Capítulo XL

1759 Palabras

Alessandro. Dejo descansando a Alda en cama, esta vez duerme profundamente. Decido Salir un rato, las paredes de esta habitación de alguna forma me consumen. Empiezo a recorrer la casa de Leandro y cuando ya no doy para más me encierro un su despacho. Paso el dedo por el escritorio y este se ensucia de polvo. Limpio mi dedo y decido sentarme en uno de los muebles. Enciendo un cigarrillo y empiezo a fumar. Ya necesitaba esto, la sensación del humo en mi boca, su dulce se impregna en la habitación. Tengo muchas cosas en la cabeza. Pero lo primordial es el embarazo de Alda. Sí, ella decidió tenerlo y por alguna razón estoy algo molesto con ella. Un hijo nunca estaba en mis planes. Todo lo cambia. Ella necesitará algunos guardaespaldas cerca. Tengo que buscar una nueva casa, una

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