Debemos protegerla...

1491 Palabras
- ¿Señorita Saint-Claire? – escucho una voz suave mientras me despierto – Es hora de levantarse, su itinerario ya ha sido entregado. - ¿Hhhmmm? – no quiero levantarme, quiero seguir con los ojos cerrados. Quiero dormir todo el día - Debe prepararse para la escuela – escucho la misma voz, me obligo a sentarme sobre la cama sin abrir los ojos - ¿Quién eres? – pregunto irritada, quiero seguir durmiendo - Soy la encargada de su habitación – dice, eso hace que abra los ojos. Veo a una mujer de mediana edad parada justo frente a mi cama, no logro ver su rostro debido al dosel de mi cama - Claro – digo mientras estiro mi cuerpo - ¿Cuál es su nombre? – me bajo de la cama para poder verla directamente. Es pequeña y hay atisbos de cabello blanco en su cabeza, pero su rostro es gentil. - Soy Angela Baker – dice sonriendo – Estaré encargada de su cuidado personal, junto a mi equipo – anuncia, al avanzar unos pasos veo a cuatro chicas más jóvenes. - Un placer Sra. Baker – la saludo devolviéndole la sonrisa – Agradezco de antemano su trabajo y espero que nos llevemos bien – le sonrío a las chicas mientras ellas me ven de manera nerviosa - Yo también espero lo mismo. - ¿Mi hermano te envió? - Así es – bueno, supongo que no está aquí solo para cuidarme. - Entiendo…. Mencionó que mi día ya estaba planeado… - Sí, tenemos todo su horario de clases – una de las chicas se acerca a mi dándome una Tableta, visualizo el horario de mis clases, cuando debo comer, tomar un paseo y saludar a algunos profesores del internado. - Entonces no perdamos tiempo, debo prepararme. - Su ducha ya está lista – dice mientras me señala la habitación del baño - Gracias – regreso la tableta a la chica para poder tomar un baño tranquilo – Ah, hay ciertas personas que quiero que me acompañen a desayunar hoy – digo – Por favor, tráiganlas. Son Nicolas Urdangarin Borbón y Asteria Sevilla- digo para luego ingresar a mi ducha. Como extrañé los baños calientes y largos, son lo más relajante que puede haber en el mundo. Al salir de la ducha, la Sra. Baker ha desaparecido, pero las cuatro chicas están allí para ayudarme a vestirme, cepillan mi cabello y colocan mis zapatos. - ¿Cómo le gusta su maquillaje? – pregunta una de ellas - Lo más natural que puedas – digo - así lo haré – debo admitir que se siente raro volver a ser atendida de esta manera, estas semanas siendo becada enserio me dieron una perspectiva diferente. - ¡Buenos días! – veo a Atena entrar vestida con su uniforme y con su propio sequito de acompañantes - ¿Aun no estas lista? - Hola – saludo a través del espejo- Tome una ducha larga - Claro, después de lo de anoche; seguramente querías quitar todo rastro. - Anoche no sucedió nada – afirmo - ¿Verdad? - Como quieras… - dice suspirando – Nuestros horarios coinciden así que nos iremos juntas - Me parece bien – regreso la vista a mi reflejo en el espejo. - No te interesa este internado, ¿verdad? - Atena, has tenido muchos novios ¿verdad? – ella me ve sorprendida - ¿Por qué preguntas eso tan repentinamente? - Solo tenía curiosidad – digo girándome para verla – Cada vez que te gusta alguien, termina a tus pies - Bueno… no a mis pies, pero… - ¿Cómo lo haces? – la veo sonreír - Bueno… creo que debes ignorarlo - ¿Ignorarlo? - ¿Quién sabe? Eso me funciona - ¿Quién sabe? ¿así es como los conquistas? - Artemis – dice acercándose – Esto es como un juego.. sí el chico sabe que te gusta, entonces pierdes la ventaja y si pierdes la ventaja, ¡pierdes! ¡y yo nunca pierdo! – dice gritando, le dedico una mirada vacía - Olvídalo, es mi culpa por preguntar – digo mirándome al espejo - ¿terminaste? – pregunto a mi dama de compañía - Sí, Señorita - Bien, gracias. Te quedó perfecto. - ¿Señorita? - ¿Sí? - El desayuno está servido, si lo desea puede bajar – me indica otra de mis damas - ¿y lo que solicité? - Todo se hizo como desea - Bien… Vamos – digo tomando del brazo a Atena - ¿Qué pediste? - Solo quiero hablar con algunas personas – nos encaminamos al comedor y después de varias series de escalones, llegamos a la primera plana. Al entrar al comedor veo a Asteria y Nicolas sentados mientras parecen estar petrificados, Khai y Karam están con ellos – Buenos días – digo saludando al entrar. - Buenos días – saludan todos - Gracias por venir – digo saludando a mis viejos compañeros - No es como si nos hayan dado elección – comenta Nico - ¿Los trataron mal?- pregunto exaltada - No, para nada – interviene Asteria – Es solo… todo esto nos toma por sorpresa. - Entiendo, lamento haberles mentido – digo sinceramente – Al principio quería aclarar todo, pero luego me sentí cómoda en su compañía y eso es algo inusual. - ¿Se supone que deberíamos sentirnos alagados? – pregunta Nico - No dije eso, sé que su molestia está justificada y ese es el motivo de mi disculpa; en verdad espero que nuestra relación no cambie. - Después de golpear a Mary hasta el cansancio ¿pides eso? - Fue una pelea con aportación de ambas partes – digo a la defensiva - No luces golpeada – observa Nico – Pero ella… - ¿Qué quieres decir? La golpee, pero no fue para tanto - Le partiste el labio y dejaste uno de sus ojos morados – me acusa - ¿Qué? - Artemis no tuvo nada que ver con eso – interviene Karam – Y eso es algo entre ellas dos, no deberías intervenir - No sé cómo funcionan las cosas entre la gente como ustedes - ¿Cómo nosotros? – Pero para nosotros… si te metes con uno… entonces te enfrentaras a todos - ¡Vaya! Eres todo un Borbón – dice Khai – Tu sangre azul salió a relucir – Nico le dedica una mirada asesina - Si no querías venir ¿Por qué accediste a verme? - ¿no te has enterado? – pregunta burlón – Si la princesa Artemis quiere verte, no tienes derecho a negarte – lo veo levantarse de la mesa y salir de la casa. - ¿También piensas lo mismo? – pregunto a Asteria - Todo es confuso, creí que empezaba a conocerte y luego… solo necesitamos tiempo - Claro – digo – Si quieres irte, puedes hacerlo… - Entonces, nos vemos después – dice y sin más se levanta para ir detrás de Nico - ¿Por qué te interesan tanto? – pregunta Karam - Cuando estaba sola, ellos me dieron su apoyo… sin esperar nada a cambio. Son buenas personas. - Bien, tu sabrás. - ¿Dónde está Kaleb y Kavin? – pregunto - Kavin está en su habitación y Kaleb… no tengo idea – dice Atena mientras ve su Tablet – Tenemos muchas cosas agendadas – murmura - Deja de pensar en Kaleb por un segundo y desayuna – me regaña Karam. Después del desayuno me dispongo a encontrar a Kaleb, pero por mas que lo busco por toda la casa no parece haber rastro de él. Tal vez, Kavin sepa donde puedo encontrarlo… no, no puedo preguntarle, al menos; no después de todo lo sucedido ayer. De igual manera, me dirijo a su habitación y estoy a punto de tocar cuando escucho unas voces dentro de la habitación. Pego mi oreja a la puerta para poder escuchar mejor.. - No creo que sea capaz – es Kaleb - Tienes que serlo ¿acaso no te basto lo sucedido ayer? – Kavin parece exaltado - Pero… no quiero lastimarla - ¿De que hablan? – No soporto hacer esto, tengo miedo de que termine odiándome. - Es mejor eso a que termine muerta. Además, podrás estar con ella cuando todo esto termine. - Él no puede garantizar eso, la conozco y cuando se decide… - Yo también la conozco Kaleb, pero no podemos arriesgarla. - Lo sé… - Debes proteger mejor a Mary - ¿Habla de Mary? ¿protegerla? ¿no quiere lastimarla? - Lo sé, no dejaré que nada vuelva a pasarle. - Eso incluye a Artemis, debemos asegurarnos de que no pueda tocar a Mary. Suficiente tuvimos con lo que le pasó anoche - ¿Desde cuando Kavin defiende a Mary? - Será mejor que nos vayamos – salgo corriendo en dirección al primer piso antes de que me descubran. No entiendo nada ¿Qué diantres está pasando aquí?
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