¿Sabes lo que es poder?

1484 Palabras
- ¡Oye! – dice Nico - ¡Suficiente! - ¿Cómo mierda te atreves? – veo a Dalton saltar encima de mí, pero me aparto y suelto la maguera la cual riega agua por todo el piso. - ¡Déjense de estupideces! – los regaño, veo a ambos limpiarse el agua del rostro para poder verme claramente - ¿Artemis? – dice Nico muy jadeante - Ambos actúan como niños, siempre peleando…. ¿Acaso no puedo almorzar tranquila? - No te metras en esto, Saint-Claire – me advierte Dalton - ¿o qué? – lo reto - ¿También me golpearas y hostigaras? No me vengas con tonterías. Ahora ambos vayan a la enfermería - ellos me observan sorprendidos - ¡ahora! - Ya… - Nico y Asteria desaparecen por los pasillos mientras Dalton me dedica una ultima mirada furiosa y luego también desaparece. - Que alguien apague eso – digo señalando la manguera para luego encaminarme de nuevo a la mesa. - Arruinas la diversión – comenta Khai cuando llego a la mesa - Solo come – lo corto - ¿Desde cuando se han convertido en un grupo de inútiles? – les pregunto a los cuatro, pero ninguno responde. Después del almuerzo, la primera clase que me emociona desde que llegue a este lugar tiene espacio en los establos del internado. Me preparo emocionada por el club de equitación, no me importa que Mary también llegue a estar hoy, solo me importan los caballos. Al salir me encuentro con un grupo de chicas bastante grande, mis amigos están sentados en una pérgola alejados de la multitud. - ¿Todos listos? – pregunto emocionada - ¡Bienvenidos todos, a la tierra del popó! – no hace falta girarme para saber que es Khai – De caballo, yegua, ponis, burros; el popó abunda por aquí – me giro para verlo caminar hacia nosotros con sus botas altas llenas de lodo - ¡Aaagh! – se queja cuando al fin entra a la plataforma en la que estamos – Saludos, seres que disfrutan estar entre el popó – todos le dedicamos miradas fastidiosas que él sabe ignorar muy bien - ¿De que tipo de popó nos ensuciaremos hoy? – pregunta - Odias la equitación ¿Qué haces aquí? Inútil – lo saluda Atena - No me perdería ver a Artemis caerse desde un caballo – comenta alegre - Eres un tonto – digo, pero sonrío por alguna razón. - Ya hablando enserio, era esto o una clase de programación ¿entienden? - No me sorprende tu elección – dice Karam - Es increíble que el Club tenga tantos miembros - observo - La mayoría son nuevos – todos nos giramos al escuchar a Mary - Hola a todos – saluda - Me alegro que hayas podido venir – la saluda Kaleb - No me perdería esto por nada del mundo – dice sonriéndole – Es hora de empezar ¿quieres ayudarme con los novatos? - Claro, Kavin ven conmigo – veo a los hermanos acercarse al grupo de chicas mientras ellas lucen claramente emocionadas - Allí tienes tu respuesta – dice Khai mientras se va detrás de sus amigos con Karam detrás de él, esas chicas están aquí por ellos. - ¿Podemos hablar en privado? – pregunta Mary - Si tienes algo que decir, dilo – Mary le da una mirada dudosa a Atena, pero ella le sostiene la mirada sin ningún rastro de duda en ellos - Como quieras – dice suspirando mientras se acerca más a mi – No renunciaré a nada de ahora en adelante ¿Entiendes? – le dedico una mirada aburrida – Sé que estas acostumbrada a tomar lo que quieras sin preguntar y que los demás obedecen como si nada. Pero ya no estoy dispuesta a hacerlo, lucharé por mis sentimientos hacia Kaleb y por sus sentimientos hacia mí. No te lo daré sin dar pelea, así que no interfieras en nuestra relación – una sonrisa se dibuja en mi rostro - Me alegra que al fin seas sincera conmigo, no te queda el papel de niña buena que no mata una mosca. - No planeaba fingir ser buena. - Entonces, ambas lucharemos por Kaleb ¿es lo que dices? - No, digo que no te lo daré; nuestra relación es maravillosa y si lo quisieras tan solo un poco, respetarías sus deseos y decisiones. - Querida Mary ¿no te has dado cuenta? – ella me ve confundida – Para darme algo, primero debe ser tuyo; Kaleb no es de nadie y segundo, mi amor es egoísta; así que no me importan sus deseos siempre y cuando yo esté feliz. - Aléjate de nosotros o me veré obligada a defendernos. - ¿Y como te defenderás? ¿Cómo lo defenderás a él? – pregunto mientras me acerco a ella – Para poder amenazarme primero debes tener poder, ¿sabes la definición de poder? ¿lo sabes Mary? – ella no responde así que respondo mi propia pregunta – Es la capacidad de influir en el comportamiento de una persona o en los sucesos que afecten a otras personas. Y eso es lo que mejor se me dá, influir... destruir... es lo mismo. - No enti… - ¿Cómo te defenderás de mi si no tienes poder? ¿Qué me harás? – noto que logre desestabilizarla – No puedes hacer nada… porque solo eres una chica insignificante que solo sabe hablar tonterías. - Sin el poder de tu familia no eres nada - Entonces usa el poder de tu familia en mi contra – al recordar a esos bellos ancianos me siento mal, pero no puedo flaquear frente a ella – Así estaremos a mano. - Para acabar contigo, solo necesito mi fuerza. No recurriré a cosas sucias - ¿Cosas sucias? – el comentario me causa risa - ¿Cómo cuáles? ¿Hacer que te saquen del internado? ¿provocar que tu vida aquí sea un infierno? ¿Echarte de tu propia casa? – por primera vez desde que la conozco veo ira en su mirada – Eso solo es lo básico que podría hacerte, pero no te preocupes; no recurriré a esas “cosas sucias” Al final, te darás cuenta de que todo tu esfuerzo es inútil. - Eso lo decidiré yo – sin mas se marcha en dirección a Kaleb. Atena se levanta de la banqueta - ¿Enserio no le harás nada? - No… solo debo observar cómo los estándares la debilitan, luego vendrán las responsabilidades y después, ella misma se alejará - ¿Y si no funciona? - Entonces, le mostraré lo que en verdad significa poder. - Esto se pone interesante. Pero vamos a montar un rato, para eso estamos aquí. - Bien, vamos – nos acercamos a los demás miembros del club, veo a Dalton en una esquina mientras provoca a un caballo, si continua así podría ser lastimado. Me acerco directamente a él y le asesto un golpe en la nuca. - No sabes cuando detenerte ¿verdad? – dice furioso y se acerca para darme un empujón haciéndome retroceder. En ese instante veo a Kaleb empujar a Dalton de vuelta mientras se coloca frente a mi - Te reto a que vuelvas a empujarla – Kaleb lo ve de manera amenazadora mientras se acerca a él – Hazlo – lo reta, pero Dalton solo sonríe descaradamente para luego irse. - Gracias – le agradezco - ¿No puedes mantenerte quieta? ¿Por qué debes meterte en los problemas ajenos? - Porque… - ¡Chicos, ya es hora! – es Atena mientras la veo cabalgar. Llevamos varias vueltas por el área de obstáculos del club, en verdad que este internado posee buenos ejemplares. Ahora entiendo porque sus alumnos compiten de manera nacional. La sensación de saltar junto a tu corcel es maravillosa. - ¡Oye Artemis! – al girar mi cabeza veo a Dalton justo detrás de mí – Veamos si es cierto que los caballos y las princesas se llevan bien – dice y sin más, azota a mi caballo provocando que se altere justo antes de un obstáculo de barras, el caballo salta tan bruscamente que lo próximo que sé es que estoy en el aire y el suelo se acerca cada vez más a mí; para mi mala suerte el corcel pasa derribando las barras provocando que se distribuyan por todo el suelo, caigo sobre una de ellas mientras siento un enorme dolor en mi espalda y costillas; veo al caballo pasar sobre mi y de puro milagro no me pisa. Reboto un par de veces hasta quedar en el suelo con la vista borrosa, quiero gritar del dolor, pero simplemente no puedo; es como si mi cuerpo y mi cerebro se hayan desconectado. - ¡Artemis! – La voz de Kaleb es lo último que escucho antes de que todo se torne n***o.
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