El caballo...

1129 Palabras
He pasado las últimas semanas intentando recordar algo sobre esa noche. Las cosas no han estado del todo bien en el internado. Les haré un resumen para no hacer la historia larga; no he visto a Dalton desde el día de la borrachera, Nico es constantemente agredido por su primo mientras me evita épicamente, Kaleb y Mary han estado saliendo muy felizmente. Mi vida apesta en este momento. - ¿Y si nos vamos?- Pregunta Atena mientras estamos sentadas en el Club de equitación, esperando por mi caballo. - ¿A dónde? – pregunto distraídamente - No sé, podemos ir con Theo, Archie y Selena – giro mi cabeza para verla directamente - No quiero que crean que salí huyendo para no ver a Kaleb y Mary juntos -digo -¿Qué te traes con Theo? – pregunto – La ultima vez que los vimos… ustedes pelearon - Eso ya es parte del pasado… solo digo que estaríamos más cómodas rodeadas de buenos amigos… - ¿Y nosotros que somos? – Khai nos interrumpe de repente. Veo que Karam y Kaleb lo siguen. - Ustedes son una bola de inútiles que solo andan tras escobas con falda- dice Atena mientras empuja a Khai provocando que caiga de la banqueta - ¿Por qué tan agresiva? – dice desde el suelo – Artemis ¿no vas a defenderme? - No – digo mientras me levanto y me alejo un poco de ellos. - ¿Vas a seguir evitándome? – Kaleb se acerca - No te evito, simplemente no quiero tener nada contigo – digo con mi vista fija en el paisaje. - Arte, no podemos dejar que esta situación nos separe. Sabes que te aprecio mucho. - No me llames de esa manera – le pido viéndolo – Solo las personas más allegadas a mí, pueden llamarme así. - Estas siendo ridícula, siempre te he llamado así. - ¡Ahora soy ridícula! – digo alterada – Lo que me faltaba ¿Qué más soy según tú, De Santi? - Solo quiero arreglar nuestra relación. - Te dije desde un principio que tú y yo jamás seriamos amigos. Así que deja de esforzarte, no lograras acerarte a mí. - Arte, por favor… - ¿Dónde está mi caballo? – pregunto a uno de los miembros del Staff ignorando a Kaleb - Lo siento Srita. Saint-Claire, pero ese ejemplar está siendo utilizado por la presidenta del Club - ¿Qué? – pregunto furiosa - Sì… - ¡Pero es mi caballo! – grito - ¿Cómo se atreve a montarlo? - Arte, cálmate. Seguramente… - Cierra la boca Kaleb, no defiendas a tu noviecita – digo mientras lo empujo para quitarlo de mi camino - ¿Sabes en donde está? – pregunto de nuevo al chico - Ah, está en el centro de entrenamiento – me informa - Bien – digo para luego tomar una de las bolsas de alimento para mi caballo. - ¿Qué haces? – me pregunta Atena - Es hora de comer – digo para luego acercarme al borde del cercado dejando caer de manera sonora la comida de Cafes en su balde. Unos segundos después escucho el sonido de sus pezuñas mientras se acerca a toda velocidad hacia nosotros, veo a Mary intentar sujetarse desesperadamente de mi caballo, pero en una vuelta parece perder la resistencia y cae del caballo directamente en el bebedero, empapándose al instante. Mi caballo sigue su camino hasta mi y luego se detiene a comer. Khai, Karam, Atena y Kaleb me observan sorprendidos por todo lo que acaba de pasar. - JAJAJAJAJAJAJAJAJA – escucho la risa de Kavin mientras se acerca montado en su caballo - ¡Eso estuvo grandioso! – continúa riéndose mientras Mary sale del bebedero de los caballos. - Creo que deberías ayudar a tu novia – comento mientras bajo de la tarima y acaricio a mi caballo quien come muy feliz – Ese es mi chico – digo mientras acaricio su cuello. - Por eso te adoro – Kavin deposita un beso en mi coronilla mientras aun ríe al ver a Mary totalmente empapada. Kaleb la cubre con su sudadera mientras la encamina a la tarima. - Eso casi hace que estar rodeado de popó valga la pena – comenta Khai mientras ríe por lo bajo - No es gracioso – dice Karam – Pudiste lastimarla seriamente – dice dirigiéndose a mi - ¿Por qué me culpas de eso? ¿acaso yo la boté? ¡no! Fue el caballo, porque ella no tiene la suficiente habilidad para cabalgarlo. - Lo hiciste a propósito – dice Mary mientras se acerca a la barandilla – No lo niegues - No lo hago… eso te enseñará a no tomar las cosas de otros. Aunque algunos animales no tengan lealtad hacia sus dueños, otros si la tienen – digo mientras veo a Kaleb - Con esto, solo demuestras tu verdadera personalidad. Estas tan vacía por dentro que te diviertes haciendo sufrir a los demás - Es suficiente Mary – la corta Kaleb - No necesito que me defiendas – suelto molesta - Como sea – Karam se pone de pie – Será mejor que te cambies y que te revisen, puedes estar herida. - Claro – dice para luego encaminarse dentro del Club - ¿Es tan difícil tratarla bien? – me pregunta Karam - Sí y no te metas o me enfadaré – le suelto - Ustedes dos son insoportables cuando pelean – comenta para luego subir a su caballo y marcharse. - ¿Qué? – le pregunto a Kaleb, quien me mira fijamente - ¿Tienes algo que decir? - No - Bien – estoy a punto de irme cuando recuerdo algo - ¿Sabes dónde está Dalton? – pregunto - ¿Por qué lo sabría? - Mi hermano no lo quería cerca y misteriosamente él desaparece de la faz de la tierra ¿sabes sí Peter tuvo algo que ver? - No lo sé, pero no creo que tu hermano esté relacionado con eso. - ¿Entonces? - Sí tuviera que apostar, diría que el Rector es más sospechoso - Lo dices por los rumores - Sí, conociendo el carácter de ese hombre, seguramente el pobre debe estar encerrado por allí o en otro país. - Entiendo – digo pensativa - ¿Por qué te importa tanto? - Él es guapo – comento mientras subo a la montura de mi caballo – Y besa muy bien – comento - ¿Él qué? – pregunta, pero no le respondo, salgo cabalgando hacia el prado. Puede que Kaleb sea un idiota en las cosas sentimentales, pero tiene toda la razón sobre Dalton; seguramente su abuelo tiene algo que ver con su desaparición. Debo hablar con Nico, aunque él no quiera.
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