- Bien, ya estamos aquí – Atena se para justo frente a la puerta – Recuerdas lo que te dije
- Me paro firme y me sujeto de ti – comento por decimonovena vez en media hora
- Exacto, ya hemos tenido suficientes caídas para una vida.
- Soy yo quien las sufre -comento
- No dejaré que mi mejor amiga se caiga de bruces frente a su ex, la amante y su hermano mayor…
- Ya entendí – digo mientras la tomo del brazo para entrar a la estancia.
Al abrirse las puertas me quedo totalmente sorprendida por el aspecto del salón, es simplemente bellísimo. Hay flores por todas partes, incluso en el techo junto a unos hermosos candelabros que dan la imagen de cristales cayendo de un cielo cubierto de rosas de todos los colores, espejos adornan las paredes igualmente rodeados de flores y las ventanas… la vista es preciosa. Aunque la sensación de ser observada por todas las personas presentes hacen que me distraiga de la hermosa decoración, al fondo logro visualizar la cabellera rubia de mi hermano, es difícil no ignorarlo, es guapo, alto y su cabello rubio es como un farol lleno de luz. Al verme sonríe ampliamente para luego apresurarse hasta mí.
- ¡Arte! – dice antes de aplastarme con su abrazo, me levanta en el aire para darme un par de vueltas mientras ríe - ¡Mi hermosa hermana! – dice mientras me coloca con cuidado en el suelo - ¿Te sientes bien? escuché que tuviste un pequeño accidente ¿aun te duele?
- Peter, tranquilo – digo sonriéndole – Estoy perfectamente bien
- Igual que yo – comenta Atena, captando la atención de mi hermano
- ¿Atena? – pregunta sorprendido – ¿Eres la pequeña Atena?
- Ya no soy tan pequeña – mi hermano la abraza afectuosamente
- No puedo creer lo bellas que están, ¿pueden por favor dejar de crecer?
- ¡Claro que no! ¿sabes lo mucho que esperé llegar a esta edad? ¡ahora puedo salir con los chicos que quiera!
- ¡Sobre mi cadáver! – Peter se pone serio de repente - ¿Enserio crees que te dejaré ir con cualquier tipo? No, señorita; deber ser por lo menor igual de rico e inteligente que yo.
- Eso es imposible, me quedaré soltera para siempre
- Claro que no – ambos ríen - Bien, señoritas – se coloca en medio de ambas ofreciéndonos un brazo a cada una – Vamos a divertirnos – damos un tour por todo el salón, saludando a las personas invitadas mientras comemos un poco de aquí y de allá hasta que me canso y Peter decide sentarse a mi lado en una mesa. Perdimos de vista a Atena desde el momento en que decidimos dejar de pasearnos por todo el salón.
- ¿Has estado bien? – le pregunto mientras acaricio su rostro y veo cansancio en su mirada
- Claro que sí, sabes que se cuidarme solo.
- Eso lo sé, pero me preocupa todo lo que esta pasando y los rumores sobe la empresa…
- No tienes nada de que preocuparte, tu hermano se encargará de todo ¿entendido?
- Sabes que quiero ayudarte, pero no puedo hacer nada si no sé que pasa.
- Insisto en que no pasa nada, solo debes disfrutar de tu vida adolescente con tu amado Kaleb y todo estará perfectamente bien.
- Bueno… sobre eso…
- ¿Qué pasa? ¿pelearon?
- Algo así – estoy a punto de decirle lo sucedido esta tarde cuando veo a Kaleb ingresar al salón con Kavin y Mary colgando de su brazo. Peter le lanza una mirada reprobatoria mientras los observa acercarse a nosotros.
- Es un gusto volver a verte, Peter – saluda Kaleb
- Hola Peter – saluda Kavin mientras lo saluda con un movimiento de su mano
- ¡Mis chicos De Santi! – Peter se pone de pie para abrazarlos afectuosamente – Han crecido muy bien, son todos unos hombres
- Solo en apariencia – comento poniéndome de pie también
- ¿Y esta bella señorita? – pregunta, mi corazón se acelera - ¿No planeas presentarla?
- Ella es Mary Spencer – la presenta Kaleb
- Es un gusto Señorita Spencer – Peter le da la mano – Soy Peter Saint-Claire – veo a mi hermano besar el dorso de su mano. Al observar a Mary veo su muy exagerado vestido, parece muy pesado, pero aun así logra verse bien.
- El gusto es todo mío, el Sr. Saint-Claire es como me habían comentado.
- Espero que sean comentarios buenos.
- Claro que sí- dice sonriendo
- Bueno, espero verte de nuevo. ¿Eres compañera de clases de Arte?
- ¿De quién? – pregunta confusa
- De Arte – repite
- Se refiere a Artemis – dice Kavin - ¿Eres tonta?
- Esa no es manera de dirigirse a una dama – lo reprime Peter - ¿Acaso estas peleando con tu novia? Si ese es el caso, debería solucionarlo como un caballero.
- Jamás tendría gustos tan bajos como los de…
- Cuidado con lo que dices – me apresuro a interrumpirlo
- No soy novia de Kavin – habla Mary – Soy la novia de Kaleb – sonríe después de decir eso haciendo que quiera arrancarle ese ridículo vestido que lleva puesto, aunque solamente le haría un favor
- No entiendo – Peter le dedica una mirada confusa a Kaleb - ¿Qué pasa? – pregunta seriamente
- Artemis y yo, hemos decidido romper nuestro compromiso – veo a los invitados susurrar por lo bajo mientras nos observan sin decir una sola palabra.
- Eso es imposible – comenta Peter – Sabes que no es algo que puedan decidir solos.
- Claro que sí, es nuestra vida.
- ¿Artemis? – pregunta Peter
- Al igual que tú, mi querido hermano; me enteré hace un par de horas. No recuerdo haber aceptado que este compromiso se rompiera, pero al parecer Kaleb tiene otra idea – comento lo más calmada que puedo.
- Bueno, entonces aun no se ha decidido nada.
- No pueden pasar arriba de mis deseos – Kaleb es firme – No lo permitiré
- Kaleb, ¿es por ella? – Peter se acerca a ellos - ¿Intentas lastimar a Artemis? ¿Sabes lo que eso significa? No hagas tonterías, sabes exactamente lo que soy capaz de hacer por ella-
- Lo sé perfectamente y mi intención jamás ha sido lastimarla. Solamente quiero hace lo que mi corazón desea.
- Hablaremos de esto después – Peter toma mi mano - ¿Me permitirías este baile?
- Con gusto – respondo mientras nos dirigimos al centro de la pista bajo la mirada de los invitados.
- ¿Qué quieres hacer? – Peter habla muy bajo
- Lo quiero conmigo – respondo
- ¿Aun contra su voluntad?
- Hay algo más detrás de esto, hoy lo vi reunirse con el Sr. Tanner – le informo – Debemos mantenerlo vigilado, seguramente intentará poner ideas locas en la cabeza de Kaleb
- Así que Tanner estuvo aquí, eso no me gusta
- Lo sé, a mí tampoco
- Por el momento no te preocupes, Kaleb no romperá ningún compromiso. Bueno, no si tu no quieres. Igual tengo que hablar con él. Tú deja todo en mis manos
- Eres el mejor – comento mientras deposito un beso su mejía haciéndolo sonreír
- Te extrañé mucho, Arte – dice abrazándome
- Yo también – digo devolviendo el abrazo