Jace girando por este estudio es lo más hermoso que he visto en mi vida. Una parte de mí quería seguiría mirándola durante horas, pero no puedo mantener las manos lejos de ella. Porque no solo es perfecta… es mía. Una de sus manos rodea mi nuca, sus dedos masajeando mi piel mientras alza la barbilla para que reclame su boca con un beso. La beso como un hombre que lleva años hambriento. Y lo he estado… de ella. Mi mano sigue aferrada a una de sus nalgas y la aprieto con fuerza, atrayéndola aún más contra mis caderas. Ella responde rodeando mi cintura con una pierna. —Te amo —murmuro contra sus labios. No suelo ponerme sentimental durante el sexo. Normalmente soy más del tipo que hace temblar las paredes, pero con ella no puedo evitarlo. Pensé que podía perderla y eso me aterró hasta l

