Capítulo 18. oportunidades. Cristal lo mira en silencio; ver cómo la acomoda sobre la cama quitándole los zapatos la hace sonreír ligeramente. —Una hora, ¿está bien? —Cuando te despiertes, hablamos. Edrian sale de la habitación, dejándola sola; ella realmente no puede creer que esté en este lugar, su antigua habitación. Parece un sueño, todo ha cambiado, pero el lugar sigue en su corazón. Cristal se queda dormida en segundos, mientras que Edrian da rondas permitiendo que ella duerma plácidamente; es como si no hubiera dormido. Ella está profunda, sin siquiera notar su presencia. Edrian nota lo hermosa que se ve aún dormida, inocente y vulnerable. Su corazón no deja de latir; hay una mezcla de sentimientos que lo invaden. Sabiendo de dónde ha venido ella, no le pasa por la

