Charly se les acercó, se dio cuenta de que las chicas estaban llorando y que Lía, siempre tan discreta, actuó como su propia madre, cuidando de sus pollitos, como les decía Felisa. Lo que vale el ejemplo de una madre, gracias a Dios que Loana y Barbie optaron por ser todo lo contrario a sus madres. -¿De verdad grabaste todo? Le preguntó Charly, adivinando la pequeña mentira. Lía sonrió. -No, pero ella no lo sabe. -Sos muy inteligente, sabés manejar a las personas, vas a ser excelente como psicóloga. -Gracias, eso espero, me fascina estudiar la mente humana. Charly volvió a sonreír y pretendió sacarle dramatismo a lo sucedido. Sabía que las chicas estaban avergonzadas. -Chicas, las veo el lunes en la empresa, miren que como jefe soy jodido, aunque mi padre piense que no tengo resp

