John observó cauteloso a su alrededor. El manto de oscuridad que brindaba la noche era apreciado por el momento, ya que les facilitaba el ocultarse mientras invadían la propiedad de Murphy. En su camino ya habían derribado a unos cuantos hombres antes de que dieran la señal, pero John sentía que algo andaba mal. Se estaban adentrando con demasiada rapidez y facilidad dentro del terreno de Murphy. No le gustaba. —Señor... —dijo en voz baja Milo. —Lo sé... —le cortó, observando a unos metros la entrada de la casa despejada. Esto solo avivaba más sus sospechas. —Según Dilan, esta casa tiene un subterráneo —informó Ian. —Creek también lo vio en los planos que robo —respondió John. —Siento como si tras esas puertas una emboscada nos espera —susurró Chuck observando fijamente el lugar.

