—¿Por qué no los podemos ver? —gruñó Sam—. Chuck ya está ahí —se quejó. —Abajo no hay cámaras, cuando suban los veremos —explicó tranquilamente Creek. —Sammy... Vas a hacer un hoyo si sigues caminando así —pronunció divertido Tommy, observando a su hermano caminar de un lado a otro. —Lo siento... Es... Solo... —suspira. —Realmente son importantes para ti, ¿no? —preguntó Dilan. —Son familia, mi familia —explicó en pocas palabras. Una suave sonrisa se instaló en el rostro del contrario. Las palabras de Sam eran tan firmes y a la vez transmitían una calidez de la cual le provocaba un anhelo de pertenecer también. —Ahí está alguno de los hombres de Chuck —aviso Hank observando la pantalla. En tan solo unos segundos el pelirosa pastel estaba a su lado observando ansioso dicho aparato.

