C-13 (srf)

2239 Palabras
Es la primera vez en meses que duermo tan bien, me siento completamente relajada, lo único que no entiendo de esta situación es: donde estoy y porque Obeur esta dormido a mi lado. Comprendo que me dormí cansada en el sofá de la sala común del dormitorio, lo que no comprendo es porque no desperté en el palacio de Nox y como Obeur sigue dormido, creo que sigue siendo de madrugada, debería irme y hacer de cuenta que no estuve aquí, por lo que decido escabullirme fuera de la cama, sin embargo, de algún modo la especialidad de Obeur es sujetar más fuerte cuando está dormido, ya que no puedo moverme mientras intento salir de la cama, parcialmente también es mi culpa por no querer usar tanta fuerza, estoy muy cómoda y estamos tan cerca el uno del otro que sus latidos me calman a un punto en el que siento que volveré a caer dormida. —Obeur, necesito volver a mi habitación—para evitar rumores en la mañana—Déjame ir, por favor —… pero estas tan calentita—debería comprarle una manta térmica, de seguro se enamoraría al instante—Quédate…—su suplicante voz adormilada me hace saber que sigue ebrio —Mañana pasaremos toda la tarde juntos, ¿te parece?—esta es mi primera vez negociando con alguien ebrio, espero que acepte mi generosa oferta, porque tenía planeado dormir en la tarde Afloja su agarre y soy libre, acaricio su cabello antes de levantarme de la cama, él toma mi muñeca. —¿Lo prometes? —Lo prometo—suelta mi muñeca y salgo de la habitación en silencio No tenía compañero de habitación, o quizá su compañero de habitación es como Chiran, con un horario diferente. Al llegar a mi habitación le pido a Saturn me que me lleve al palacio de Nox y no tardo mucho en aparecer en mi ahora designada oficina, Kalmia y Ofre están frente a mi escritorio y empiezo a creer que irritar a Paul encaja perfecto con lo que tengo planeado para Kalmia. —¿Por qué tan tensa? Sabes que no puedo matarte—mejor dicho, no debo—Además, te conseguí otro trabajo especial en el que debes estar muy atenta e informarme sobre cualquier movimiento extraño que percibas—Ofre también parece interesado—Serás mis ojos y oídos en Doseus, parece que Paul le ha tomado un particular interés a ese bar, y está en nuestro territorio—todo el campus y los alrededores están en las faldas del norte, pero sigue siendo mi territorio—Un amigo mío te dará la bienvenida, tu única arma será un palo de madera y espero no tengas que usarlo—si Kaeria sabe lo que le conviene, no hará nada estúpido—¿Preguntas? —¿C-cuando inicio?—tan nerviosa a pesar de que tiene una técnica para el combate de la que yo claramente carezco —Mañana a las ocho, no llegues ni un segundo tarde, ¿entendido?—asiente con una rapidez increíble, le hago una seña para que se retire y lo hace—Sé que también tienes algo que preguntar —¿Cómo planeas todo sobre la marcha y no dudas de que vaya a funcionar?—si respondo que se debe a mi ego no estaría mintiendo—Y no me vengas con cosas como tener fe—ese era mi respuesta de emergencia, desgraciado —No tengo porque dudar de lo que hago si sé la razón por la que lo hago —eso es algo que aprendí de mis abuelos maternos—¿Tú no duermes?—tampoco le veo cansado —¿Para que?—su sonrisa me fastidia un poco—Ya arreglé el asunto con Albert, esta tranquilo por ahora—para ser un rey, le es difícil no mostrar sus emociones—Veo que le has tomado cariño a Saturn—con la mención de su nombre aparece a partir de mi sombra —Lana es muy buena conmigo—no sé si darle descansos cada tanto se le puede llamar “un buen trato”, quizá los demonios son como esclavos para los miembros de las casas de Nox —Nuestra luna es muy generosa, sin duda alguna—los ojos de Ofre muestran un atisbo de curiosidad, dudo que haya sacado todo lo que quería de Omy—Le tenías preparada una misión a una traidora—fue bastante repentino, pero no se equivoca—¿No tienes algo para mí?—extiende su mano hacia mí —Investiga sobre la Diosa Lunar, Marina—veo en su mano la cicatriz con el número ocho, hago aparecer una flecha en mi mano, presiono la palma de mi mano con la punta de la flecha, luego hago un puño con fuerza y dejo mi sangre caer en la cicatriz, él la lame, y la cicatriz desaparece—Puedes buscar sobre la impresión que mantenía… —¿En el inframundo?—supongo que así le llaman a este plano, tiene un poco de sangre en la comisura de su labio —Se discreto—limpio con mi pulgar la sangre restante —Como diga, mi luna—toma mi mano cuando aún está sobre su rostro—Gracias Asiento y se retira de la oficina tras soltar mi mano, reviso con más detalle el lugar, al mover las cortinas puedo ver con mayor claridad el exterior a través de una ventana con vidrios transparentes, infinita oscuridad, pero en el fondo hacia abajo puedo ver luces… un palacio en el cielo, me pregunto si a esto se refería Omy cuando decía que me convertiría en una sirvienta por la eternidad, una sirvienta en el palacio en el cielo, donde las luz que existe se debe al fuego, no me gustaría pasar mi eternidad en un lugar como este. Al lado de la puerta hay una cuerda gruesa, tiro de ella y escucho una campanilla, segundos después Eveliu entra a la oficina. —¿Me llamó, mi luna? —Sí, tengo muchas preguntas—le señalo el asiento frente a mi escritorio y asiente Después de que me dibujara un mapa del palacio de Nox, me “recordara” mis privilegios y me explicara cuales son mis deberes de luna nueva, decidí explicarle mejor mi situación y dijo que me enseñaría todo lo básico sobre el inframundo cada vez que ambas tuviésemos tiempo, sé que puedo confiar en ella, ya que si me miente, puedo castigarla como me parezca apropiado. Es la primera vez que alguien me sirve, así que conozco bien la situación en la que se encuentra, por otro lado, es exactamente por eso que también sé lo que puedo esperar de alguien que me sirve y mientras ella mantenga su actitud dócil y cabeza baja, todo estará bien. Regreso a mi habitación, no tengo nada que hacer dentro del campus, los profesores dieron sus horas libres para que tuviésemos tiempo debido a los trabajos finales, y como mis grupos no me llaman o escriben, podría dormir hasta la tarde… ¿Siempre he tenido tan poca energía? ¿Tendrá algo que ver con las marcas rojas en mi cuerpo? Ahora que tengo tiempo libre, debería examinar eso mejor. Cierro la puerta y la cortina de la única ventana de la habitación, me quito la ropa y reviso con detenimiento, ya no son solo líneas curvas que se esparcen por mis piernas hasta mi cintura, el color ha pasado de rojo a n***o y se asimilan a una enredadera con espinas, no duelen, aprietan un poco, supongo que los demás no podrían notarlo, prefiero la ropa holgada o grande. Mi cabello ya casi llega a mi trasero, debería cortarme las puntas, Aciel también se encarga de eso por mí, la primera vez que llegué al bar con Wyde, no paraba de regañarme por tener el cabello tan descuidado, y para mí, que solía mantenerlo trenzado, creí que era mucho lío mantenerlo siquiera presentable. Volviendo a mis tatuajes no deseados de espinas, Saturn quizá sepa algo al respecto. —Saturn—se forma en las sombras —¿En que puedo ayudarte?—señalo mis espinas con la esperanza de que pueda verlas —¿Sabes que es?—asiente y me sorprendo No creo que Ofre me mintiese, pero ciertamente soy nueva en esto de las maldiciones, al menos el ser consciente de estas. —Se trata de una maldición activa, aunque su efecto aparente no es nada de lo que preocuparse—en tal caso, es algo parecido a lidiar con ropa ajustada Eso es algo que tuve que sobrellevar cuando mi madre no quería comprarme ropa durante mi etapa de crecimiento, recuerdo con claridad cuando me regañaba por crecer tanto, cada vez que mi papá se daba cuenta de que no me quedaba la ropa, ella fingía no tener idea de mi situación… —Conozco a alguien que podría decirte cuales son sus efectos completos—Saturn me saco de mis pensamientos cuando volvió a hablar —Si podemos ir ya, sería excelente—vuelvo a ponerme mi ropa —Esta a unos kilómetros—no esperaba esa respuesta, supuse que su contacto estaría en el inframundo Salgo de los dormitorios sin toparme con nadie, le escribo a Obeur, a.k.a: acosador autorizado de acosarme hasta cierto punto, que saldré del campus un rato, en caso de que no me encuentre, me responde con un pulgar arriba y salgo sin problemas, mientras camino en dirección a la parada de buses, Saturn me susurra la dirección del lugar y espero en la parada. Llega un bus a los pocos minutos y subo después de pagar mi peaje, me siento al lado de una ventana y espero a la parada más cercana a la dirección que me ha dado, esta un poco hacia el oeste, no debería tardar tanto. Cuando estamos cerca del lugar, bajo del bus y Saturn vuelve a susurrarme a donde dirigirme, estamos en una ciudad de clima cálido a pesar de que es primavera, además de que la humedad me hace sudar, las calles y manzanas son muy parecidas por aquí. Llego al edificio, una recepcionista pregunta si tengo alguna cita, le digo el nombre que Saturn me susurró y dice que espere un poco, la recepcionista me indica a que piso y que puerta debo entrar antes de señalarme el ascensor, presiono el número del piso indicado y al salir del elevador me encuentro con una pequeña sala de espera en medio de varias puertas con números, toco la puerta que la recepcionista me indico que me dirigiese y se abre. Cuando entro, la iluminación es buena y huele a incienso, hay una chica con cuernos frente a un escritorio… ¿cuernos? Parecen los cuernos de una cabra, están ahí. —Si son reales—su seria y ronca voz me saca de mis pensamientos—Toma asiento—me señala la silla de madera frente a su escritorio—¿Quién te recomendó verme? —Ese fui yo—Saturn aparece sin que lo llame—Parece que tiene la maldición de las rosas —El pecado de la gula… ¿Cómo no te has vuelto loca? Este condenado debería tenerte más gorda que una vaca—sabía que se conocían, pero no creí que fuesen amigos como para tratarse de esta manera Interesante —Ella dice que el hambre le ayuda a concentrarse—Saturn revelando mis malas maneras de estudiar no es nada de lo que preocuparse… aun —¿Tienes nombre, tesoro?—saca de su escritorio un anotador y un bolígrafo—Disculpa mi descortesía, llevaba tiempo sin saber de Saturn —No tiene de que preocuparse—ella sonríe, su pelo n***o es bonito, aunque sus ojos me provocan cierta incomodidad—Soy Lana Beau —¿Perteneces a alguna casa?—se refiere a las casas de Nox —No, soy bastante humana—muestro una sonrisa apenada y ella me ve con confusión —Necesito examinarte, si me lo permites—asiento y señala una cama con papel encima Es un chequeo rutinario hasta que me pide que me quite la ropa para ver mejor mis maldiciones, lo hago y ella mueve mi cabello con cuidado mientras pasa su mano en líneas a través de mi espalda, luego me pide que me vuelva a poner la ropa y señala que regrese al asiento frente al escritorio. —Tengo tres malas noticias…—¿ni una buena?—Pero primero necesito preguntarte algo—asiento—¿Estuviste cerca de morir recientemente?—asiento nuevamente—Entonces tengo cuatro malas noticias—¿y yo que le hice al mundo para merecer tanta desgracia? —Disculpe, señorita…—intento recordar el nombre que me dijo Saturn hace un rato, pero mi memoria no quiere funcionar en estos momentos —Puedes llamarme Irene —Señorita Irene, vine porque veo espinas alrededor de mis piernas y caderas, y siento que aprietan un poco—tengo suficientes problemas, prefiero centrarme en uno a la vez de ser posible, ella lo piensa por unos segundos —Ya no eres humana, la casa a la que pertenecía tu linaje ya no existe, las maldiciones están empezando a activarse y no creo que vivas más de dos años +Las mentiras de una vida sin fondo~ (13/10/2021)+
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