Esa extraña noche se me hizo muy pacífica cuando llego la temporada de entrega de trabajos finales, mis grupos de cada clase eran los responsables, de algún modo me usan cómo buscador de información, no me molesta, se me da bien investigar entre las bibliotecas, y Obeur también me pedía ayuda para encontrar cada cosa.
—Sigo sin entender cómo no te pierdes—ahora estamos buscando algunos libros en la sección de biografías de famosos ingenieros e investigadores, él carga los libros y yo los encuentro—Incluso los encuentras cuando no están donde deben
—Antes hacia trabajos de otros estudiantes para conseguir dinero extra—actualmente tengo suficiente dinero en el banco para pagarme el alquiler de un pequeño apartamento—Además de que no sabía que hacer con mi tiempo, también fui la asistente de la bibliotecaria el año pasado—la señora Elizabeth no me enseño nada tampoco, aprendí viendo a los estudiantes de post grado a los que prefiero llamarles los zombis de la biblioteca
—¿Cómo puedo ser tan asombroso como tu?—quizás aplicando a un post grado investigativo de medicina, nunca tienen suficientes fondos para sus investigaciones y no consiguen apoyo del decano a menos de que algún artículo sea publicado—Aunque de a poco y rindo lo suficiente para pasar el año—el primer año siempre es el más relajado
—Cuando tenía 10 años, prefería quedarme en la biblioteca de la escuela durante los recreos—creía que si tenía buenas calificaciones, mi madre me prestaría atención y me daría su afecto, cuando me di cuenta que no funcionaba, ya disfrutaba estudiar por mi cuenta—No soy buena lidiando con situaciones ruidosas—después de todo, siempre tenia que hacer mucho silencio en casa
Terminamos de reunir libros y nos acomodamos en una mesa vacía, tomé mi libreta de anotaciones y empecé a leer las páginas que tenía previsto usar como referencia.
Las luces empezaron a titilar y repentinamente vi como la oscuridad me acorralaba, una cálida respiración tras mi oreja hizo que voltease a ver bruscamente, oscuridad.
—Ofre te necesita en el palacio, ya—el susurro no era de una voz conocida
La oscuridad desapareció cuando ya me encontraba en el palacio, Eveliu estaba esperándome, empezó a caminar tan pronto confirmó que era yo quien había llegado.
—¿Puedes llevarme directamente con Ofre?—se detiene de golpe, asiente y retoma la marcha
Los pasillos se vuelven más luminosos a medida que nos acercamos al lugar, entonces se detiene frente a una puerta que tiene inscrito en el marco unos extraños signos que soy incapaz de leer, abro sin preguntar y se encuentran Ofre y el Rey del Norte discutiendo frente a una pequeña mesa de piedra negra, este lugar parece una oficina y probablemente sea la mía. Ambos voltean a verme y luego hacen una pequeña reverencia.
—¿Se puede saber para que me han llamado?—creí que Ofre era al menos lo suficientemente confiable para que pudiese trabajar solo
—Mi luna, hemos descubierto un espía—tarde, ya lo sabía aún si no me lo decían
—Sigan dándole los reportes a Kalmia, así Kaeria sabrá que estamos haciendo—sus rostros palidecen—Era obvio que es uno de sus peones, dejaremos que sepa lo que quiere—Albert me ve con completa incredulidad
—Arruinaran mis negocios en menos de un mes—Albert parece haber perdido 10 años de vida desde la última vez que lo vi
—No ha pasado ni una semana, si no quiere iniciar una disputa, sabrá cómo usar sus cartas al tiempo que debe—Kaeria no es estúpida, si quiere llamar mi atención, o la de Nox, tendrá un mejor método
—No dejaré que un dócil conejo arruine mis planes—de su boca veo como una fila de colmillos me gruñe
Suspiro y formo mi espada en mi mano, la apunto a su garganta.
—Quién te ha dado la orden, no es un conejo, es tu luna—mantiene mi mirada, ojos naranjas llenos de ira—Saturn—y se forma a partir de mi sombra—Acompaña a Kalmia y come sus palabras—le veo asentir y cuando se retira, retiro la espada del cuello de Albert—¿Feliz?
—Un pecado en manos de una humana…—mi espada desaparece y el olor de mi carne quemada se dispersa en la habitación, Albert no para de verme
—Ahora vuelva a su territorio—Albert hace una reverencia y sale de la oficina—Eres un inútil
—No dijiste que podía hacer lo que quisiera—en eso tiene razón—Hubiese asesinado a Kalmia—condenado inútil
—Creí que tendrías maneras mas eficientes de mantenerla callada—ahora que lo veo bien, Ofre esta vestido de n***o, formal y elegante—¿No se te ocurrió seducirla?—su cara es un poema, uno muy feo
—Que ideas tan desagradables dices a plena luz del día—no fui quien sugirió el asesinato—… ¿en serio no harás nada respecto a Kalmia?—subo y bajo los hombros mientras tomo asiento frente al escritorio
—Kaeria encontrará una u otra manera para meter su nariz en nuestros asuntos, es mejor que tenga información de primera mano que también podemos vigilar—especialmente para que no encuentre detalles que no debe
—Entonces…
—Saturn se comerá algunas palabras, ella se dará cuenta e intentará resolver por su cuenta, entonces la sigues—asiente y se retira—Par de inútiles…
Es la primera vez que vuelvo al plano físico siendo de día, de algún modo Obeur se quedó dormido mientras nos tomábamos de la mano, y termine con mis apuntes estando en modo automático, ser eficiente es lo mismo. Despierto a Obeur y se avergüenza cuando le digo que tiene marcas de baba en la mejilla (es mentira), devolvemos los libros a sus respectivos lugares y nos dividimos para encontrarnos con nuestros respectivos grupos te trabajo. Mis grupos de trabajo están complacidos con mis anotaciones, y también algunos dibujos a mano alzada, por lo cual solo dicen que debo exponer y todo resuelto, ya estando libre pienso en ir a Doseus para pasar el rato, le escribo algunos mensajes a Obeur para reunirnos allá, no me contesta, cuando la noche cae sigo con mis planes aún si él no me contesta, necesito un frío tarro de deliciosa cerveza antes de tomar mis vacaciones por adelantado.
Aciel esta ocupado en la barra atendiendo a unas señoritas, por lo cual decido tomar una mesa solitaria y pedir a uno de los meseros, es nuevo, esta nervioso, pido mi favorita y se retira. Alguien se sienta en mi mesa.
—Llegas tarde—cuando veo que no se trata de Obeur palidezco un poco
—¿Sabrías que vendría?—la grave voz de Paul me toma por sorpresa—¿Cómo lo sabías?—no lo sabía, creí que eras otra persona
—Porque Kaeria esta siendo muy obvia con sus movimientos—claramente no le diré la verdad sobre no saber que vendría—Y eso me facilita las cosas—le sonrío, el mesero llega con mi cerveza y le doy un trago—Bien por ustedes, los fuertes—me limpio los labios con la manga de mi abrigo
—… Se más clara, coneja—esta última palabra la escupe de manera denigrante y altanera
Le arrojó el resto de mi cerveza y me toma del cuello de mi abrigo, le escupo en el rostro, bajo el ojo, no le atiné donde quería, parece que me golpeara cuando escucho un “¡Alto!”. No volteo a ver, Paul me suelta y se va, Obeur llega y me inspecciona como de costumbre.
—Tan problemática como de costumbre—la risa de Aciel es audible en todo el bar—Tienes una ronda gratis por el mal rato—por este tipo de tratos adoro a Aciel
—Ninguna ronda de nada, nos vamos—Obeur intenta llevarme consigo, no lo logra, no hoy—Lana, casi te golpean—me ve serio, me suelto de su agarre y cruzo mis brazos
—Estoy perfectamente, no seas aguafiestas—una ronda gratis es una ronda gratis—Además… sabía que llegarías—no sé cómo ser adorable, debe ser algo como esto—Solo mi ronda gratis, ¿sí?—le agarro la manga del suéter y suspira, gané
—Solo tu ronda gratis—asiento rápidamente y nos sentamos—¿Quién era ese?
—Alguien irrespetuoso—aunque fui yo quien le tiro la cerveza—Rufianes como ese no me dan miedo—ya le gané una vez, sé como pelea
—Se más cuidadosa, por favor—toma mis manos y asiento—¿Conoces al bartender?
—Aciel es el dueño—y una increíblemente buena mala influencia
Le explico todo lo que implica ser un cliente frecuente en Doseus y como es que Aciel y yo nos hicimos amigos, mis bebidas gratis llegan una tras otra, cuido de que Obeur no tome tanto, una jarra debe ser suficiente para él, además de que son mis bebidas.
—Un extra, lo invita la casa—Aciel llega a nuestra mesa y se sienta entre Obeur y yo—¿Este es tu novio?—Obeur esta un tanto ebrio, por lo que ignora el comentario de Aciel
—No, aun—si mis planes salen bien, no necesitaré salir con él, aunque quizás debería relajarme y hacer como Wyde, que se pierde de media vida cuando esta con Stephanie… enamorarme no estaba en mi lista de pendientes—Si quieres lo tomas tú—Aciel toma la barbilla de Obeur y este último le mira con clara confusión
—Tienes buen gusto, puedo admitir eso—la bisexualidad de Aciel es lo que parcialmente hace este establecimiento popular—Aunque no creí que te gustasen tiernos
—¿Crees que coqueteaba con quienes peleaba en tu bar?—sí lo hacía, y no funcionaba, por eso terminaba peleando—Tengo estándares—y Obeur no cumple ni la mitad de ellos
—Dejando eso de lado—suelta el rostro de Obeur, quien se devuelve a mirar a la nada—Ese chico con el que te metiste es un mafioso conocido, quería sacarme algo de dinero—su voz suena preocupada
—¿Quieres que mande a alguien a que cuide del bar?—suena a un castigo adecuado para Kalmia
—Casi suenas como una mafiosa—poco me falta para serlo a estas alturas—Pero no me vendría mal un poco de ayuda
—Tengo a la persona ideal en mente—así Kalmia tendrá algo con lo que entretenerse en lugar de mis asuntos
Me termino mi trago, le acomodo un billete en su chaleco desteñido, me levanto y ayudo a Obeur a ponerse de pie.
—Llegará mañana—Obeur parece más dormido que ebrio—Nos vemos—me despido y Aciel sonríe mientras me llevo a Obeur
Cuando llegamos a la entrada me topo con un pequeño problema, Wyde y Stephanie están saliendo del campus, Wyde no puede saber que salí a tomar sin él.
—Obeur, despierta, necesito que distraigas a Wyde y a Stephanie—no responde, es como si estuviese noqueado—¡Obeur!
—… Lana—su boca esta justo al lado de mi oído, susurra medio dormido, casi está sobre mí—… hueles bien—te maldigo, Obeur, no puedes seducirme cuando apenas y estás consciente
—… Obeur—no debo pegarle en el estómago, no debo pegarle en general, no debo...
—Estas calentita—no, no estoy caliente, él está frío, mi temperatura corporal es de por si alta
Sus brazos rodean mi cintura y contengo todo impulso de apartarlo con un empujón, suspiro y siento como lentamente me apega más a él, puedo sentir su ritmo cardíaco y respiración, tan calmadas, quizá está soñando, pero… se siente tan tranquilo.
—¿Lana?—cierto, estaba intentando escapar de Stephanie y Wyde
Aparto a Obeur con cuidado y noto cuando se despierta, tiene el sueño pesado, eso es peligroso.
—¿Sí?—asomo mi cabeza un poco para verles mejor, Obeur me cubre casi por completo, no me he soltado de su abrazo por completo tampoco
Stephanie parece feliz mientras que Wyde ve a Obeur con ojos de muerte, me muevo inconscientemente hacia Wyde, Obeur me detiene y mantiene el abrazo, lo veo, me ve, esta serio, le sonrío.
—¿No quieres saludarlos? Ya estamos todos escapados—creo que le oigo chasquear la lengua antes de que nos demos la vuelta, mantiene un brazo alrededor de mi cintura y el otro lo suelta, quedando uno al lado del otro frente a Wyde y Stephanie—¿A dónde van?
Stephanie levanta los hombros y los baja mientras mantiene su sonrisa.
—¿De dónde vienen?—la pregunta de Wyde la respondo haciendo el mismo movimiento que Stephanie y ambas reímos
Ellos están tan serios y nosotras seguimos riendo. Stephanie empuja a Wyde para que sigan su camino, hago lo mismo con Obeur, suavizó su rostro durante el proceso. Al llegar a los dormitorios nos quedamos hablando en la sala común, y de algún modo, me quedo dormida.
+Algún día completaré las revisiones, algún día (12/10/2021)+