Capítulo 4 Invitada Inesperada

844 Palabras
Ani, veía las intenciones de su hermana de untar sus dedos; en el pastel, debería esperar a que llegara el momento de tomar su tajada. Se agilizó en batir un helado, que luego envió al congelador. Así, los chicos disfrutarían de un toque dulce después de cenar, algo que les encantaba. Del horno extrajo una bandeja donde se admiraban unas empanadas de pollo, cebolla y queso, junto con otras de jamón y queso. Las colocó en la mesa y comenzó a llevar todo al comedor. La abuela tomó asiento mientras los chicos se secaban las manos y tomaban sus lugares. -Henry, ¿por qué no ha venido Luisa? -. Dijo Ani. -Tenía una reunión, pero vendrá en media hora. Por cierto, ¿dónde se sentará nuestro invitado estrella? -. hizo señas hacia la mesa. Henry tomaba unos rollitos, haciendo gestos de aprobación completa, y se sirvió vino de inmediato. -Ya veo que Naomi no pudo mantener ese sujeto al margen de la cena familiar-. Le lanzó una mirada de resignación. -Me gustaría que te presentara al invitado. Me parece buena idea, quizás liguen-. Tomó una empanada de pollo y jamón y la llevó a su boca; acto seguido, se saboreó. -Aprobado también, mi paladar hoy está algo antojadizo de todo. ¡Por mi madre, esto está delicioso ¡ Ani le sonreía con gracia. -No dejarás nada para la cena-. Advirtió a Henry, quien se disculpó y dijo que esperaría unos minutos. Las flores azules que había colocado en el jarrón hacían juego con el mantel naranja ocre que había elegido esa noche. Las servilletas de tela ocres y las fuentes azules y ocres, donde la ensalada cobraba vida, lucían hermosas. La bandeja del pan, acompañada de aquella salsa de untar, se veía magnífica. En ese instante, Naomi entró al comedor con sus elegantes zapatos de gamuza rojos y su vestido que resaltaba sus curvas. Ella y su esposo tomaron lugar. -Ani, te has lucido con esta cena. ¡Uh! Me gusta el color de todo, el olor, todo me antoja-. Dijo Naomi, mientras extendía sus manos hacia los rollos de queso. -Deja las manos quietas y alejadas-. Exclamó Henry-. ¡Esos son todos míos! - ¡Tonto! Ya sabes que estoy a dieta, pero comeré algunos esta noche. - ¿Pero… si tú no haces dieta? Vaya que sí eres presumida. ¿Dieta? -. -Querido, ¡qué malo que eres! Solo déjame probar un bocado, uno solito-. Dijo mientras tomaba la empanada más pequeña. Todos rieron. El timbre sonó y Naomi se levantó de inmediato. -Cariño, Juan Carlos va a adorar tu receta-. Naomi giró sobre sus altos tacos color rojo, se veía hermosa. Ani esbozó una mueca. Frank y Luisa llegaban al mismo tiempo, saludaron a la familia y se unieron a los demás en el gran comedor, donde saludaron efusivamente a la abuela y a los chicos. Henry entró en la cocina para ayudar a Ani a servir todo a la mesa, le miró con cariño y alzando a Ani le dio giros, luego le dio un beso en la frente, él había sido como un padre, después de la muerte de su madre, su padre había pasado un tiempo muy depresivo, y su hermano estuvo ahí para ella, le cuidaba, siempre estaba al tanto. -Bien, deberíamos empezar-no veo la hora de devorarme todo- concluyó Frank. -Tendrás que comenzar por estas fabulosas empanadas, mi hermana querida ha hecho estos rollos de queso- Henry señaló -Naomi se le dio por invitar alguien a la cena, ya la conoces- Respondió Ani a su cuñado, quien estaba deseoso que comer, era de buen paladar. - ¡Si, me imagine…! ¡Por Dios! el hambre que tengo es horrible- Henry hizo expresión de cansancio. -Amor, ya somos dos- Dijo Luisa que en ese momento abrazaba a Henry. -Sepan que es alguien especial. Es médico en la clínica donde hago mis turnos, es una belleza de persona, me encanta, estudiado, viajado, culto, ¿qué más podría pedirle una mujer? en realidad tengo una amiga que deseo presentarle. Angélica Lerena, ese es el hombre para ella- Dijo Naomi con su fuerte acento. Ani le miraba con asombro, algo no había sido revelado por su hermana. -No entiendo Naomi, ¿invitaste a Angélica a casa y ni me avisaste? tendré que colocar un puesto más-. -No creí que fuera un problema invitarla. Además, es mi amiga, no me confirmó, pero lo seguro es que venga, le dije de quien se trata, eso parece haberla animado-. -Buena sorpresa la tuya-. -Uh, ya veo, ¿pensaste que te iba a presentar a Juan Carlos a ti?, por favor, Ani, es un hombre de dinero, mundo, viajado, que tonterías... por cierto allí llega su coche, solo mírate en un espejo-. -No digas tonterías ni siquiera he tenido tiempo para pensar-. Y eso era cierto, el día había sido bastante trabajado, pero los resultados saltaban a la vista. -Naomi, no está correcto que trates a tu hermana de esa manera…tengamos una noche cálida y familiar, con extraños incluidos... jajaja... -. Puntualizó la abuela.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR