CAPITULO 11

1034 Palabras
LARA - ¿ Es tan obvio ? Le pregunto - Es más que obvio pequeña me di cuenta desde que entraste por aquella puerta que te han casado la fuerza. - Bueno no puedo mentirte, más si ya te has dado cuenta. - Te daré un consejo, sé que te servirá de mucha, nunca lo contradigas, trata de llevarte bien con él y sobre todo nunca le mientas , ese tipo de hombres creen que la lealtad lo es todo, sin embargo, la único persona que tiene que demostrar la lealtad eres tú, créeme que una y mil veces serán desleal contigo sin embargo estamos en un mundo machista. Por nada del mundo lo traiciones. Te seré sincera, al principio lo odiaba, odiaba completamente a mi marido pero ahora lo amo, aprendí a quererlo, me di cuenta que al tratarlo bien y serle Leal él se portaría muy bien conmigo y así es como lo ha hecho, me trata tan bien, me demuestro que me quiere poco a poco fue dejando a un lado todos esos personalidades que tenía y fue el mismo conmigo, así que mi consejo querida Lara es que dejes que te quiera y verás que en un abrir y cerrar de ojos estarás enamorada de él. - Eso no va conmigo. Me es difícil imaginar que tendré una vida amena con el. Le contesto - ¿ Que es lo que más querías antes de conocerlo ? ¿ Tenías una relación con otro tipo ? Me pregunta - No, nunca en mi vida he tenido novio, al contrario tenía una relación pero con Dios, quería convertirme en monja y cuando cumplí los 18 años fui con el sacerdote de la capilla y le dije que quería convertirme. Sin embargo mi tío el sacerdote me dijo que mi solicitud no iba a proceder ya que desde que nací estaba comprometida con mi ahora esposo. Le contesto y veo asombro en sus ojos. - Vaya, me has ganado. Mi padre me comprometió con Aldo cuando yo tenía 10 años. Te seré breve, mi padre le debía una gran suma de dinero al padre de Aldo sin embargo al retirarse el señor Ferrer quién quedó al mando de la organización , Aldo le cobraba a mi padre pero por mucho tiempo mi padre le daba excusas y excusas jurando que le pagaría y Aldo por alguna razón no le exigía más quizás porque el interés iba subiendo o quizás ya tenía en mente casarse conmigo cuando cumplí los 18 años Aldo decidió que era momento de que mi padre le pagará, así que aquí estoy , casada con mi esposo, llevamos más de 5 años casados y créeme que es lo mejor que me ha pasado. .. - Vaya, sin duda alguna creo que los matrimonios forzados son muy comunes en este mundo. Le digo y las dos nos reímos. Volteo a ver de reojo a Máximo y el se encuentra mirándome sin pudor. . - Deberías de darle lo que te pide, créeme que solo así dejara de verte con deseo. Me dice Luciana - No, no puedo hacerlo, este tipo cuando veníamos de viaje para acá se follo a la asistente de vuelo, créeme que lo último que haría sería acostarme con alguien que folla con cualquiera. Le digo - Eso mismo decía yo y créeme que el follar con un hombre experimentado, me di cuenta que es lo mejor que me había pasado. Por lo que veo eres virgen así que no sabes de los oalceres sexuales querida. Pero cuando los conozcas querrás experimentar más y más - La verdad no quiero seguir hablando de este tema s****l. Le contesto y ella se ríe. - Al parecer ya nos vamos, así que te parece si pasamos nuestros números de teléfono y quedamos de vernos para salir mañana por la tarde. Me dice - Te la debo mi querido esposo no me ha comprado un móvil y el que tenía quedó en mi casa - Te daré mi número escrito va, puedes marcarme mañana temprano y así quedamos de vernos. Me gustaría que me acompañes al centro comercial, se que nos divertiremos. - Está bien. Le digo y tomo la servilleta que me ha dado. Dentro de ella viene el número de teléfono . La veo levantarse de su asiento y ella al igual que algo se van del restaurante. - ¿ Quieres cenar ? Me pregunta Máximo sacándome de mis pensamientos. Dudo si aceptar o no, de repente llega a mi mente lo que me acaba de decir Luciana. - Si, está bien. Le digo y el asiente. Comenzamos a pedir. Yo me decidí por una pasta Alfredo y un corte de ternero. Mientras que Máximo pidió un corte ribeye con ensalada cesar. Una vez que el mesero se fue con nuestra orden el silencio se vuelve a apoderar de la mesa. Se que no hay nada que me haga cambiar mi destino. Tengo que aceptar que ahora estoy casada cine ste tipo, sin embargo no quiere decir que tendremos una vida feliz. - Mañana iremos a la plaza de la tecnología a que compres un móvil el que más te agrade. Me dice rompiendo el silenció. - No es necesario. Tengo uno en casa. Le contesto - Claro que es necesario. No puedo permitirme que estés sin móvil. Escuché que Luciana te invito al centro comercial mañana. Así que deberías de ir con ella. Me dice mientras saca de su bolsillo un par de tarjetas. Me sorprendo ya que estás tarjetas son de mondo ilimitado. - No deberías de gastar tu dinero conmigo. Le digo - Eres mi esposa y puedo hacerlo, es más si yo quiero gasto todo mi dinero en ti. Me dice y por alguna razón ese comentario me ha sonrojado. - Gracias. Le digo un poco apenada mientras tomo las tarjetas que me ha dado. Las guardo en mi bolso. Levanto la vista hacia el y veo que me mira con mucha tranquilidad como si estuviera analizando me. - ¿ Sucede algo ? Le pregunto asustada. - Eres una cría muy hermosa. Me dice y ¡ pum ! Me acabo de sonrojar más de lo normal.
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