LARA
Hace 6 días llegamos a Inglaterra, la verdad Me la he pasado muy aburrida no he salido de este hotel y tampoco es algo que quisiera ,
Máximo me ha querido llevar a salir a cenar pero me he negado no pienso pasar tiempo con él.
Lo veo entrar a la habitación al parecer viene muy molesto, no me queda viendo de pies a cabezas es darse cuenta que sigo con la misma actitud de siempre deja sus cosas sobre el buró y entra al baño. Al parecer se duchara.
quizás estoy portándome de una manera que nunca había hecho antes pero pues me es difícil para mí tener que convivir con alguien al cual no quiero alguien que me produce asco y coraje no debería de tratarlo bien Por más que lo intente.
De repente su móvil suena una y otra vez. Me acerco para ver quién es y al ver que es un número desconocido, dudo Si yo debo de contestar o no. Dejo que la llamada se desvíe y sigo leyendo.
Una vez más el teléfono suena y está vez contesto.
- ¿Hola? Contesto dudosa cuando escucho hablar a la persona del otro lado de la línea.
- Hola soy Stella puedes comunicarme con Máximo. Dice de manera cortante.
no mentiré sentí un poco de coraje al saber que que sigue hablando con ella me molesta el hecho de saber que hace una semana dentro de la iglesia nos hemos casado de unos votos algo absurdos y ahora habla con su ex.
- Lo siento mucho, pero mi esposo se está duchando. Le diré cuando salga que le has marcado o bien puedes dejarme su recado soy su esposa y cualquier recado que tenga que ver con algo de trabajo me lo puedes decir.
- Yo no trabajo para él soy alguien importante en su vida, así que por favor dile que le llame. Me dice.
Rápidamente le contesto para evitar que me cuelgue la llamada.
- Qué raro si eres alguien importante para él porque no te conozco, de hecho nunca me había hablado de ti. Pero no te preocupes, le diré que has llamado.Le digo y cuelgo la llamada.
Dejo el móvil de Máximo sobre el buró de la misma manera en la que el lo había dejado. No quiero que se de cuenta de que lo he tomado.
- Me saliste celosa. Me dice Máximo. Dejándome asustada ya que para mí el estaba en el baño.
- No sabía quién era y al ver qué insistieron decidí contestar. Le digo y lo veo acercarse a mi.
Trato de hacer a un lado la mirada, ya que el solo trae puesta una toalla cubriendo su torso.
- Di la verdad niñita, estás celosa. Me dice y comienza a reir de mi.
- Estás tonto, como voy a estar celosa de ti, por mi te puedes acostar con quién quieras y créeme que jamás sentiré celos de otra mujer. Al contrario soy capaz de hacerme a un lado. Contesto y veo como esa sonrisa que se le había dibujado en su rostro hace un momento se desvanece.
Se acerca a un más a mi y me toma del brazo con fuerza.
- Siempre estarás a mi lado, o al menos hasta que mi padre muera, una vez que eso suceda puedes olvidarte que alguna vez fuiste mi mujer.
- Querrás decir tu esposa, por qué nunca seré tu mujer, escúchalo bien.
Me hago a un lado y me acuesto de nuevo sobrea cama y continuo leyendo.
Leer se ha convertido en una de mis mejores actividades en Inglaterra.
Lo veo ir hacia el clóset y busca la ropa que usará.
Nuevamente hace lo mismo que ha hecho edtos últimos días, se viste delante de mi. Le importa muy poco que me encuentre aquí, se que lo hace para molestarme. Sin embargo yo jamás lo molestaría de esa forma, sería darle un premio en vez de un castigo.
- Iremos a cenar. Me dice mientras toma un vestido del clóset y lo deja sobre la cama.
- No pienso salir. Contesto aparicamente.
- No es que quieras es que saldrémos. Tengo una cita importante de negocios y mi inversionista llevará a su esposa. Asi que tú como la mujer felizmente casada que eres me acompañarás y te comprobarás a la altura. Me dice
- Pero....
- Nada de pero, irás o lo primero que haré en este momento será mandar a matar a tu madre. Me dice mientras me voltea a ver muy molesto.
Sin más remedio me levanto y me doy una ducha en la tina, solo que evito mojar mi cabello, ya que pienso hacerme una coleta alta.
Después de varios minutos en el baño, salgo con una toalla de baño envuelta. Me pongo ropa interior y comienzo a vestirme.
El vestido es hermoso, demasiado sencillo, aunque soy de la idea que lo sencillo es mejor que algo extravagante.
Me hago una coleta y comienzo a maquillarme. Me pongo muy poco maquillaje ya que me gusta mi piel tal y como es.
Justo cuando estoy pro terminar, Máximo entra aa recamar ay me queda viendo de pies a cabezas.
- Falta estom Me dice y veo como de su bolsillo saca una pequeña caja, dentro de esta hay un collar muy hermoso. Aunque se ve demasiado caro. Es corazon. Lo volteo a ver y niego con al cabeza.
- De seguro es costoso. No puedo permitirme usarlo. Le digo y el me mira de mala gana, me toma de los hombros y me acerca a el, con cuidado me voltea quedando detrás mío, hace un lado mi cabello y me pone el collar.
Lo tomo y no voy a negarlo es muy bello.
- ¡ Gracias ! Le digo apenada y el solo me da una sonrisa.
Salimos del hotel y Máximo consiste hasta llegar al restaurante. Una vez que llegamos le da las llaves de su BMW a el valet parking y me toma de la mano para entrar conmigo al restaurante.
Una vez dentro un señor de unos cuarenta o cincuenta años le hace señaz a Máximo con la mano y este asiente.
caminamos hasta donde está el señor, al parecer Este es el socio del que máximo me ha hablado.
Me toma del brazo con fuerza aunque sea seguro de hacerlo cuando nadie lo ve me acerca a él y quedó aterrorizada con lo que me susurra al oído.
- Espero te portes bien de lo contrario te castigaré llegando al hotel, Tu decides. Me dice y me deja un beso en la mejilla.
Quizás suene tonto pero se siente como el beso de Judas cuando traicionó a Jesús.
- Por fin has llegado Máximo, pero qué guapa está tu esposa, cuando supe que te casaste me asombré aunque quede más asombrado cuando supe que era una chiquilla con la que te habías casado.Le dice el tipo y me voltea a ver dejando una sonrisa demasiado pícara para mí gusto.
- Se que es hermosa, por qué crees que es mi esposa. Le contesta y este se ríe.
Al parecer soy más un trofeo que cualquier otra cosa.
- Pero qué mal educado soy, déjame presentarme Me llamo Aldo Ferrer y ella es mi esposa Luciana. Contesta aquel tipo.
La mujer con la que viene no es más que otra joven tonta como yo, calculo que tiene 25 años 30 lo mucho y al parecer le ha pasado lo mismo que a mí ya que su sonrisa es muy tímida.
- Mucho gusto, contesto en seguida. - Me llamo Lara. Les digo y los dos me sonríen
Máximo me ayuda a sentarme y el se sienta a un lado mío.
Los veo que empiezan a platicar de asuntos los cuales la verdad no entiendo. No le supongo mucha importancia ya que Luciana comienza a entablar una conversación muy amena conmigo.
- Al parecer a ti igual te casaron a la fuerza déjame decirte que aquí solamente hay dos opciones o finjes enamorarte o te enamoras de verdad. Me habla y yo quedé asombrada ante lo que me ha dicho.