Dan me trajo un hermoso regalo de donde su hermana y unos ricos chocolates que le recomendó su cuñado, que dice enamorar a cualquier cosa que yo dudo mucho. Fran no encontró a quien amar, pero si un amigo nuevo que justo ahora están en el apartamento de Dan haciendo que sabe qué. —Mamá ¿es normal sentir tanto dolor? —Por supuesto, el cuerpo aunque está adaptado para eso, el trauma que sufre es mucho Dante aparece con mi hermano y un ramo de flores de la nada. —¿ Qué es eso? —Es para mi hija, la princesa merece flores. —¿Y para mí no hay nada? Ambos me miran asombrados y el rostro de Dan se torna rojizo. —Lo siento es que no sabía si me iba a aceptar un obsequio. —Me diste chocolates. —Sí, pero esos los envío me cuñado, de verdad lo siento. Hago cara de indignación y le muestro

