"¿Quién eres?" Doy un paso hacia atrás con cautela, no puedo dejar de mirar aquellos ojos, esos que son sumamente emocionantes y siniestros, tan llameantes. Terrorífico. Son como la sangre o como una casa incendiándose en un fuego arrasador, en llamas, así son sus ojos los cuales cargan un tipo de lujuria, junto a la soberbia. Su mirada es sentir como si penetrara mi alma. Sus ojos me inspeccionan, sus labios rojos se curvan marcando una sonrisa, una sonrisa que delata su maldad, y lo macabro que puede llegar a ser. No parece ser un desconocido porque su rostro lo recuerdo perfectamente. El hombre de la galería, ahora puedo darme cuenta, que aquel hombre y el que estuvo viéndome todas las noches a través de mi ventana son el mismo. El tenerlo simplemente de cerca me hace comprender q

