Decidí no decírselo a mis padres, que se habían ido temprano de luna de miel. En fin, la vigilaría más de ahora en adelante. Si antes pensaba que era un imbécil, no se parecerá en nada a la Rayan que la va a tener encima ahora. No creo que esté lista para la Rayan a la que realmente le va a importar. Los chicos están sentados a unas sillas de mí. Nadie ha dicho una palabra desde que nos sentamos. Sé que no quieren decirme que se lo dije, aunque me lo merezco. Así que todos se callan. Miro la camisa blanca que llevo puesta y es la primera vez que noto sangre. Por primera vez desde el funeral de mi madre, siento una opresión en el pecho, me cuesta respirar. Sé que es su sangre y la sensación es indescriptible. Ella se estaba cortando... y yo no lo sabía. Todo es culpa mía. Ahora que sé q

