Narra Amanda. La puerta se abrió, él estaba prácticamente desvestido, solo llevaba puesto una bata. Tenía un vaso de whisky en la mano, sabía que ya tenía una erección debajo de su bóxer. —Hola—le dije quitándome el abrigo frente a él para que pudiera apreciar mí atuendo. Luego vi sus ojos, estos ardían con excitación. —Hola nena— dijo, me encantaba su apelativo, su voz se volvió más profunda, ahora podía notar la diferencia entre sus personalidades y se notaba que estaba excitado, luego tomó mi mano y la llevó a su boca, besándola suavemente— .Te he estado esperando—agregó.Me llevó hacia dentro, eche un vistazo, vi una botella de aceite para bebés en una de las mesitas, tragué el nudo en mi garganta que se había formado e intente ignorar los nervios que bailaban en mi estómago. Des

