Narra Demian. Escuché su respiración mientras dormía. Amanda estaba frente a mí, su mano descansaba sobre la mía. No pude apartar los ojos de ella, sonreí y coloque un mechón de su cabello detrás de su oreja, luego me incliné y besé sus labios suavemente con reverencia. Me había enterado al hojear su currículum que mañana era su cumpleaños, ella ni siquiera me había dicho nada o a las niñas, realmente era muy humilde. Le había comprado un regalo, y tenía pensado llevarla a cenar acompañado de las niñas. Durante estos días me había dado cuenta lo mucho que la extrañaba, fue cuando tuve claro mis sentimientos por ella, pero no podía negar que tenía miedo de sentir lo que sentía, sabía que con el tiempo ella necesitaría algo más serio como un matrimonio o tener hijos como me lo había dejado

