Pov Cleo Rodeé su cuello con mis brazos y sentí que todos los besos que nos habíamos dado en el día de hoy no eran suficientes, el hecho de que hace hora y media que un juez nos había declarado marido y mujer, lo volvía todo aún más difícil. - Estás segura, amor, anoche me dejaste realmente preocupado —sus labios besando mi rostro, suavemente. - Solo fue una pesadilla, Fernando, necesitaba escuchar tu voz, sé que eran las 3 de la mañana, pero habíamos estado hasta tarde con las chicas, de hecho, ellas dormían en la misma cama y… te extraño tanto —lo presioné con más fuerza, escuchando su suspiro— está todo listo, todo y nunca pensé desear tanto una boda como Dios manda. - Será perfecto —su sonrisa destelló de felicidad y no pude resistir a besarlo otra vez, pero de pronto v

