Pov Fernando Seguía siendo el dormitorio de Ivana. Escuchaba murmullos a la distancia, su dulce aroma bajo mi nariz, seguramente su almohada, tenía frio y una extraña sensación en la boca de mi estómago. - Está reaccionando —una voz de hombre, dedos helados secando el sudor de mi frente— ¿Feña? —él me hablaba y mantuve los ojos cerrados, pero gemí cuando el aroma empalagoso se intensificó, casi picando mi nariz y dedos más tibios acariciando mis cabellos. - Feña —Ivana, mi corazón se retorció, a pesar de mi anhelada autodestrucción, ella está aquí, preocupándose, le importaba, más que a… Dolor, una fuerte punzada en mi estómago y no podía mover mis brazos para abrazarme, calmarme. - Tranquilo, no comiences otra vez —esa voz, sé que lo conozco— trata de respirar hondo —ob

