¡Robert! – pero… que demonios es eso – totalmente confundido y desconcertado… también un poco asustado se le notaba en su mirada…
- cálmate… es, tan solo el tren… - el desconcertado sin saber lo que ocurría… - Gema… realmente lo que ven mis ojos es el tren… ¿No me mientes? – me reí un poco era normal, él no sabía que sucedía… supongo que tenía la misma cara cuando vi por primera vez el tren… aún se me hace algo exagerado, pero al menos ya no me asuste como la noche anterior… me siento como una experta aun… con solo haber subido una vez al tren… soy patética…
- entonces… ¿Subirán chicos? – Robert grito nuevamente, no había visto a Mark… admito que es un poco espeluznante… y escalofriante, pero que puedo decir… es un buen tipo… o bueno no sé qué especie sea, en fin es bueno… - es verdad… olvidé presentártelo… Robert, él es Mark el maquinista… Mark, él es Robert – Mark sonriente dijo sin titubear… - sé quién es, firmo el contrato para poder ingresar al tren… jajá como sea suban chicos, entren al maravilloso tren de las emociones, bienvenidos a mi humilde morada… - abordamos el tren alegres y Robert todavía atónito, parecía como un pequeño al que acaban de cumplir su capricho… realmente estaba entusiasmado...
A decir verdad… lo estábamos los dos, en un instante pregunte sobre los cánticos de antes que significaban cada uno… me acerque donde Mark… y pregunte sobre los cánticos… - disculpa Mark… pero ¿qué significan los cánticos que me diste en la noche? – Mark con una mirada perdida, preguntándose de qué hablaba… se dio cuenta – ¡es verdad! Lo había olvidado por completo, ustedes no hablan griego… perdón era más fácil cuando solo subían griegos hace más de dos mil años jajá – con una mirada seria, me quede estupefacta ante tal chiste…
Mark un poco avergonzado, dijo algo rápidamente para que la situación no empeorase – ya que es muy importante que sepas lo que dices, mientras estas en el tren te daré un regalo… creo que los guardianes lo llaman don, mis dones son diferentes a los de ellos… por lo cual mientras este yo presente cualquier cosa es posible… soy como un ser supremo en esta sala… jajá – lo dijo mientras volaba, aparecía y desaparecía… cuando termino se detuvo enfrente de nosotros… mire a Robert y estaba alucinando en colores… pensé que iba a hacer muchas preguntas… pero, solo está ahí parado boquiabierto
Mark empezó hacer unos cánticos mientras nos señalaba con su mano abierta:
“Egó os gios tis theás Aidos, charízo gnósi glóssas stous Gema Dudley kai Robert Paterson”
Un poco cansados caímos Robert y yo, exhaustos como si un ligero dolor de cabeza apareció dentro de mi cabeza y se desvaneció… ¿Qué rayos pasó?
- τώρα αυτή τη στιγμή μπορείτε να καταλάβετε Έλληνες τύποι (ahora en estos momentos ya pueden entender el griego, chicos) – wau… no me jodas… entendí eso, fue extraño… era como si mientras él decía esas palabras, una voz interior lo repetía, pero en mi idioma… esta es la mejor fumada que me he pegado en toda mi vida…
- ¡eso fue asombroso!! – dijo Robert, ya se había tardado, no había dicho palabra desde que habíamos ingresado al tren… - okay, okay, tengo muchas preguntas… por ejemplo ¿tu magia sale de la diosa Aidos o es magia propia? ¿El tren funciona con sueños y esperanzas? ¿Por qué tus ojos cambian constantemente de color? ¿Cuál es la función del tren? Y también… - Mark un poco ansioso dijo rápidamente:
“Ανοίγω τις πόρτες για τον "Robert Paterson" για να βρει τον δρόμο προς την ειρήνη και την ηρεμία, το διατάζει η θεά Aidos” (Abro las puertas para "Robert Paterson" que encuentre el camino a la paz y a la tranquilidad, la diosa Aidos lo ordena)
- ¡Espera! ¡Todavía no contestas mis dudas! – dijo en voz alta mientras Mark hizo que la puerta fuera abierta hacia él, la cruzo y desapareció después de eso… - amm… Mark... – él un poco inquieto y titubeante pregunto… - dime… Gema ¿Qué paso? – yo un poco preocupada, dije… - no le dijiste las reglas… ni a donde va a Robert… ¿Estará bien? –
Mark entrando en razón también puso cara de preocupación… - es… verdad actué demasiado pronto, no había estado nervioso desde hace mucho tiempo que… actué muy imprudentemente… - dijo muy avergonzado, mientras yo tenía una cara de exaltación… - ¡como que nervioso!! Se supone que eres un ser omnipotente, ¡cómo te puedes poner nervioso! –
El todavía más avergonzado que antes… - jamás… dije que era omnipotente… bueno si… pero no he hablado hace mucho y con todas sus preguntas me puso nervioso… ay… está bien… le enviaré una pequeña guía, esta vez sí metí la pata – apareciendo una esfera en su mano, se lograba divisar a Robert, estaba caminando en un lugar obscuro al igual que yo la primera vez… me pregunto si es el mismo guardián que me toco… si es Ascent… estaré más que tranquila…
- bueno al parecer está en el vagón de la frustración… no es buena señal para comenzar en el tren, será mejor que me apresure antes que Frera trate de engañarlo… - ¿Frera? Guardián… del vagón de la frustración eh… - esta nota le ayudará mucho a tu amigo, son reglas básicas y los cánticos para salir en caso de peligro… espero este bien –
Yo sonriente dije con veracidad – ¡lo estará! Es muy inteligente… ya verás que estará bien… ahora continuando conmigo… ¿Cuál es mi vagón… joven maquinista? Jajá – estaba realmente alegre me preguntaba que iba a pasar esta vez, a que recuerdos lugares y sitios viajaría… - bueno, Gema… es tu turno, te deseo mucha suerte…
-
“Ανοίγω τις πόρτες για τον "Gema Dudley" για να βρει τον δρόμο προς την ειρήνη και την ηρεμία, το διατάζει η θεά Aidos” (Abro las puertas para Gema Dudley que encuentre el camino a la paz y a la tranquilidad, la diosa Aidos lo ordena) -
Abriéndose otra puerta como la anterior… pero esta era diferente su aspecto era un poco más obscura solo de verla la piel se me erizaba, no era nada bueno tener una sensación así con solo ver el marco de la puerta
- Mark… puedo saber que hay dentro… no siento mucha confianza… - replique un poco asustada, no es normal que esté asustada... que rayos es esta sensación…
- esta puerta… es un poco malo… debes tener cuidado Gema… este es el vagón de la Agonia… no confíes en nada de lo que diga es de las peores junto con Frera, ten mucho cuidado… -
Tome la manija de la puerta, nerviosa, insegura… y hasta un poco sudorosa… rayos… en serio… ¿Por qué eh de tener tanto cuidado con una simple emoción? No importa lo que haya del otro lado… ¡Sé que podre lograrlo!… ¡Sé que lo haré!… ¡Confió en mí!
Abrí aquella puerta con todo el entusiasmo del mundo, nada me detendría para salir victoriosa de aquí… una vez ingrese… mire hacia atrás… la puerta había desaparecido de nuevo… okay… no te pongas nerviosa Gema… estamos bien estamos solas… tranquila, no debemos preocuparnos por nada… solo tú… y yo… y… nadie más…- y yo… – exclamo una voz muy suave y escalofriante, recorriendo todo mi ser. Desde mis pies hasta mi cuello la voz con fuerza resonó dentro de mí…
- ¿qué?… ¿Quién anda ahí? – exclame con exaltación y asustada… mis manos temblorosas mientras mi voz se quebraba… esto no era bueno, tengo miedo… y no puedo pensar con claridad…
- pensé que ya lo sabías… pequeña estas en el vagón… de la Angustia, de la desesperación… es mejor que te tranquilices… si no te quieres quedar aquí por siempre claro está, jajaja – dijo con maldad y junto a una risa maquiavélica…
- ¡muéstrate guardián! Dime quien eres – dije fuertemente… era mejor sentirme un poco valiente antes que cacarear como gallina… - veo que quieres hacerte la valiente pequeña… no te lo recomiendo – mientras sentí una mano totalmente fría en mi hombro que se acercaba suavemente al cuello, con fuerza y agilidad me aleje de allí y trate de ver de quien era esa mano… - una gallina… será una gallina por siempre jajá – replico de nuevo con maldad y esa maldita risa molesta y escalofriante, mientras salía de las sombras una chica de cabello rojo, junto a sus ojos… de tez blanca y pálida como si estuviera muerta… Sus labios rojos como el fuego… un vestido blanco y largo… demasiado largo… diablos hasta para ser malévola no puedo negarlo… realmente es linda si estuviera en el instituto sin duda sería una de las porristas…
- Gema… Gema… Gema… - dijo con desdén, mientras me miraba de arriba abajo… como si le pareciera una mosquita muerta… realmente no me importa… después de todo en el instituto las chicas me ven igual… - crees que puedes, hacerte la valiente… la que no necesita de nadie… la que puede estar sola por siempre... ¿O eso te dices para tener fuerzas no? Lástima… que, bueno básicamente te mientes tanto que ya te lo crees… y muy, pero muy al fondo… lloras por dentro… y sufres tanto… que prefieres encerrarte en tu mundo y decir que todo está en orden… mientras que, en tu cuarto, te has quedado varias veces dormida de tanto llorar… supongo que el inicio de esa triste historia nos la puedas contar… en… este recuerdo… que lo disfrutes –
Yo solo podía escuchar… no podía negarlo… estos malditos guardianes saben todo de mi por qué pueden ingresar a mis recuerdos sin restricciones… - ¡Maldita sea! – grite con fuerza mientras cerraba los ojos para tomar fuerza…
- ¿Gema? ¿Por qué maldices? No puedes maldecir siendo tan pequeña mi niña… - esa… esa voz… es de… mamá, abrí los ojos de inmediato y… si era ella,
- vamos mi pequeña aventurera… no pongas esa carita de afligida… -
…