- vamos mi pequeña aventurera… no pongas esa carita de afligida… -
- mamá eres… eres tú… realmente eres tú… - dije mientras empezaban a desprenderse las lágrimas de mis ojos sin cesar… - claro que soy yo cariño… a quien más esperabas… - la abrace con fuerza… todo era tan… surrealista que no podía procesarlo… me apegue a ella sin quererla soltar… no la iba a soltarla…
- amor… si no me sueltas no podremos ir a visitar a la tía Emma… - yo solo en silencio negué con la cabeza no quería ir… No iba a ir, no dejaría que se vaya de nuevo… mi madre viéndome desconcertada, suspiro y exclamo con ternura – bueno que se le va a hacer, vamos… te llevaré en mis brazos – me tomo delicadamente y entre sus brazos me sentí muy a gusto…
Pero… ¡No! No podemos subir al auto… rápidamente abrí mis ojos… pero era muy tarde… ya estábamos ahí… íbamos en la carretera… rápida Gema, ¡tienes que avisar a mamá del accidente! – ¡Mamá! – grite con euforia… angustia y desesperación… - dime querida… - dijo mientras tornaba su mirada hacia mí con preocupación, pero… no debió hacerlo, pues un gigantesco camión de carga apareció en el camino viniendo contra nosotras…
- ¡NO!!!!! – grite con sufrimiento, y lágrimas en los ojos… mis manos temblaban… mi respiración se cortaba… cuando mire de nuevo… a mi alrededor todo se tornó en una espesa neblina… muy obscura… tanto que no lograba divisar ni mis propias manos… y de nuevo esa maldita risa de Acaria – jajá, veo que disfrutaste el recuerdo alado de tu querida madre… déjame decirte que pasaste muy poco con ella… tu misma te despertaste del trance con tanto sufrimiento en tu corazón… ¿Quieres ir de nuevo? –
Rápidamente me levanté y con locura asentí con la cabeza… - llévame de nuevo por favor… - con una sonrisa maquiavélica y una mirada penetrante de maldad pura – claro con gusto te llevaré allí las veces que quieras, jajaja – otra vez esa maldita risa molesta, pero no me importaba otra vez vería a mi madre y estaría con ella… es lo único que me importa en este momento…
Cerré mis ojos… y traté de relajarme… no podía dejarme estallar de nuevo por mis emociones, no podía… no debía… si quería superar esto… si quería realmente darle un buen adiós a mi madre… no cometería el mismo error dos veces…
- Gema… ¿Dónde te encuentras pequeña? – era… mi madre de nuevo… suavemente empecé a ver a mi alrededor, es una especie de bosque… y mi madre… está allí, corrí hasta donde ella se encontraba, apenas logro verme vino abrazarme fuertemente… - Gema… cariño… ¿Por qué te escondes? – negué con la cabeza… no sabía por qué me escondía tal vez… había hecho alguna travesura, pero no importaba en este momento quería estar con ella y no importaba nada más…
- ¡Es ella! – dijo un niño… se notaba solo con verlo que era un odioso, estaba completamente sucio, lleno de lodo… y ¿con un ojo morado? Creo… recordar que pasaba… él y su banda de idiotas me habían estado molestando… así que me defendí dándole un golpe y botándolo al lodo… supongo que realmente se lo merecía así que no pensaba en disculparme y menos si es un idiota
- su hija golpeo a mi niño, mire como le dejo el pobre ojo, incluso su ropa… - mientras más balbuceaba menos me importaba… continúe abrazando a mi madre… - lo lamento señora… pero yo conozco a mi niña… y sé que ella no haría eso al menos de que su niño hubiera comenzado aun así… que una niña más pequeña que él lo haya golpeado suena ridículo, jajá acaso… ¿Su niño no era el pequeño que se metía en problemas en casa de los Thompson? – dijo con ironía mi madre… mientras se acercaba con el pequeño y le sonreía levemente…
No recordaba que mi madre me protegiera tanto… lo había olvidado… lo cómodo y seguro que se siente estar a su lado… realmente nunca me quiero ir de aquí… - Gema… vamos despierta… - me había quedado dormida… y si en realidad nada de lo que he vivido fue real… todo esto se siente tan real… nada de lo que he vivido paso realmente… - te amo mucho, mami… - dije con ternura realmente la aprecio mucho… - yo también te amo mi niña… -
De verdad… ¿Nada de lo que viví fue real?... si así debe ser todo lo que he pasado solo fue un mal sueño… cerré los ojos… y asentí con la cabeza… si… eso pasó solo fue un mal sueño… - ¡mami! – grité muy alegremente, pero otra vez estábamos en el auto… y mi madre de nuevo volteaba su cuerpo para prestarme atención… - dime querida… - otra vez… el maldito accidente…
- ¡NO!!! – grité nuevamente… desgarrando mi corazón… del sufrimiento que sentí… - deja de gritar niña… tus gritos hacen que me duela la cabeza… pero… tu sufrimiento… ay… es el mejor alimento que he sentido en mucho tiempo… - dijo un poco excitada al parecer se deleitaba solo con verme sufrir… angustia… claro tenía que suponerlo, Mark me lo había dicho… debo tener cuidado con esta bruja…
- ¿quieres ir de nuevo? Jajá, veo que te encanta ver a tu madre morir… - maldita risa estúpida me tiene harta… pero… aun así realmente quiero ir esto es lo que tengo que superar, esta es la prueba la cual tengo que enfrentar… es verdad, jamás logre superarlo… aunque no lo diga, aunque no lo admita, es lo que he vivido por años… después de todo es mi culpa que mi madre se haya ido… fui una distracción y… eso fue lo que la mato… - ¡llévame ahí! Ahora… -
Ella con esa maldita mirada… me da asco… se aprovecha de mi sufrimiento… pero no por mucho, superaré esto cueste lo que me cueste – te recuerdo que esta es la tercera vez que entras a tus recuerdos en este vagón… no quería decirlo, pero son las reglas jajá, te deseo mucha suerte… Gema jajaja – concluyo con esa risa tan irritante…
Pero… si esta es la tercera vez que ingreso aquí… solo me quedan siete para solucionar este estúpido recuerdo y quitar mi sufrimiento… que desgarra mi corazón, junto con mi alma… esto está mal… - ¡al menos dame una pista maldita bruja! – grité con euforia y desesperación… y quien no lo haría, es decir… ver a tu madre morir una y otra vez… y todo por tu culpa… no es justo… no… lo es
- Gema… ¿A quién le dices bruja? Y… te he dicho que no debes maldecir cariño… - abrí mis ojos… se encontraba allí de nuevo – ¡mamá! No te vayas de nuevo… por favor… te lo pido… - de nuevo… de mis ojos empezaron a derramarse lágrimas… como no hacerlo… si realmente la extraño… y cada vez que pienso en ella me hace mucha falta… - Gema… ¿Te encuentras bien mi niña? – mientras de nuevo me cogía entre sus brazos y acariciaba mi cabello – todo estará bien mi niña… no me iré a ningún lado… estaré contigo siempre… dime… ¿Qué sucede? –
Como explico algo que ni yo entiendo… como le digo que morirá… sé que no es ella, sé que es un producto de mi mente, lo sé… y eso haré… no me importara nada de lo que pase… - no pasa nada… Olivia… - un pestañeo después y estábamos cenando…
- no sabes lo que hizo nuestra hija hoy Patrick… recuerdas al pequeño de los Fredricksen su hijo pequeño… el que es un poco más grande que Gema… al parecer la estaba molestando – mi padre un poco preocupado se dirigió a mí – ¿Qué? ¿Eso es verdad Gema? Ese niño me va a tener que escuchar… nadie toca a mi pequeña – yo un poco aun con la mente bloqueada porque seguía impactada de saber que mamá se iría de nuevo… y lo viviría una y otra vez hasta que pueda aceptarlo… desconcertada respondí – ¿Qué? A… si eso creo, no lo sé no me importa… -
- tranquilo Patrick… en realidad… tu pequeña ya le dio una buena tunda, llego aquí con el ojo morado y completamente lleno de lodo, tu pequeña ya no es tan pequeña jajá – mi madre aseguro con ternura mientras me veía, era obvio realmente, aunque me metiera en problemas… ella siempre veía lo bueno que había en mí… no solo me juzgaba también se cuestionaba el porqué de lo que había hecho… tras otro pestañeo… ya estaba en cama y mi madre arropándome
- escucha mi cielo, estuvo bien que te defendieras… pero aun así no debiste ser tan severa… pudiste hacerle más daño… debes tener cuidado ¿sí? – asentí con la cabeza… afligida… no podía dejar pasar la oportunidad…
- ¡mamá! – grite para decirle que no se vaya… quería pasar la noche con ella, me levante de la cama y tras levantar las cobijas… ya era muy tarde estábamos en el auto…
No… ya no quiero… verte morir… una y otra y otra vez… mamá… ¿Por qué? No lo entiendo… es estúpido estar viviendo de nuevo todo esto, estoy cansada realmente ya no puedo seguir… cada vez que la veo allí… cada vez que ingreso a ese recuerdo me siento más débil…
- lo que sientes, Gema, es el sufrimiento consumiendo tu alma… por eso no puedes ingresar más de diez veces… es para que veas que no soy tan mala contigo que te doy ese pequeño dato, ahora dime… ¿Qué es lo que harás? Seguirás… o te rendirás… -
¡Quiero ir nuevamente!