Dos semanas después:
Viernes por la tarde, por fin!! llevo más días de lo que creo recordar aquí metida, necesito salir y desconectar.
Hasta el martes no habrá clase por eso de la fiesta nacional que se celebra el lunes, muchas de las chicas se van a pasar estos días con sus familias.
Cuando lo dijeron pensé que me quedaría sola aquí con ella, he de reconocer que nuestra relación a mejorado pero... No sé no puedo evitar sentir una pequeña desconfianza. Por cierto ya se lo que es!! ella misma me lo dijo en una de las veces que trataba de ganarse mi confíanza.
Es un híbrido entre demonio y hada, se ve que es de las mezclas más raras. Pero ahí me di cuenta de dónde provenía su belleza y esos arranques de ira...
Al final los padres de Cris nos dejan pasar el puente en la casa que tienen en la montaña, el plan no está mal es esquiar, chimenea, risas, no se cosas de chicas.
Aunque de esquiar paso, no quiero volver a usar muletas nunca más en mi vida.
Estamos en la puerta esperando a Cris, en nada aparece con su deportivo, llevamos dos maletas para las cuatro, no quedo otra que compartir y llevar lo menos posible. El maletero es pequeño.
Aunque creo que soy la que menos ropa llevo.
- Liz los chicos también van! Dice Madi guiñandome un ojo.
Yo asiento y pongo una sonrisa falsa.
Lo que me faltaba, tres días de sujeta velas!! Porque no os conté que Nicolle resultó ser la mate de Mack, el único que me hacía caso y podía hablar con el de cualquier cosa.
Pero me alegro de verdad por Nicolle, el primer sábado que no pude salir con ellas paso y desde entonces su cambio a mejor es todavía mayor, creo que lo que más deseaba es ser amada y dar amor.
- Chicas deberian haberme informado, ustedes la pasarán con sus chicos y yo sola. De haberlo sabido me hubiera quedado en el internado.
- Por eso no te dijimos nada, además también estará Evan. Dice Nicolle sin volver la mirada hacia atrás.
- Entonces es como si estuviera sola!! Mister musculitos es bipolar, digo con resignación.
El coche se llena de risas. Dos horas después estamos en la puerta de una cabaña de madera pero no es una cabaña normal. Esto debe ser la mansión de las cabañas!!
Los chicos acaban de llegar, las locas de mis amigas se lanzan a sus hombres. Yo simplemente me quedo parada, veo a Evan, me mira y enseguida cambia la mirada. Pues bien empezamos y solo estamos a viernes.
Ojalá tengan biblioteca aquí, decidido me voy a pasar el tiempo leyendo.
Estaba tan guapo, con esos jeans desgastados, con esa chaqueta fina abierta que dejaba ver sus músculos marcados debajo de la camiseta. Y en cambio yo con un plumas, dos pares de pantalones y calcetines. Jajaja.. yo parezco una bola.. si hasta me cuesta caminar, en cuanto entre en calor me quitaré capas.
- Liz, ya se que dije que compartiriamos habitación, pero...
- Anda vete con Tod, y no hagan demasiado ruido. Digo sonriendo, ella me deja un beso en la mejilla y sale corriendo.
- Mi habitación es la última del pasillo, la de Evan está justo enfrente.
Bueno no está tan mal, igual ni lo veo, seguro que se va a practicar algún deporte de invierno en cambio yo, no pienso salir de aquí.
Me acabo de dar un baño caliente, salgo del baño que hay en mi habitación, esto es lo mejor no tener que salir del cuarto!!
Estoy envuelta en una toalla blanca, un momento y mi ropa, lo olvide está en la maleta de Madi, solo espero no encontrarme a nadie por el pasillo y menos que ellos estén...
No eso no!! Por favor que no estén haciendo nada.
Abro la puerta miro a un lado y al otro no veo a nadie. Venga Liz ya estás cerca, me paro en la puerta de Madi, no se escucha nada raro, así que tocó la puerta.
Tod sale medio desnudo solo lleva puestos los boxer, por dios que vergüenza debo de estar más roja que un tomate.
- Yo..yo quería mi ropa.
- 15 minutos y te la llevo a tu habitación, dice Madi desde alguna parte de la habitación.
Me voy corriendo , voy tan rápido que no me doy cuenta cuando choco contra un muro de músculos, mi toalla comienza un descenso hacia el suelo, soy todo lo rápida que puedo. La coloco sobre mi cuerpo.
- Lo siento, digo casi en un susurro. No quiero mirarle a la cara ya se quién es y mi cara debe estar roja por la vergüenza, ojalá no me haya visto desnuda.
Intento ir hacia mi habitación pero unos fuertes brazos me empujan en la dirección contraria. Estoy en la habitación de Evan, pero que le pasa, porque actúa así.
- Fueguito!! He sido paciente contigo pero tú no haces nada más que provocarme. Dice mientras me aprisiona con su cuerpo contra la pared.
No deja de oler mi cuello, tiene su cabeza hundida sobre mi piel.
- Ese olor, me quema, me está volviendo loco.
- Evan, suéltame, estoy incómoda deja que me vaya a vestir. Que puedo hacer para que me dejes ir? Digo inocentemente.
- Que me ofreces dice, con una mirada salvaje y un brillo diferente en sus ojos.
- Un beso. Digo firmemente. Eso un beso y me dejara irme.
- No, los besos no me gustan. Dice rascándose la nuca.
Pues aún así no le hago caso, cuando está distraído dejo un dulce y cálido beso sobre sus labios. Está en shock esta es mi oportunidad, salgo corriendo y entro en mi habitación.
Me han llamado tres veces para cenar pero me he negado, son tan tercas que no se dan por vencidas.
- No, no quiero ir lo bese y me fui corriendo. Se que va a estar enfadado. Digo al fin.
- Como que lo besastes? Cuenta, cuentame ahora mismo. Dice Madi ansiosa.
Después de un rato me dirijo al comedor, ella me ha asegurado que no me va a hacer daño. Intento colocarme lo más lejos de él, pero vaya que suerte justo enfrente.
Tomo mi cena en silencio, recojo mis cosas y las llevo a la cocina,estoy lavando mis platos. Cuando llegamos dijimos que cada uno limpiara lo que ensuciara.
Estamos alrededor de la chimenea, cuentan historias de miedo, los chicos cada vez están más acaramelados, poco a poco se van marchando todos, es hora de irme solo quedamos Evan y yo.
De nuevo se lanza sobre mi. Estoy en el suelo tumbada y el está sobre mi, No me hace daño pero si me incómoda estar así tan cerca de él. Mi corazón va salir de mi pecho de un momento a otro.
- Fueguito, dije que besos no y me robastes uno! No sé si está enfadado pero suena como tal.
- Lo siento, no volverá a pasar, supongo que debo de hacerlo mal. Nunca antes había besado a nadie. Digo avergonzada.
Su cara ha cambiado, se ha levantado y me ha dejado espacio aún así no me ha soltado.
- Evan quiero ir a dormir, suéltame porfavor. Digo preocupada no me suelta, no sé si quiere dañarme.
- Un momento Fueguito, sabes lo que significas para mi? Dice enterrando su cabeza en mi cuello.
- No.. no lo sé, digo para después soltar un gemido al sentir su lengua sobre mi cuello.
- Eres mi mitad, mi compañera, mi mate, mi alma gemela. No quiero que nadie te toque, ni te mire, eres Mía. Dilo quiero oírlo!! Dice mientras suelta un gruñido.
- Tuya!! Pero que me pasa un torrente de sensaciones atraviesa mi cuerpo, siento que cuando estoy tan cerca pierdo el control.
- Y besas bien, ese es el problema, ahora no voy a poder dejar de besar tus labios.
Nos fundimos en un beso apasionado, contenido lleno de desesperación. Después de ese llegan muchos más. Caricias llenan mi cuerpo, sus manos cálidas, sobre mi piel me hacen estremecer.
El ambiente está muy caliente, Evan desabrocha el botón de mi pantalón, mi cuerpo se estremece me separó de el asustada, todo va demasiado rápido nose si estoy preparada.
- Evan, yo.. yo..no puedo.. yo nunca.. no termino mi frase estoy avergonzada.
- Está bien, esperaré a que estés preparada, pero Fueguito no jueges conmigo. Vale?
Esto no se muy bien como enterderlo. Solo asiento con la cabeza. Me acompaña a mi cuarto y se despide de mi con un dulce beso.
- Hasta mañana Fueguito.
- Hasta mañana. Digo sonriendo como una tonta.
No he dormido casi nada, pero no me importa hoy se van a la nieve y yo pienso pasar toda la mañana en la cama. Si eso me levántare a tomar un bocado solo eso.
He oído como todos se han marchado, cierro mis ojos y me doy la vuelta para volver a dormir.
- Fueguito no sabía yo que eras tan perezosa!!
Pero como? Cómo ha entrado y porque no se ha ido con ellos.
Me siento de golpe en la cama y lanzo mi mirada hacia el, está igual de guapo y sexy que ayer sino más.
- Vamos vístete, la nieve nos espera. Dice el sonriendo.
- Yo.. yo no quiero ir, tengo miedo caerme . No sé que me pasa cuando estoy con el se me olvida hasta hablar.
- Vale, entonces pasaremos la mañana en la cama, dice acercándose más y más hacia mi.
- No, no ya me visto. Digo levantándome de la cama y cogiendo mi ropa.
- Te espero en el comedor, no tardes. Dice mientras se aleja de la habitación.
No es que no quiera estar con el pero hay muchas cosas que quiero preguntar a las chicas antes. No sé cuánto tiempo se ha de esperar. No quiero que piense mal sobre mi.
Se supone que somos pareja desde anoche, aunque no me lo dijo específicamente.