POV DE DEMIÁN Asistí a una reunión familiar de mi amigo Andrés. Su esposa cumplía años y estaban celebrando. Las fiestas de esta familia eran muy buenas y no me gustaba perderme ninguna. La señora Rosa, madre de Andrés, era una anciana muy agradable y me recordaba a mi abuela. Llevaba años sin visitarla y mañana le daría esa sorpresa. —No quiero —dije al momento en que Andrés extendía una copa hacia mí. —¿Por qué no? —Mañana viajaré, visitaré a mi abuela. —¿Irás en la moto? —Sí. —Solo por eso te perdono que no tomes. Mientras dialogaba con Andrés, su cuñada se sentó a mi lado. Él carraspeó su garganta y se alejó. —¿Dónde vas? —Salgo sobrando aquí —dijo mientras se marchaba. —¿Qué pasa, Demián? ¿Temes quedarte a solas conmigo? Se acercó a mí de una manera seductora, posó su mano

