—Lo que te dije era cierto, pero ¿qué importa lo que sucedió? Tú seguiste tu vida, ahora estás con Ari y no tiene sentido hablar de lo que ya pasó. —¡Me engañaste! Claro que me importa saber lo que pasó, así me doy cuenta de que siempre me viste la cara. —No, Richi, nunca te vi la cara. Yo te quise desde que entramos al octavo. Fuiste mi primer amor. Te quise aun estando con Larry y todas las tardes, después del colegio, llegaba a casa a llorar por ti. Hasta el día de ayer pensaba en ti y fui a buscarte para decirte que ya éramos mayores de edad y que podíamos retomar lo que dejamos. Pero te encontré con mi mejor amiga. ¿Por qué ella, Richi? ¿Por qué tuvo que ser Ari? ¿Por qué no volviste con Liz o te conseguiste otra? —No lo planeé. Las cosas se dieron porque sí. Ni Ari ni yo queríamos

