—Volví para estar con él, es con mi hijo con quien debo compartir. —Si no estás conmigo, no puedes estar con él. Cuando vuelvas de ese viaje, será para volver a vivir conmigo. Si no, no vuelvas. El fin de semana llegó y, viajé con mi amada. Nos abrigamos bien y salimos a las 6 a.m. de la capital. Era nuestro primer viaje juntos. La Vía Alóag-Santo Domingo estaba totalmente nublada, el frío que hacía era estremecedor. En los instantes en que cruzábamos los tráileres, ella me abrazaba con fuerza. Una vez que el sol salió y llegamos a la costa, nuestros cuerpos se sintieron calurosos. Bajábamos del hielo al fuego. Nos detuvimos en varios sitios y tomamos varias fotos. —Es como si estuviéramos en una isla. —Sí, pero no es una isla, es la represa más grande del país. —Debe haber muchos a

