Diecinueve

3059 Palabras
DongHae La calidez, ternura y todos esos buenos sentimientos de los que había estado rodeada mi habitación, desaparecieron por completo una vez que HyukJae se fue. Podría decir que fue triste, pero también me dio un poco de libertad para acostarme en la cama, abrazarme a mi mismo y sentirme miserable. Con HyukJae no podía odiarme. Con HyukJae todo era bonito y aún así estaba en riesgo de terminar.. Por culpa de mi madre; No.. por mi culpa. Una persona horrible como yo, solo merecía estar sola y triste. Por el daño que hice en mi pasado. Por haber herido a JiWon. ¿Era justo que yo le haya hecho daño y sea ella quien esté bajo tierra, mientras yo soy feliz con HyukJae? No, claramente no era justo. Aún así, no sabía como alejar a HyukJae, no quería haberlo. Me abracé un poco más y cerré los ojos. Por fin pude sentirme y estar como me sentía, pues con HyukJae me obligue a olvidar lo malo. La lluvia se escuchaba fuera, la noche estaba horrible y se sentía como si el mundo me acompañara en el dolor. Cuando me levanté, solo lo hice para coger el violín roto. HyukJae dijo que conocía a alguien que podría arreglarlo. De repente recordé su cumpleaños número 11. Ese día pude por fin comprarle aquel violín que tanto quería, después de dos meses cortando césped a mis vecinos, pues con 15 años no podía hacer mucho. -¡Feliz cumpleaños!.- dije cuando abrí la puerta de su habitación. Ella tenía a Ian de un mes en sus brazos, y me sonrió ampliamente. -¿Y eso?.- señaló el violín. - Tu regalo.. Su sonrisa se enganchó. Con cuidado dejó a Ian en su cama y se acercó rápidamente . Me abrazó. -¡Eres el mejor hermano del mundo!.- gritó en mi oreja. Si tan sólo hubiese sido el mejor hermano del mundo, la habría protegido. Dejé el violín en mi armario, con cuidado. - Lo repararé.- susurré.- Siento no haberlo protegido, JiWon. El timbre de casa sonó y el primer pensamiento que se me vino a la cabeza fue que sería mi madre, que seguro había llegado a insultarme por lo sucedido en la tarde. Sin embargo un mensaje de HyukJae me dejó aliviado, aunque un poco sorprendido. HyukJae: Abre, soy yo. Al abrir la puerta, lo encontré empapandose, y a su lado estaba Yuri. -Pasen.- dije haciendomé a un lado de la puerta. Ellos entraron y les di una toalla a cada uno. -¿Qué sucedio?.- pregunté. -Esto.- dijo HyukJae dejando caer la chaqueta que tenía en su mano, dejando ver un pequeño gatito que dormía en su pecho.- Lo encontramos en una caja, estaba bajo la lluvia. Yuri dio unos pasos al costado. -¿Puedo sentarme?.- preguntó señalando el sofá.- No tengo la ropa mojada, solo el cabello -Claro, sientete comoda. -Quiere estar alejada del pequeño, es alérgica. -Entonces debes mantenerte alejado de ella si ya lo tocaste.- comenté.- Ven a la cocina, tengo leche para el. HyukJae asentió y me siguió a la cocina. De mi refrigerador saqué una cajita de leche en polvo. -¿Es leche para gatos?. - Si, siempre tengo en casa al igual que para perros. Puse a hervir un poco de agua y en un recipiente puse la leche. -Tengo un biberón también.- dije justo sacandole de la alacena. -Oh es pequeño.. -Para que quepa en su boquita. Una vez hervida el agua, preparé la leche y la puse en el biberón. Me acerqué a HyukJae y se lo entregué. -¿Sabes como darselo?. El gatito pareció oler su comida y se despertó de repente, comenzó a maullar. HyukJae pareció ponerse nervioso y no sabía como sostener al pequeño. Reí. - No te rías.- suplicó. -Acercalo a su boca.- explique.- Y no lo pongas boca arriba. Asentió e hizo lo que le dije, el gatito por fin comenzó a alimentarse. -¿Qué piensas hacer con el?.- pregunté.- Si Yuri es alérgica no podrás llevarlo a tu casa. - Lo sé.- miró tiernamente al pequeño y luego me miró a mi.- pensé que quizás... podría quedarse contigo. -¿Conmigo?.- me asombré.- ¿Por qué conmigo?. -Sé que amas a los animales y a decir verdad me parece raro que no tengas uno, a pesar de rescatar cuando los encuentras. Suspiré. - No creo tener la capacidad de hacerme cargo de uno.- me escogí de hombros.- Ya sabes soy bastante inestable. -¿Y si te ayudo?.- sugirió.- vengo todos los días, si necesitas dinero para el puedo darte un poco, si necesitas que lo cuide también estaré. - No se...- dudé.- no es algo para pensar a la ligera. -Piensalo ¿Si? Asentí. -Será mejor que no te acerques mucho a ella.- dije.- Le hará mal. - Si regreso con ella en el automóvil, estaré cerca. -Puedes quedarte.- propuse. -¿Y Yuri?. -¿Crees que se quiera quedar?. - No con el pequeño aquí. -Le preguntaré. Fui hasta la sala donde ella se encontraba. Me sentí tímido de repente, y no pude sentarme a su lado. Me senté en el otro sofá. - Lo está alimentando.- dije. Ella sonrió.- Que bueno.. es una lastima no poder ayudarle. - No tienes la culpa de tener alergia. - Si... -Em.. si te acercas a HyukJae puedes pasarla mal.- dije.- lo tuvo todo el camino supongo.. tienes suerte de no estarlo ahora. -¿Entonces HyukJae se quedará?.- preguntó. -Si.- susurré.- Puedes quedarte también si quieres. Puedes usar la habitación para estar lejos de HyukJae y... -Gracias pero no.- sonrió.- No quiero arriesgarme. -Puedo acompañarte a casa entonces, no lo toqué. -Gracias. -Solo di cuando te quieras ir. -¿Puede ser ahora?.- hizo una mueca.- es que tengo miedo de verdad, no quiero enfermar. -Claro.- me puse de pie.- le diré a HyukJae. -No hace falta.- dijo HyukJae desde la puerta de la cocina.- ¿Sabes conducir?. -Un poco. -Ve con cuidado.- dijo.- Cuida a Yuri. Ella se puso de pie y la seguí hasta fuera, donde estaba el vehículo. -¿Puedo conducir?.- preguntó. -Claro.- contesté y me subí en el copiloto. Una vez que se puso en marcha, me sentí incómodo. Ella conducía en silencio pero cada tanto me miraba de reojo. Aclaré mi garganta. -Fui a la veterinaria que me dijiste. Ella asentió, y por alguna razón supe que eso era lo que quería preguntar. -¿Te atendió?. -Estaba cerrada, pero había un cartel allí.- conté.- Mañana estará abierta. -Ya veo... ¿Irá? -Si, iré. -Espero tenga éxitos en conseguir el trabajo. -¿Es alguien cercano a ti? -Ya no, lo solía ser.- sonrió con tristeza. -¿Por qué ya no lo es?. -Salió de la congregación. -¿Eh? -Los que nos quedamos, tenemos prohibido hablar con los que salieron o fueron expulsados. -¿Por que?.- pregunté molesto.- Eso es una locura. -Es una regla. -¿Y si la rompes?. -Te expulsan y jamás te permiten ver a tus seres queridos otra vez. Bufé y quise maldecir, pero pensé en Yuri y lo difícil que parecía para ella, contar todo aquello. Por ello, en su lugar suspiré. -Es horrible lo que sucede... -Yunho era un amigo.- dijo en tono triste.- el y su hermano. Ambos salieron de la congregación para seguir sus sueños de tener una carrera universitaria. Hace 6 años se fueron y no los volví a ver. -¿Carreras universitaria? No me digas que tienen prohibido eso también... El coche se detuvo y ella me sonrió tímida. -Llegamos. -Oh si...- asentí.- ¿Estarás bien sola?. -Si, aprovecharé para ver películas en la habitación. -Disfrutalas. -Claro.- abrió la puerta pero antes de salir se dirigió a mi.- La próxima vez que nos veamos, espero pueda contarme como le fue con Yunho. -Si. Salió del coche y corrió hasta la puerta de su casa, para no mojarse. Al regresar a casa, me topé con una hermosa imagen de HyukJae durmiendo en el sofá, con el pequeño en brazos. Sonreí ante ello. HyukJae era una persona demasiado buena, y desde que lo conocí eso me generaba sentimientos buenos. Al verlo así con ese gatito, me hizo ver otra faceta de el, creciendo así esos sentimientos. Me sentí calido, y es por eso que no lo desperté. No quería romper imagen tan bonita. Fui mi habitación , tomé la cobija de mi cama y regresé a la sala. Me senté junto a HyukJae y nos cubrí. Apoyé mi brazo en el sofá, encontrando comodidad para observarlo. Definitivamente guapo. Definitivamente bueno. No se despertó ni una sola vez, el gatito tampoco lo hizo. No se cuanto tiempo lo observé, sólo sé que fue suficiente como para desear estar con el mucho tiempo más. ***** Cuando desperté supe que era el quien acariciaba mi cabello. -Eres tan lindo cuando duermes.- susurró.- No, eres lindo todo el tiempo. Tragué saliva y sentí calor en mis orejas; HyukJae soltó una carcajada con voz ronca. Abrí los ojos y me lo encontré mucho más cerca de lo que estaba horas antes. -Que..- quise preguntar, pero el negó con la cabeza. Asentí como si supiera lo que quería decir. También lo besé. El me besó. -Buen dia.- susurró en mis labios. Empuñé las mangas de mi camisa. -Buen dia.- le respondí. Pasó su mano otra vez por mi cabello. -¿Te gusta mi cabello?.- pregunté. -Mucho.- admitió.- No pensé que podría gustarme tanto el cabello de alguien. En esa ocasión me sonrojé por completo. ¿Para qué le preguntaba si siempre terminaba completamente rojo? La respuesta era fácil... me gustaba lo que decía de mi, porque era sincero y tierno. El maullido del pequeño gatito me "salvó" de la vergüenza. -Oh bebé.- le dije tocando su cabecita.- Debes estar hambriento. -Si tengo hambre.- dijo HyukJae. Fruncir el ceño. -Le dije al gatito. -Puedo ser un gatito si quieres.- sonrió de costado. Abrí grande la boca por la sorpresa. -¿Dónde aprendiste eso? -¿Qué cosa?.- rió.- Sólo quiero ser un gatito para que me alimentes. Quiero leche. Comencé a toser y me levanté del sofá. -No tienes idea de lo que me haces.- le dije. -¿Qué te hago? Bufé. -Iré a preparar su leche y nuestro desayuno. -Te ayudo. Dejó al pequeño en el sofá y me siguió a la cocina. -No iré a trabajar hoy. -¿Por qué? -Quiero tomarme el día, debo llevar al pequeño a algún veterinario, también quiero estar contigo. -¿No te perjudica eso? -Para nada, soy el jefe. Ya les avisé a mis empleados y te aseguro que estarán felices. Por ciento ¿Conoces alguna veterinaria? Quise decirle que a la del tal Yunho, pero aún no estaba seguro de que relación tenía HyukJae con esa persona, y no quería arriesgarme a hacerlo sentir incómodo. -Conozco a alguien que tiene un refugio de animales, allí hay veterinarios. -¿Podemos ir luego de desayunar? -Claro. -De paso podemos llevar el violín a arreglar. Recordé otra vez esa tristeza que me perseguía. -Si... HyukJae palmeó mi espalda. -Me tendrás contigo, no estarás sólo. ******** El pequeño quería morder mi dedo, mientras con sus patitas traseras quería quitar los otros que le hacían cosquillas. Al no poder hacerlo, se enojó. -No seas malito.- le dije. -Tu lo haces enojar.- habló HyukJae a mi lado. -Deja de mirarnos a nosotros y mira al frente. Bufó.- Ustedes son más lindos que un montón de autos. -Te dije que podía conducir yo. -¿Por aquí?.- preguntó cambiando de tema. -Si, estacióa allí donde está el árbol. Salimos del coche y toqué el timbre. -No parece un refugio de animales. -Ya verás dentro. El amigo de Yesung, RyeoWook nos abrió la puerta. -Hola DongHae.-me dijo y miró a HyukJae.- Hola. -Hola, soy Lee HyukJae.- hizo una reverencia. -¿Lee HyukJae?.- preguntó. -¿Eh? -¿Quien es Wook?.- Yesung apreció detrás de el. La mirada de Yesung fue desde mi hacía HyukJae. Abrió la boca un poco, fruncio el ceño y luego lo relajó. Su mirada fue triste. -¿HyukJae...? Mire al mencionado que se quedó quieto y silencioso. -Hola Yesung.- susurró sin mirarlo.- Te esperaré en el coche , DongHae. -Espera... No hizo caso a mis palabras, el simplemente giró sobre sus talones y entró a su vehículo. Miré a Yesung.- ¿Lo conoces? -Soliamos ser amigos.- respondió.- No espere verlo aquí, mucho menos contigo. La conversación con Yuri se hizo presente en mi cabeza. Deduje que Yesung perteneció a aquella congregación. -Ese gatito es bonito.- dijo cambiando de tema. -Venia a que lo vea alguno de tus veterinarios. -Claro, pasa.- se hizo a un lado de la puerta.- Choim está atendiendo. Entré y fui a ese lugar conocido, allí estaba el veterinario Choim, quien revisó, vacunó y recetó algunas cosas al gatito. Camino hacía afuera no me topé con Yesung, pero si con RyeoWook. -¿Dónde está Yesung?.- pregunté. -Fue a descansar un poco.- respondió.- Está en su habitación. -Dale las gracias por mi, dile que estos días le mandaré dinero. -DongHae.. -¿Que?. -Lee HyukJae... ¿Es tu amigo? No.. HyukJae definitivamente no era mi amigo, tampoco un conocido. ¿Qué era entonces? No lo sabía con exactitud. -Algo así.. ¿Por que? -Solo.. es raro.- hizo una mueca.-¿Sigue en esa congregación? Asentí -Debo irme -Claro, perdón por quitarte tiempo -Regresaré pronto -Hasta luego. Si ese ambiente fue extraño, lo era aún más en el automóvil. -¿Todo bien con el?.- preguntó -Si, lo vacunaron, en unas semanas le toca otra. Está sanito. -Me alegra oir eso. -HyukJae.. sobre Yesung... -Estamos cerca del taller que te dije.- interrumpió.- ¿Vamos?. Claramente no quería hablarlo. -Si, vamos. Fueron casi 10 minutos de un absoluto silencio entre nosotros. No era incómodo, pero si percibía cierta inquietud en el. Al detenerse, sentí un nudo en el estómago. Estaba por entregarle algo tan importante a alguien que no conocía. Bajamos y el lo tomó con cuidado. Se trataba de una tienda de respuestos de todo tipo. -Bienvenidos.- un señor mayor no atendió. Ambos saludamos. -Ohh ¿Qué le sucedió?.- preguntó al ver al violín. -Un golpe.- mintió HyukJae. -Hare todo lo que pueda.- dijo seguro. -¿Cuánto tiempo lo tendrás?.- pregunté. -Puedo arreglarlo ahora, pero sería más caro. -Pagaré lo que sea. -Entonces me pondré manos a la obra. Pueden regresar en media hora. -Gracias. Ambos salimos y a mi me temblaron las piernas. ¿Y si lo rompía? ¿Y si me entregaba uno diferente? Entramos a su automóvil, el gatito que había quedado dentro, se subió a sus piernas. ¿Y si perdía su esencia? No quería perder otra vez algo de JiWon.. simplemente no quería. Cerré los ojos y suspiré. No era hora de preocuparme por mi. Miré a HyukJae y nuestros ojos se encontraron. -¿Estas bien? -¿Estas bien?. Preguntamos al mismo tiempo. Bajamos la mirada.. claramente no nos encontrábamos bien. Quería saber que pasaba por la cabeza de HyukJae, quería ayudarle y quitar ese sentimiento, pero se me hacía imposible hacerlo sin saber que pensaba, que sentia. Estaba seguro de que el se sentía de igual manera. Apreté mis puños, tomé aire y dije palabras que dolian, que jamás olvidaría y que nunca antes pensé decirlas en voz alta. -JiWon... Ella se quitó la vida. HyukJae me miró profundamente y estiró su mano para ponerla sobre la mía. -Lo siento... -No tienes porque ¿Sabes? Tu no tienes ninguna culpa como para sentirlo.- mordí mi labio inferior.- Al contrario de mi... -No digas eso.. -Le dije palabras que nunca nadie debería decirle a una niña.. mucho menos en la situación de mierda que estaba pasando. Sé que una de las razones de su decisión, fue lo que le dije. HyukJae apretó mi mano. -No creo que simples palabras tengan más peso que todo el amor que le diste por años.- dijo.- No sé como fue, pero esto seguro de ello. -Gracias.. Quizás, tan sólo quizás... HyukJae tenía algo de razón. Nadie amó más a JiWon tanto como yo lo hice. - El violín estará bien, confia en mi. -Está bien.- giré mi mano y entrelacé nuestros dedos. -Yesung...- dijo de repente.- era mi mejor amigo, y le di la espalda cuando salió de la congregación. Yo.. también dije palabras hirientes la última vez que lo vi. HyukJae estaba triste. Solté su mano para poder abrazarlo. -Perdon por ponerme triste cuando tu lo estas.- dije. Me rodeó con sus brazos. - No digas eso... todos tenemos doleres dentro nuestro y no deberíamos dejarlos de lado por otra persona.- dejó un beso en mi mejilla.- Podemos con los dolores de ambos ¿No crees?. -Es difícil. -Pero posible. -Si..- dije creyendo complemente en sus palabras. -¿Qué dices si dejamos de lado lo malo?.- preguntó separándose de mi y tomando mi rostro entre sus manos.- ¿Qué opinas si disfrutamos nuestros momentos sin dejar que el pasado nos consuma por completo? ¿Era justo disfrutar después de lo que hice? No... Sin embargo era HyukJae quien me lo pedía... el que también tenia pesos del pasado. Y si el quería seguir adelante ¿Era egoísta? No, HyukJae no podría ser egoísta, entonces ¿Qué era? -Somos personas.- dijo como si leyera mi mente.- y nos vamos a equivocar millones de veces, la diferencia está en cambiar, arrepentirse y pedir perdón, prometiendo no volver a repetirlo. Dejarse consumir no permite hacer eso y mucho menos dar una disculpa sincera. A esas palabras ya las había escuchando antes, sin embargo no tenían el poder como las que salían de su boca. HyukJae realmente llegaba a mi cerebro y a mi corazón. -Lo intentaré. -Lo intentaré contigo entonces... ¿Dejamos las culpas y comenzamos a vivir? -A vivir con todo nuestro ser entonces. Me solté de su agarre y lo besé. No estaba curado, no me sentía menos culpable o menos triste. Pero tenía a HyukJae y a sus palabras que me dieron fuerza y ganas de vivir. Debía buscar una manera de que lo que no sentía justo, lo sea... JiWon, ella... siempre odio verme triste. Quizás, sólo quizas, le guste verme feliz y sonreír.
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