Dieciocho

4972 Palabras
HyukJae "Tratar como objeto" esa frase se habia escapado de mi boca cuando DongHae relato como fue tratado por esa mujer. Sabia que eso existia y tenia dudas pues jamás vi situaciones como esas.. o quizas si, pero no sabia que lo eran. Esa noche busque en internet y lei mucho, aunque no sabia que creer... si lo miraba todo desde ese punto, la congregación estaria realmente mal, trarandonos a todos asi, en especial a las mujeres. ¿Realmente sucedia algo asi? Me quede mucho tiempo pensando en ello esa noche, mientras miraba dormir a Yuri. Cuando llegué ella ya estaba acostada y no quise molestarla, pero al siguiente dia se veia con ganas de hablar. -Estas pensativo.- señaló mientras me servia el desayuno. -¿Te molesta hacer todo tu sola en casa?.- pregunte. Me miro extrañada pero sonrio.- Estuviste hablando mucho con el señor DongHae por lo que veo. -¿Eh? si, pero no hablamos de esto.- solte y luego recorde que si.- Bueno si, pero no ayer.. Se sento y comenzo a desayunar. -No me molesta... -¿Segura? Asentio.- Siempre lo hice en casa para mis hermanos... -¿Por iniciativa tuya? -Si, ya sabes.. en la congregación si no haces estas cosas... -Entonces lo hiciste para no ser mal vista... Su rostro se torno de color rosa y bajo la mirada. -Perdon.- dije rapidamente.- No fue mi intencion incomodarte. -Tu mente esta cambiando..- susurro.-Estas saliendo de todo lo que aprendimos.. Abri la boca sorprendido ante sus palabras. En otro momento me hubiese generado panico aquello, e iría rapidamente a pedirle perdón a Dios por dudar y buscarle trasfondos a lo establecido por nuestra religion, pero en ese momento no, porque sabia que era la verdad.. ademas me lo dijo Yuri, que se jamás diria nada a nadie. -Supongo.. -Me recuerdas a cuando eramos niños y quisiste enseñarme a patear una pelota.-sonrio.- Nos regañaron a ambos y dejaste de jugar, pero discutiste con tu padre y con el señor Nae... -¿Lo hice?.. Recuerdo cuando quise enseñarte, pero no que haya discutido.. -Les gritaste que solo era un balon, un juego y que no estaba mal que una niña tambien quiera jugar..- relato.- Nunca más contradeciste nada de la congregación desde esa ocasion, hasta ahora... -Vaya... Que extraño no recordarlo. -No importa, el caso es que estas pensando de manera distinta, y eso es sorprendente viniendo de ti. El tiene mucha influencia... -A decir verdad DongHae no se entromete en mis pensamientos, el no busca hacerme cambiar de parecer en nada... -Pero... -Me inspira.- solte sin querelo y me sonroje. No era algo que debia hablar con ella. Sin embargo Yuri sonrio. -¿Te conto que ayer estuvo conmigo? -No.. ¿Se encontraron en la calle? -Si, cuando iba a la congregación. Hablamos bastante. -Oh.. ¿Sobre que? -Sobre ti. Senti una presion en el pecho ante eso. No me parecia correcto lastimarla asi. -Perdon.. -No te sientas mal por mi HyukJae.. no quiero eso. -Yuri, soy tu esposo.. no me parece bien herirte de esa manera, si tu... -HyukJae no te amo.- solto.- No tengo esa clase de sentimientos por ti. Quede en silencio, primeramente senti decepcion ante eso ¿Por que? habia pasado años pensando que ella me queria.. eran acaso falsas esas miradas que me regalaba?. Segundos despues el rostro de DongHae aparecio en mi mente, y senti alivio de que Yuri no me amara, porque no la estaria lastimando. Sin embargo me quede con un sentimiento de tristeza. -¿Por que te casaste conmigo entonces? No.. no deberias haber aceptado. -¿Como crees que me hubiesen tratado todos si decia que no?.- hizo una mueca. -Debiste decirme, para yo dar el no y no perjudicarte.- susurre.- Yo dije que si porque pensé que también querías. -Igualmente sabes que nosotros y quizas nuestras familias serian condenadas No respondi, simplemente baje la mirada; ella estaba en lo cierto. -Por eso HyukJae no te sientas mal otra vez por mi.- dijo ante mi silencio.- Solo te pido que seas cuidadoso.. yo no quiero perder a mi familia. Suspire.- Esta bien Yuri.. gracias por decirmelo. -Necesitaba hacerlo.- sonrio.- Ahora que por fin miras a alguien asi, no quiero que se estropee por mi culpa. -Y que piensas de que sea..- dude pero lo solte.- un hombre... -Es una conversacion larga, pero ten por seguro que tienes mi apoyo. Eso me indico que ya era suficiente charla, por lo que no hable mas. Me levante y lave algunas cosas, para luego irme a trabajar. En el taller mi celular sono, y fui a recogerlo, dejando a mis empleados sorprendidos, pues solia apagarlo en mis horarios de trabajo. En esa ocasion pense que se trataba de DongHae, pero lamentablemente no era como pensaba. -Hola padre...- dije al atender. Esraba incomodo pues desde aquel dia en la iglesia, no habia hablado con el. -Hola HyukJae, que bueno que atiendes.- dijo con una voz seria, sin embargo no enojada.- Hoy vendra a cenar el señor Nae, trae a Yuri a las 21, sean puntuales. Sin decir mas o dejarme responder, el corto. Bufe.. no queria ver al señor Nae. El recuerdo de su mano por mi cuerpo me estremecia, y me daba nauseas. -¿Que sucede señor?.- pregunto mi empleado más joven.- Se ve palido. -No te preocupes.- sonrei y me dirigi a todos.- Hoy terminaremos temprano, solo haremos arreglos. Todos parecieron contentos con mi decision. Una decision que tome a la ligera, para poder ir despues del almuerzo a casa de DongHae, pues despues de enseñar me seria imposible, pues no queria llegar tarde a esa cena. Queria parecer lo mas correcto posible. Me concentre en el trabajo y como todos querian terminar antes, se apresuraron sin tomar descanso. A las 13 hrs ya teniamos todo terminado. Ellos se fueron a almorzar juntos, mientras yo me subi a mi coche y pense que seria mejor almorzar con DongHae, ya que termine antes de lo esperado. Para preguntarle si podia, lo llame por celular. -Hola.. -Hola DongHae, ¿ Ya almorzaste? -¿Eh? No, aun no, estoy de regreso a casa. -¿Quieres almorzar conmigo? puedo pasar a alguna tienda y comprar algo... -Esta bien.- susurro.- HyukJae... -¿Si? -¿Puedo prepararte yo el almuerzo? -¡Claro!.- exclame contento. -Entonces deja que yo compre... -Esta bien. En 15 minutos estare alli. -Tartadare un poco mas.- informo.- entra, no le puse seguro a la puerta. -Lo hare. Hasta dentro de un rato. Hizo un sonido de afirmacion y corto. El almuerzo... ¿Por que me hacia latir rapido el corazon algo tan simple como eso? Quizas porque se trataba de el. Conduci, pero me detuve en una tienda de pintura. Me baje con la idea de comprar algunas.. quizas podria convencer a DongHae de pintas su habitacion de algun color, pues ese blanco se sentia demasiado frio. Al entrar a la tienda, no supe que color comprar, por lo que compre cinco colores. Retome el camino con una sonrisa, la cual se borro al entrar a su casa. Una casa se suponia debia estar sola, lo que no era asi. Al entrar todas las luces estaban encendidas, en la sala los sillones estaban en malas pocisiones, la pequeña mesa tenia muchos libros y el estante de estos obstruia el paso. En el pasillo habia ropa de DongHae, y cuando di un paso hacia alli, de la habitacion salio un violín que choco con la pared y se quebro. Reconoci la silueta de esa mujer que levantaba el colchon de DongHae y sacaba un par de billetes. Al girarse se asusto, pues no esperaba que yo este alli. -¿Que haces aqui?.- pregunto con el ceño fruncido. -¿Que hace usted aqui? ¿Por que hace esto?.- abri mis brazos para abarcar todo el desastre.- ¿Cree que esta bien hacerle esto a su hijo? -Vaya vaya vaya.- rio mientras se ponia el dinero en el escote.- Veo que por fin DongHae logro engañar a un idiota. ¿Eres su amigo? pues dejame decirte que es una persona podrida y miserable que solo te traera desgracia. -No diga esas cosas sobre el, por favor.- intente no mostrar mi enojo.- Y salga de aqui, si es posible no regrese. Levanto una ceja y se acerco a mi, puso sus manos en mis hombros -¿Que hace alguien como tu aqui? Digo.. se supone que ustedes no se mezclan con los que no son religiosos... mucho menos con personas como DongHae. ¿Sabias que vende su cuerpo? Es un sucio, debe estar llenos de enfermedades. Di un paso hacia tras, y frunci el ceño.- No, el dejo eso. -¿Otra vez? lo deja cuando consigue pareja, ¿Tiene noviecita nueva?.- sonrio con maldad, pero luego se sorprendio.- No me digas que ahora es puto y anda contigo. Aprete mis puños.- Salga. De. Aqui. -Saldre hermoso, pero no porque lo digas tu. Paso de mi pero se detuvo y toco mi espalda. -Me parece una falta de respeto que te acuestes con el y no conmigo. -Basta señora.- me gire.- Deje de hablar de lo que no sabe, y vayase si no quiere que la denuncie por meterse en casa ajena. Ella rio.- DongHae no te dejaria hacerlo. -Señora... Deje de hablar porque DongHae aparecio detras de ella, mirando todo el desastre. -Tanto que lo defiendes, te conto que por su culpa su hermana murio? -¡Mama!.- exclamo.- Ya tienes tu dinero.. siempre lo tienes, y jamas te impedi llevartelo... ¿Que necesidad tienes de decir esas cosas? Ella se giro, no pude ver su mirada, pero si la de DongHae que transmitia tristeza. No dijeron nada mas, y esa señora dejo el lugar. Todo quedo en silencio, DongHae no me miro, se puso de rodillas y comenzo a levantar la ropa del piso. Sin saber que mas hacer, tambien me arrodille pero para levantar las cosas que seguramente antes estaban en el cajon de su mesita de noche,la cual estaba tirada a un rincon. Tenia papeles escritos, dibujos y algunas fotos en las que salia el joven y siendo niño, con otro joven, un bebe y una chica. "Hermana" pense. Ella habia mencionado a una hermana de DongHae y la niña en la foto tenia un gran parecido a el. -Piensas que soy horrible ¿Cierto?.- hablo detras de mi. Me puse de pie y lo mire, el tenia el violin en sus manos. Negue con la cabeza.- No eres horrible... -Lo que dijo ella es verdad.- solto con la mirada pegada al instrumento roto.- Ella murio y tuve gran parte de la culpa... Cuando me miro la tristeza de sus ojos era tan profunda que senti ganas de llorar. De una u otra manera comprendi que esa tristeza constante en el, tenia algo que ver con su hermana. -¿Es ella?.- pregunte mostrando la foto. El asentio.- Es identica a ti, es super bonita. -Si...- hizo una mueca. -Y apuesto lo que quieras que ese violin le pertenecia. -Lo llevaba a todos lados... -Conozco a alguien que puede arreglarlo.- me acerque a el y acaricie el instrumento.- ¿Quieres que vayamos? Pestaño varias veces y bajo el violin. -¿No vas a preguntar? ¿No quieres saber lo horrible que soy? Acaricie su cabello y acune su rostro con mis manos. -Quiero saber, pero no por ella.. quiero saberlo por ti, no estabas preparado aún y lo se... No quiero que te sientas presionado. ¿Entiendes? -Si te lo cuento te alejaras... Lo abrace y el se aferro a mi camiseta..- ¿Por que tuvo que contarte justamente a ti? -Tranquilo DongHae.- le di palmaditas en la espalda.- Hey no llores.. Senti mojado en mi pecho.- No quiero que te alejes, pero lo merezco, no pude salvarla.... -No me alejaré.- lo abrace fuerte.- No lo haria aunque pudiera. -Pero ella te lo dijo.. -Prometo no pensarlo mas.- le tome el rostro para que me mire.- Me obligaré a olvidarlo si eso es lo que quieres. Hasta que tu estes listo para contarmelo... Juro que lo hare, pero deja de sentirte mal por mi. Me dio un pico y asentio. Con las mangas de su camisa se limpio las lagrimas. -Eres demasiado bueno para mi, y yo no te doy nada a cambio. -Me prometiste el almuerzo y aún no lo veo en la mesa.- le sonrei.- y ya tengo hambre. El cambio de tono, tambien cambio el ambiente e hizo que el pusiera una mejor expresion. -Pero el desastre... -Tenia algo en mente y ella lo facilito.- tome su mano y tire de el hasta la entrada donde habia dejado los potes de pintura.- Mira compre cinco colores ¿Te gustaria pintar las paredes de tu habitacion? Tomo las bolsas y saco las pintura, una por una. -Una sola no alcanzara...- dijo e hice una mueca por la estupidez que cometi, claramente una sola no alcanzaria.- Pero si usamos todas, si alcanzaran. Sonrio y sonrei. -Vamos entonces.- tome las pinturas que quedaron en el piso.- Debemos sacar el resto de cosas que hay alli. Y asi lo hicimos, sacamos la cama, el armario, la mesita de noche y otras cosas. -Dejame terminar de levantar tu ropa y poner papel en el piso. -Entonces ire a preparar el almuerzo.- dijo ya con un poco mas de animo. Hice lo que dije y a medida de que pasaban los minutos, ya se sentia olor a comida en toda la casa. Termine y fui hasta el que se veia concentrado en no quemar lo que tenia en la cocina. Me acerque por detras y descanse mi menton en su hombro derecho. -Me asustaste.- dijo. -No se nota.- rei.- ¿Que cocinas? -Tortillas de verduras y un poco de spaghetti.. ¿Te gustan? -Mucho... especialmente si lo haces tu. -¿Como sabes que te gustara mas si cocino yo? -Pues porque eres tu. -Deja de coquetear asi conmigo.. -¿Eso es coquetear?.- pregunte.- Nunca coquetee en mi vida. -Creo..- me miro de cerca.- Tampoco coquetee antes.. Sus ojos vagaron´por mi rostro y se detuvieron en mi boca. Haciendo que yo tambien mire sus labios. -Supongo que nunca tuviste la necesidad de hacerlo.. -¿Por que lo dices? -Porque eres muy guapo... Bajo su cabeza y me dejo un pico que me hizo sonrojar. El siguio cocinando y yo me aleje. Aclare mi garganta.- Preparare la mesa. Hice lo que dije pero al mismo tiempo pense y pense en esa mirada que me regalo. La manera en la que me miro era realmente nueva para mi. Parecia como si esa mirada me quemara la piel. -HyukJae.- hablo sacandome de mis pensamientos.- La comida ya esta lista. Me puse de pie y le ayude a servir, nos sentamos y por fin comenzo el almuerzo. -¡Delicioso!.- exclame. -Te gusto...- hizo una pequeña sonrisa timida. -Mucho...- fui sincero. -Que bueno... -Quizas deba venir a comer mas seguido aqui, pero tambien quiero cocinar para ti.. aunque no sea un experto como tu. -¡Me encantaria!. exclamo con una emocion que parecia no querer salir , pues rapidamente se vio apenado. Para no aumentar su pena, cambie de tema.- Yuri me conto que hablaste con ella ayer... -Oh si, nos encontramos cerca de su congregación. -Ya veo.. ¿sabes? hable con ella como nunca antes lo hice, me sorprendio oirla decir tantas frases y mucho mas el sentido de estas. Ya que ella siempre fue una chica timida y de pocas palabras. -Fue una conversacion buena? -No se.- me encogi de hombros.- Dijo que no me ama, que se caso para no perder a su familia y yo la mia.. y que no esta en contra de que yo este contigo. -Es una buena mujer... si algun dia ella quiere ser feliz en otro lugar, tu debes dejarla ir. -Lo se.. ¿Sabes? creo que se donde encontrara la felicidad, pero no esta preparada aún. -¿Donde? -No creo que sea correcto hablar de ella en su ausencia. -Tienes razón. -Pero es bueno poder estar juntos sin lastimarla... -Si, es como si nos hubiesemos sacado mil pesos de encima. -Eres bueno DongHae.. tu sin ser cercano a Yuri, consideraste mucho sus sentimientos. Ahora que lo pienso siempre piensas en los demas, y buscas su bienestar como sea. -Deja los halagos.- se puso de pie.- Que me sonrojas y odio eso. Vamos a pintar. -Ve a ponerte ropa que puedas ensuciar, yo me encargo de lavar todo. -Buscare algo de ropa para ti tambien. Lave los platos y limpie alli, hasta que DongHae regreso con ropa en su mano. -Deja eso HyukJae.. vamos. Puso las prendas en mi mano y me empujo al baño para que pudiera cambiarme de ropa. La ropa que habia escogido me quedaba un poco grande, en especial el pantalon corto. Fui a su habitacion y el se encontraba en medio de esta. -¿Comencemos?.- pregunte llamando su atencion. -No se como pintar cada pared. -Y si... dejamos volar nuetra umaginacion?.- propuse. -¿Como? -Simplemente pintar y no preocuparse de como y que. -Podria ser... -Cuando era niño siempre quise hacerlo.- conte.- Obviamente jamas me dejaron. -Entonces..- sonrio.- podemos hacerlo. Asenti y tome un picel, para coger con el pintura azul y pasarlo finalmente por la pared limpia. Antes de seguir mire a DongHae que dudaba de que color usar. Definitivamente todo mi ser queria hacer algo respecto a el. Dibuje un ave, no era perfecta sin embargo transmitia lo que DongHae me hacia sentir. -Es bonito..- comento el. -Dubuje la libertad que me transmites. El rojo de su rostro se puso intenso y solo me salio reir de ello. -Tu carita es tierna cuando te sonrojas.- solte y el se sonrojo aun mas logrando que mi risa sea mas fuerte. -Basta HyukJae.- pidio. No hice caso y segui riendo porque me parecia demasiado tierno su rostro y queria verlo un poco mas asi, pero rapidamente senti el pincel con pintura pasando por mi brazo. -¡Oye!.- exclame.- eso no se quita facilmente. -Por no dejar de reirte.- hizo un puchero. -Ay eres tan tiernoo!!.- dije pasando el dedo por la pintura roja y luego por su nariz. -No lo hiciste....- dijo anonadado. -Pareces un payasito.- rei. -Me las pagaras!.- grito y quiso ensuciar mi rostro pero me hice hacia atras. Lo intento otra vez y en algun momento me encontraba corriendo por su habitacion, con el intentando pasar ese pincel en mi cuerpo. -No me detendre hasta que te pinte.- sonrio de una manera juguetona. Una clase de sonrisa que vi por primera vez en mi vida. -Ven entonces.- lo desafie. Con rapidez llego a mi pero cogi su muñeca y quise sacar el objeto de su mano, pero DongHae era fuerte y no se dejo. Y entre ese jugueteo reimos hasta que el cayo de espaldas, llevandome con el. -¿Estas bien?.- pregunte desde encima de el. -Si.. ni aun asi sueltas mi muñeca.- dijo en tono divertido mirando arriba de su cabeza, y efectivamente yo lo tenia prisionero.- Si me sueltas te manchare. -Entonces no te suelo..- mire lo cerca que estaba su rostro y rompi la distancia entre nuestras bocas. Con su mano libre DongHae rodeo mi cuello. De alguna manera se sentia bien estar sobre el, poner mi peso encima, acorralarlo y no dejarlo salir. Como puso se movio y nuestras piernas desnudas entraron en contacto, recordandome como me habia sentido esa noche cuando nos acostamos son camisetas. Al parecer mi mano tambien recordaba aquello porque al darme cuenta ya se encontraba bajo su ropa, acariciando su abdomen. Comence a sofocarme. DongHae otra vez se movio, pero en esa ocasion lo hizo para abrir sus piernas y rodear mi cadera con ellas. Mi entrepierna quedo pegada a su trasero y fue entonces que me detuve. Deje de besarlo y escondi mi rostro en su cuello. Sin embargo eso no ayudaba tampoco, porque su olor me gustaba de igual manera. -¿Que sucede?.- pregunto bajito y con un toque intimo. -Sencasiones nuevas...- respondi moviendo mis labios en su piel. -Y... ¿te gustan? -Si.. mucho. Hizo un sonido raro justo antes de pasar la lengua por mi cuello, me estremeci por completo y aprete mi agarre a su muñeca. Lamio una segunda vez pero termino poniendo sus labios alli y chupo. Por inercia empuje mis caderas en busca de mas contacto, haciendome sentir una presion indescriptible en mi entrepierna. Ambos gemimos. -Se siente tan bien...- susurre levantando la cabeza para besarlo. Correspondió a mi beso de una manera brusca pero... No se, no sabía como decirle a como estaba actuando. O si sabia.. pero daba miedo decirlo. La mano que tenía en su abdomen comenzó a subir y supe lo que toqué cuando soltó un gemido en mi boca. Toqué su pezón... y el gimio. Palabras que sabía que existían pero jamás le di un significado, jamás las había usado y mucho menos tocado o provocado. Se sentía tan diferente a mi noche de bodas... DongHae apretó sus piernas y mi pene quedó ahogado sobre su trasero. Tan prohibido.... -Espera.- susurré. Sin pensarlo, el se detuvo. Bajó sus piernas de mi, y aflojó el agarre a mi cuello. Lo miré y el sonrió, su rostro estaba todo rojo. -¿Fui muy rápido?.- preguntó. -No... es que..- no supe que decir. -No tienes que darme explicaciones... Soltó el pincel e hizo que lo suelte para atraerme a el, en un tierno abrazo. Lo tomé de la cintura e hice que quedemos sentados; abrazados. -Es la primera vez que mi habitación se siente tan viva... -Me alegro que la pintura te haya gustado.. -No lo decía por eso.. pero si, me gustan. -Entonces... -Es por ti. ****** Otra vez estaba a su lado, tomandole la mano con un vago intento de querer tranquilizarla. -Estan mis padres.- le dije.- No estamos en la congregación... nada sucederá. Yuri apretó mi mano y asentió. Quería que ella se sintiera comoda y segura, sin embargo yo estaba lejos de estarlo. Vería otra vez al señor Nae, después de lo que sucedió. Los dos bajamos del automóvil y nos apresuramos a tocar el timbre, pues estaba lloviznando. Mamá nos abrió y por un momento olvidé mi miedo, ella sonrió y me abrazó. -Hola hijo. -Hola mamá. No sabía que la extrañaba tanto. Para no ser descortes, se separó de mi y saludó a Yuri. Mientras ellas hablaban, me adentré a casa, donde mi padre hablaba animadamente con el señor Nae. Mis ojos se encontraron con los suyos, y sólo pude hacer una reverencia para romper ese contacto. -Buenas noches. -¡HyukJae!.- Sora exclamó detrás de mi. -Hola Sora.- respiré tranquilo y acaricie su cabello.- ¿Cómo estás?. -Bien y ahora mucho más porque estas aquí. Te extrañé. -Yo también... Dio unos pasos hasta poder abrazarme, y me sentí algo extraño. Recordé las fotos de DongHae con su hermana.. y si no me equivocaba, en ella tenia más o menos la edad de Sora. Una niña que ya no estaba en este mundo. Abracé fuerte a Sora y me obligué a dejar de pensar. Le había prometido a DongHae que así sería, que esperaria a que el decidiera contarme. -Estas cariñoso...- susurró Sora. - Te quiero pequeña. -¡Hey HyukJae también quiero un abrazo así!.- exclamó el señor Nae. Sora me abrazó un poco más fuerte, como si quisiera protegerme. Pase mis manos por el cabello de Sora, tomé aire y levanté la cabeza para sonreírle al señor Nae. -Es un gusto verlo señor Nae.- dije y solté a mi hermana. Le tomé la mano en su lugar.- Ven siéntate a mi lado. Lleve a Sora a sentarse a mi lado, al frente del señor Nae. Papá me miró con desaprobación, para el Sora debía sentarse con nosotros cuando toda la cena estuviera servida. Pero no dijo nada. Odiaba enojarse frente de otras personas. Mamá llegó con Yuri, ambas cargaban con la cena y refrescos. En silencio sirvieron, se sentaron para orar y comenzar a comer. -¿Todo bien HyukJae, Yuri?.- preguntó el señor Nae.- ¿Están haciendo lo correcto? Yuri dejó de comer, apretó sus puños bajo la mesa y lo miro para asentir. -Si, nos estamos esforzando. -Sus consejos nos ayudaron mucho.- dije con dificultad. Odiaba mentir. -Me alegra eso. Y espero que eso siga así en mi ausencia. -¿Ausencia?.- preguntó mi padre. -Debo salir de viaje, hay una congregación en la ciudad continua que me necesita.- contó.- iré a enseñar un tiempo. Por eso los reuni hoy, quería despedirme. -¿Por cuanto tiempo señor Nae?.- papá lucia preocupado. -Semanas o meses.- le sonrió de una manera que me dio escalofríos.- depende de cuanto me necesiten allí. -Espero no sea tanto, lo extrañaremos por aqui. -Mucho.- dije por compromiso. - Por eso quiero asegurarme de que HyukJae y Yuri estén bien. Hablaremos en privado los tres luego de cenar. No.. No quería estar a solas con el. Temblé y sentí un nudo en la garganta. ¿Y si me tocaba otra vez? No sabía como reaccionar a ello. El recuerdo de su mano en mi entrepierna llegó a mi mente, haciendomé querer llorar. Inmediatamente DongHae también apareció en mis pensamientos; el y sus toques a mi cuerpo. Se sentía diferente , como si fueran sentimientos opuestos. Con DongHae quería sonreír, quería repetir sus toques, tocarlo también. - Si me disculpan.- escuché decir a Yuri antes de levantarse de la mesa y correr hasta el baño. Me levanté de inmediato y la segui, me quedé detrás de la puerta. -¿Qué pasa?. -Esta vomitando.- dijo mi madre llegando a mi. -¿Qué pasa?.- Mi padre también llegó. -Seguro le hizo mal la comida.- dije. -O quizás viene un pequeño Lee en camino.- el señor Nae también se unió. Aquello era imposible. Definitivamente no eso no era posible. Si eso fuese cierto... Yuri abrió la puerta y todos los asomamos. -¿Estas bien?.- pregunté. - No, sigo sintió malestar. -Ven recuestate en mi habitación, te daré una pastilla.- dijo mi madre tomando su mano. Ella negó. -Creo que necesito ir a un hospital.- dijo con pena. -Te llevaré...- dije en voz alta , claramente preocupado. -Tenemos una charla.- dijo firme y serio el señor Nae. Antes de poder decir algo, Yuri entró otra vez al baño y se la escuchó vomitar. -Creo que será mejor llevarla ahora.- avise y no dejé que nadie replicara. Entre al baño cuando Yuri se puso de pie. -Ven, vamos al hospital.- dije con suavidad y tomé su mano. Salimos del baño e hice una reverencia a mi padre y al señor Nae, los cuales me miraron con frialdad. -Perdonen, pero ella.. lo necesita. Mi padre raramente, asentió. El señor Nae no movió ni siquiera un músculo. -Cuidala y llama a casa cuando la atiendan.- dijo mamá. -Lo haré. Con cuidado y despacio saqué a Yuri de la casa, nos subimos al coche y comencé a conducir hacía el hospital. Pero muy despacio porque llovía mucho. -Aguanta..- le susurre. Yuri rió. -¿Que?.- pregunté deteniendo el coche. Me miró y sonrió bonito, pero luego se avergonzó. -Estoy bien.- susurró.- yo solo... -Quieres decir... - Lo fingí.- aclaró su garganta. - No quería hablar con el. Solté el aire que había acumulado desde que la saqué de casa. -Finges bien ¿Lo sabias?. Reí y todo el ambiente pesado se esfumó. Yuri se relajó. -Siento haberte preocupado.- se disculpó. -Me alegro que no estés enferma...- acaricie su brazo.- Gracias, yo tampoco quería hablar con el. -Mañana se va, y estaremos tranquilos un tiempo. -¿Mañana?. -Tu madre me lo dijo, hoy fue a la congregación y lo escuchó. Parece que el señor Nae no quería y discutió por teléfono. -Ya veo.. saber eso me alivia. -A mi también. -Daré la vuelta para irnos a casa, tomaré otro camino. -Espera.- dijo frunciendo el ceño.- ¿Escuchas eso? Puse atención y escuché. -Como si fuera un animal pequeño.- abrí la puerta.- iré a ver. Me estrecí por el frío de la lluvia que caía sobre mi. Me quedé allí intentando escuchar de donde provenía. Nos encontrábamos en una calle desierta y oscura. Lo escuché otra vez desde mi lado izquierdo, estaba seguro de que se trataba de un gato. Vi una caja a unos pasos, me acerqué con cuidado y encontré en gatito pequeño de color naranja y blanco. La lluvia caía sobre el, estaba completamente mojado y temblando. -Oh pequeño..- me acerqué a el y lo tomé en mis manos, donde cabía perfectamente. De repente sentí una mordida en mi mano y tuve que ayudarme con la otra para que me suelte. Gruñó y se quiso zafar. Con dificultad me quite la chaqueta y lo envolvi con ella para sostenerlo bien. Fui hasta el coche, Yuri bajo la ventanilla. -Es un gatito.- dije. -¿Lo tienes alli? - Si.. Ella se alejó un poco y me miró haciendo una mueca. -Soy alérgica.. -Cierto..- solté. -Puedo conducir para que te subas atrás... -Podemos tenerlo en el sótano hasta encontrar un hogar. Ella asentió, pero no muy segura. Subí atrás y acomode al pequeño en mi pecho; seguía luchando por salir. Hasta que Yuri se pasó al haciendo de conductor, y dio marcha, el pequeño pareció entrar en calor y dejó de luchar. Abrí un poco la chaqueta. Se había dormido, y se acurrucó a mi. -Tan salvaje al principio y terminaste siendo una ternura.- le dije. Y lo recordé... DongHae -Yuri, llevame a casa de DongHae, por favor.
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