Diecisiete

4106 Palabras
DongHae Miré la pantalla de mi celular y otra vez pasé el cepillo por mi cabello. -¿Me veo bien?.- pregunté a la nada.- ¿Pero qué estoy diciendo? Dejé a un lado el celular, ya habían pasado 15 minutos desde la llamada de HyukJae. Cuando el cortó, me levanté rápido del sofá y me cambié de ropa, me puse perfume y me peiné. Quería verme bien para el. Un nuevo sentimiento, un nuevo deseo que jamás había experimentado... y que a decir verdad me parecía algo estúpido. Deje mi celular a un costado justo en el momento que el llego; lo supe por el sonido de su automovil estacionandose frente de casa. Abri la puerta y me lo encontre. Esperaba una sonrisa, palabras y hasta un beso, pero su rostro no mostraba alegria y recibi un abrazo. Rodee su cuerpo con mis brazos y di unos pasos atras para entrar juntos a casa, escondidos del mundo, para poder ser nosotros mismos. -¿Que te hizo?.- pregunté. No hacía falta que diga que sucedia, no quien. Sabía perfectamente que algo malo le hizo o dijo ese tipo Nae. -¿Podemos no hablar de el?.- susurró a mi oído.- ¿Puedes hacerme olvidar todo el mundo?. Me separé de el, asentí y le tomé la mano para guiarlo a mi habitación. No tenia idea de como hacerle olvidar, ni como desaparecer un mundo completo para el. Pues había pasado años intentando hacerlo para mi, y jamás lo conseguí siendo consiente, nunca me olvidé del resto sin usar alcohol. Pero no tenia intención de darle algo tan destructivo a HyukJae. El si era importante... y quería intentarlo. Apagué la luz y a ciegas nos metimos a mi cama, donde lo abracé por la espalda. Apoyé mi mentón en su hombro y le tomé la mano, muy fuerte. Odiaba no poder hacer nada en ese momento. No quería que HyukJae se sintiera tan mal como para no querer hablarlo, ya que yo pasé gran parte de mi vida sintiéndome así... simplemente odie que el sintiera algo parecido. De todas las personas del mundo, el era quien menos lo merecia. Quería protegerlo de todo lo malo, de todo sufrimiento.. y no pude. Lo tenia entré mis brazos, con su cuerpo tenso y quien sabe con cuantas cosas en la cabeza. Era un inútil. -¿Puedo besarte?.- preguntó. -Por favor...- susurré. Con lentitud se giró entré mis brazos, posó una mano en mi mejilla y acercó sus labios a los míos. En esa ocasión no me dejé llevar.. dejé que el lleve el ritmo, que sea el quien abriera mi boca para introducir con algo de vergüenza, su lengua. No queria asustarlo, presionarlo y muchos menos arriesgarme a hacerlo sentir peor que en ese momento. Pense en mil maneras de hacerlo sentir bien, pero no encontraba ninguna... pense que quizas estar tantos años poniendo una pared entre las demas personas y yo,no me permitio aprender como consolar, por fin eso me trajo algo negativo y que no me afectaba a mi. HyukJae rompio el beso, suspiro y su aliento fue directo a mis mojados labios; se sentia calido. Instantes despues rompio la distancia pero para darme un pico, luego otro y otro. -Yuri dijo que viniera.- susurro.- Ella sabia que tu me darias paz. -¿Como lo sabe?.- pregunte sorprendido.- Espera... ¿ Te doy paz? -Me das paz y ella lo supo con solo mirarnos. De repente senti una opresion en el pecho, algo malo se instalo en mi.. pues a pesar de hacerme feliz darle paz a HyukJae, no podia sonreir sabiendo que su esposa se diera cuenta de ellos y mucho menos que lo mandara conmigo. ¿Por que a veces es imposible lastimar a otro para ser feliz? -¿Ella esta lastimada?.- pregunte. -No lo creo, ella... Yuri es feliz con la felicidad ajena. -Pero eres su esposo... -Pero ella no decidio que yo lo sea, lo decidieron nuestros padres. No respondi y el tampoco hablo. Me quede pensando en sus palabras y quizas el tambien debia digerir lo dicho. Aprendi en poco tiempo que HyukJae decia cosas sin pensar y luego cuando las escuchaba de su propia boca, se daba cuenta de que son pensamientos que estaban guardado en lo profundo de su mente. Sus labios besando los mios me sacaron de mis pensamientos. -No quiero seguir pensando.- dijo entre besos.- Tampoco quiero que lo hagas. Dejemos de pensar DongHae. Como si fuera una orden, lo obedeci. Me obligue a dejar de pensar en el afuera y solo me concentre en el , en HyukJae. Levante una mano y la puse en su pecho, empuñe su camisa y lo acerque un poco a mi. Senti y estuve atento a como una de sus manos fue a parar a mi cintura, para viajar a mi espalda baja. Ese toque me quemaba al igual que su aliento. De repente estuve consciente de que el ambiente se sentia calido, mas calido que de costumbre. Haciendo caso a HyukJae deje de pensar y tambien de contenerme, me empuje a su boca y mordi suavemente su labio inferior, lo solte y lami. Su mano toco el borde de mi camiseta pero se detuvo. -Si te toco...- susurro.- ¿Como te sentirias? -Realmente bien. Su mano por fin se coló debajo de mi ropa, y toco mi espalda desnuda. Decir que deje de respirar fue poco, acompañado a eso mi corazon comenzó a latir demasiado rapido para mi gusto. Su calida mano subio recorriendo toda mi espalda, toco mi cuello y bajo otra vez, pero en emgun momento paso a mi cintura, donde clavo sus dedos. -Me gusta.- admiti ante esos nuevos sentimientos para mi. Habia tenido sexo con muchas mujeres, ultimamente cada noche, tenia experiencia y muchas anécdotas, pero nada se comparaba al toque timido de HyukJae. Aprete mi agarre y lo bese para acallar esos sonidos que no queria soltar, porque temia que si lo hacia, HyukJae podía asustarse. Sus dedos bajaron un poco hasta mi ombligo, y subieron lentamente por mi pecho. -De te erizó la piel.- susurró. Levanté un poco la cabeza para besar su mejilla, pero mi boca no se conformaba, bajé y dejé una en su mentón.. y por último en su cuello, que al hacerlo le hice soltar un gemido. Gemido con voz ronca, que salió sin querer y que me incendió. Comencé a sentir cosquilleo en mi entrepierna. -Me vuelves loco.- susurré.- No tienes idea de lo que me haces sentir. -Entonces tocame también.- dijo entre besos.- Quiero saber también. -¿Estarás bien con eso?. -Si eres tu, está bien. Estaba por hablar, pero me besó. Tomé aquello como un permiso que me dio, sin tener oportunidad de replicar. Con mis dedos temblorosos tomé el primer botón de su camisa y lo abrí, el segundo, el tercero y así seguí hasta dejar la prenda completamente abierta. Desée en ese momento tener un poco de luz para ver, pero me conformé con el recuerdo de su cuerpo. Lo primero que toqué fueron sus pectorales, con mis manos abiertas y al mismo tiempo saqué un poco su camisa. -¿Quieres que me la quite?.- preguntó. -Si.. -Solo si tu te quitas la camiseta tambien. HyukJae apartó sus manos de mi y escuché como deslizó la prenda por sus brazos. Mordí mi labio e hice lo mismo que el, me quité la prenda y temblé de anticipación. ¿Hasta dónde llegariamos?. Colocó su mano en mi pecho para deslizarla por mi cuello y finalmente enredó sus dedos en mi cabello y me llevó hasta el, para besarme y juntar nuestros pechos. Se sintió el paraíso cuando sentí su piel junto a la mía. Lo besé con fuerza y ganas, perdiendo toda delicadeza que había tenido. Me abrazó y haciendo que nuestras entrepierna chocaran. HyukJae... estaba excitado. Se quedó quieto y no movió ninguno de sus musculos. Dejó de besarme pero no separó sus labios de los míos. -Sucede cuando estás con alguien que te gusta...- dije intentando alejarme. -No te alejes.- pidió.- Lo sé, sé porque estoy así. -HyukJae... -Sé que no tengo experiencia, pero no soy un niño.- subió su mano hasta mi pecho.- Simplemente son nuevas sensaciones, y quiero aprovecharlas. La voz de HyukJae era demasiado ronca. Pasó su pulgar por mi tetilla y me estremecí por completo. -Quizás no haga mucho está noche, pero definitivamente mejoraré.- movió un poco su cadera y tuve que tragar saliva para no gemir.- Sólo espera.. -Te esperaré todo lo que quieras.- dije. -¿Puedo tocarte hasta dormir?. -Puedes... y yo? -Haz lo mismo por favor. Nos besamos y no dudé en que sería así. Fue así, nos tocamos y besamos hasta que quedamos rendidos por el sueño. ****** -DongHae..- escuché su voz. No sentí su cuerpo en la cama, pero si su mano en mi cabello. -Son las 6:30.- susurró. Estiré mis brazos y abrí mis ojos. HyukJae estaba de pie junto a mi cama, su cabello estaba despeinado y su camisa mal abotonada. Sus labios tenían rastros de tantos besos. -Buen dia.- dije. -Buen dia.- sonrió.- Ve a ducharte si lo deseas, yo prepararé el desayuno. -Está bien. Acarició mi rostro y salió de la habitación. Me levanté y fui directo al baño. Una vez limpio, regresé a mi habitación para vestirme. Entré y encontré a HyukJae planchando, el al verme se sonrojó y bajó la mirada. -Di-disculpa.- solté. Solo tenia una toalla alrededor de mi cintura. -No- No te preocupes.- dejó la plancha a un lado.- Ya planché tu camisa y el pantalón. Iré a servir el desayuno. Salió de la habitación y recién pude respirar con tranquilidad. Admiré mi ropa sin arrugas y sonreí. Últimamente sonreír se estaba haciendo una costumbre, especialmente con HyukJae o sus acciones. Fui a la cocina donde el ya estaba colocando la taza de cafe sobre la mesa. -Hice tostadas y cafe.- dijo.- Queria hacerte un desayuno compleo pero no creo que haya lugares abiertos a esta hora. -No te preocupes y disculpa, no suelo tener muchas cosas. Me sente y el lo hizo al otro lado de la mesa, nuestros zapatos se tocaron pero no importo. -¿Estas nervioso?.- pregunto antes de coger una tostada. -No, si no consigo este trabajo intentare en otro lugar, no tengo apuro aun tengo dinero en mi cuenta. -Lo conseguiras.- sonrio.- Te ves guapo, por cierto. Me sonroje y baje la mirada.- Gracias. -Te llevare , pero no podre quedarme, debo trabajar tambien. -Puedo ir en bus, si debes irte rapido. -No , quiero llevarte. Asenti y terminamos de desayunar en silencio. A pesar de no hablar, compartimos miradas, sonreimos y se sintio realmente bien. Nunca antes me habia gustado el silencio de casa, sin dudas con el rompi ese "nunca". Luego de lavar todo, tomar mis documentos y cerrar todo, salimos de casa y nos subimos en su automovil. Mientras el conducia, yo me quede mirando su perfil. Me pregunte si la noche anterior pude ayudarlo, si logre que realmente que se olvide de todo, y especialmente queria saber como se sintio despues de esos besos y toques que nos dimos. No paso nada mas que eso, se trato de una dulce tortura que experimenté y que me gusto. -¿Que sucede?.- pregunto mirandome cuando se detuvo en un semaforo en rojo.- ¿Que piensas? -Me pregunto si ya estas mejor. -Lo estoy y es gracias aa ti.- puso su mano en mi rostro.- Anoche cuando llegue roto, tu me miraste y pude ver en tus ojos ese deseo que tenias de salvarme, y eso fue suficiente para mi. Al verte me senti mejor y al abrazarte ya sonrei. Incline mi cabeza para entregarme a su toque. -Odie verte asi... yo no quiero que sufras. Sonrio algo triste.- No te preocupes... -Me preocupa porque no se como ayudarte a resolver lo que te sucede. Porque no se exactamente lo que paso. -Es algo que debo entender ¿Sabes? aun no comprendo bien porque me senti mal, pero prometo que te lo dire pronto, solo debo pensar. -A veces quienes menos entienden nuestros sentimientos somos nosotros mismos, si no entiendes quizas otra opinion te pueda ayudar. Ten eso en cuenta. -Esta bien.- paso su pulgar por mis ojos y me solto para conducir. Sus palabras me hicieron sentir mas tranquilo, pero no del todo. *** Llegamos a la tienda, fuera de ella habia un par de chicos y supuse que ellos tambien estaban buscando el trabajo. -Llamame luego.- dijo HyukJae.- ¿Si? -Si.- senti. -Quiero besarte..- susurro.- Pero... -En la tarde.- le sonrei para que quite ese rostro triste.- Iras a enseñar ¿No es asi? -Si.. -Entonces me daras un beso mas de los que planeabas darme, ¿Que dices? -Que me encanta la idea.- me dio un apreton en el brazo y finalmente sali. El se fue y me permiti saludar a los chicos, ellos me respondieron amablemente. Al pasar los minutos llego mas gente. La tienda abrio y una señorita nos condujo hasta una oficina, donde nos pidieron los documentos. Ella misma selecciono algunos y nos indico que debiamos ir a otra oficina, al resto los descarto. Quedamos diez y desde ese momento ya sospeche algo. Todos eramos guapos y guapas. En la segunda oficina, nos recibio una señora que desafortunadamente ya conocia. Ella me miro sorprendida pero termino sonriendo lacivamente. -Ustedes cinco, pueden irse a casa, no necesitaremos sus servicios.- dijo sin tacto y señalando a cuatro chicas y un chico.-El resto puede vaya a planta alta firmar los contratos. Ah tu, quedate un segundo, luego te uniras al resto. Obviamente me señalo a mi. Me quede para esperar escuchar que olvide y no mencione esa noche, que era una mujer respetada y que no queria manchar su nombre. Sin embargo... -Nunca pense encontrarte aqui, guapo.- dijo poniendose de pie.- ¿No te alcanza con tu otro trabajo? Puso sus brazos alrededor de mi cuello. -Ya no estoy en eso.- quise decir su nombre pero sinceramente no lo recordaba. -¿Por eso no respondes mis mensajes? Que desperdicio. -Cambie de numero... -¿Me lo das?.- pregunto con un obvio doble sentido y bajando su mano por mi pecho, la cual tome cuando estaba por desabrochar mi pantalon. -Señora solo vine por el trabajo.- di dos pasos hacia atras. -Tengo un trabajo mejor.- propuso.- Se mi empleado personal y te pagare el triple. Solo necesito sexo una vez por dia. -No, gracias.- dije. -¿Quieres mas dinero? Pide lo que quieras. -No.. solo... -Entonces vete.- corto regresando a su lugar.- No necesito tener tentaciones que no puedo tocar en mi tienda. -Bien. Sali de alli y de la tienda sin mirar a nadie. Me quite enojado la corbata y lance mis documentos a una papelera. Hubiese preferido ser rechazado por carecer de habilidades, por responder mal algo, pero no por no querer acostarme con la dueña. A ella la conoci cuando comence a vender mi cuerpo, era de mis clientas "regulares" aunque solo me acoste tres veces con ella. Pense en esos chicos contratados y lamentablemente supe que terminarian en su cama. Me dio nauseas pensar en ello, me dolia la cabeza y sentia que queria gritar de impotencia. Tome mi celular y me tente en llamar a HyukJae, pero supuse que estaba trabajando ya y no queria interrumpirlo. Ya eran las 8:30 cuando vi mi celular, y el cielo estaba algo oscuro. Comenzo a llover. Supuse que llegaria empapado a casa, pues habia olvidado llevar dinero para un taxi o para un paraguas. Suspire cansado de la situacion, solo queria llegar y dormir. Esa era la solucion a mi vida de mierda. Pero antes de seguir pensando cosas malas, divise a lo lejos a Yuri. Llevaba un paraguas y pequeño bolso con ella. Senti pena al verla, pues la situacion con ella no estaba bien, me sentia apenado por hacerle algo tan malo. Tan malo y no me arrependia; eso era lo peor. Pense que quizas pasar de ella seria lo mejor, pero tambien mire alrededor y no habia mucha gente, pues la lluvia impedia, ademas de la hora. Tome aire y valor para alcanzarla, pues iba a una cuadra de mi. Antes de llegar a ella, la llame. -Yuri..- dije con tranquilidad para no asustarla, aunque me sentia nervioso. Ella se giro y al verme se detuvo, me sonrio. -Buen dia.- dijo cuando me acerque. -Buen dia.. Levanto su paraguas y nos cubrio a los dos. -Salio sin paraguas por lo que veo.. -No hace falta.. -Cabemos los dos.- dijo amablemente.- Se ve elegante. -Yo.. fui a ver un trabajo. -¿Como le fue?.- comenzamos a caminar. -Mal.- dije sincero.- La dueña no tenia buenas intenciones. Yuri entendio perfectamente y se sonrojo. Sinceramente ella era realmente hermosa y tierna. -Pues... mejor que no lo hayan contratado. -Si..- dije incomodo.- ¿A donde vas? -Al salon.- dijo.- HyukJae me llamo temprano a decirme que debia ir, debo retomar mis enseñanzas. Percibi un tono de nerviosismo en su voz, pero supo disimularlo. -Te acompaño.- solte sin saber porque. -Oh mejor no...- hizo una reverencia de disculpa y al hacerlo golpeo mi cabeza con el paraguas. -Auch... -Ay disculpe!.- exclamó. Sonrei, y solte una risita. La situacion me dio gracia. Ella me miro sorprendida pero luego sonrio tambien. -Fue un accidente.- la tranquilice. -Ahora se porque HyukJae le tiene aprecio. Me sonroje ante la mencion de su nombre. Aclare mi garganta. -A decir verdad al principio no era muy agradable con el. -HyukJae es alguien que ve dentro de las personas, y suele acercarse a las personas especiales. Asenti algo avegonzado ante sus palabras. -Yo.. perdón. -¿Por que se disculpa? -Por HyukJae.. el te dejo sola anoche. -El lo necesitaba, lo necesita y estoy segura de que lo necesitará mucho mas, no quiero que el se detenga por mi. -Pero tu.. -Con el crecí, nos criamos juntos practicamente... el.- se detuvo y me miro.- ¿Puedo confiar en usted? -¿Eh? yo.. si quiere contarme algo, prometo no decirselo a nadie. -Confiare en usted.- sonrio.- HyukJae es como un hermano para mi, cuando supe que nuestros padres decidieron que nos casariamos, llore mucho. -Entonces ellos lo decidieron... HyukJae dijo que el... -Estuvo de acuerdo, pero jamás supo como me sentia, y estoy segura que si se lo decia, el cancelaria todo. No quise arrastrarlo a el conmigo por eso no dije nada. -¿Arrastrarlo? -Usted no conoce muy bien nuestra congregación ¿Cierto? Pues no es facil llevarle la contraria a nuestros mayores.. todos te hacen sentir.. realmente una mala persona. -¿Por que no te vas? Si tan mal te sientes alli... -Si me voy, perdere todo. A mis padres, abuelos, hermanos, primos... y si lo hago es probable que HyukJae por mi culpa pierda todo tambien. -¿Por que? -Eso es una conversacion larga, demasiado, pero si usted es cercano a HyukJae, se enterara pronto. -Ya veo.. quiero entender rapido. -Por el ¿Verdad? Asenti sonrojado. -Veo que le tiene mucho cariño a HyukJae... me alegra mucho eso. -Tu tambien. -Pero se que es un cariño diferente. Por eso espero no se sienta mal, quizás hable con HyukJae tambien, no quiero que se sientan mal por mi. -Eres una mujer demasiado amable... tambien mereces ser feliz. -Gracias.. Se detuvo y me detuve con ella. -Estamos cerca.- dije al mirar a nuestro alrededor.- No me di cuenta de que caminamos tanto. -Si, es en la otra cuadra.- señalo hacia la derecha.- Es mejor que nos separemos aqui, no seria bueno para mi que me vieran con un hombre que no sea HyukJae. -Ya veo.. -Gracias por escucharme. No cuento nunca lo que pienso, pues se supone que uno debe contarle los pensamientos mas profundos a sus amigos, pero si lo hago me metere en graves problemas. En cambio ustedes los mundanos si saben guardar secretos. -Puedes hablar conmig cuando quieras.- dije.- Soy igual que tu, aunque no estoy en esa congregacion, jamás cuento lo que pienso... -¿Ni siquiera a HyukJae? -Creo que el cambiara eso pronto.- dije rapido para no irme de tema.- Pero si necesitas... -Gracias, lo tendre en cuenta. Yuri hizo una reverencia para irse, pero no se movio. -Conozco a alguien.. que puede darle un trabajo. -¿Alguien?.- pregunte extrañado de tan repentinas palabras.- ¿Que tipo de trabajo? -En una veterinaria.- dijo.- Es veterinario y dueño de ese lugar. Sé que tiene mucho trabajo pero es tan obstinado que no busca un ayudante, pero si vas de mi parte... seguro te lo dara. Su nombre es Jung Yunho, solo dile que vas de mi parte. -Es extraño... -Lo se.- sonrio.- Aún asi espero que vaya.. De su pequeño bolso sacó un bolígrafo y un papel, en el cual escribió. -Tome.- dijo entregandomelo. -Ahora si debo irme, por cierto en esa tienda venden paraguas. -No traje dinero, pero no importa. Ve con cuidado. -Usted tambien. Hizo una vez mas una reverencia y siguio su camino. Quedé pensando en ese ofrecimiento que me parecia extraño, pero de alguna manera queria confiar en ella. Asi tambien que me incomodaba pensar que ella no quiso que nos vieran. Pense y pense, quede empapado bajo la lluvia y decidi ir hasta ese lugar. No fue la primera vez alli, pues en esa boda estuve presente. Pero se veia diferente cuando no habia gente alrededor. Me quede parado al otro lado de la calle, bajo de un pequeño techo de una tienda. Yuri salio apresurada, 5 munitos despues. Quise hablarle pero me quede paralizado al ver sus lagrimas.¿Por que lloraba? Cuando sali de mi trance, ella ya se habia subido a un taxi. Definitivamente algo malo sucedia dentro de ese lugar, y estaba casi seguro de que ese tipo tenia mucho que ver. Regrese a casa, me cambie la ropa y me acoste con intenciones de dormir pero tenia mucho en que pensar. A la señora de la tienda, a Yuri, el tal Jung Yunho, en HyukJae... Hacia tanto que mis preocupaciones no se basaban en recuerdos... ***** En la tarde cuando me levanté, ya habia dejado de llover. Lo primero que hice fue abrir la ventana y asomarme, para verlo. HyukJae ya se encontraba enseñando, pero solo unos pocos niños y un par de adultos atendian sus palabras, el resto estaba concentrado en su merienda o jugando. Sin embargo HyukJae le sonreia a todos. Sin necesidad de tener una papel en su mano, el hablaba sin detenerse, con las ideas claras, con elegancia y con inteligencia. El era increible sin saberlo.. Aún asi pense que seria mejor si no enseñara todo ese adoctrinamiento. La "clase" termino y poco a poco las personas dejaban el lugar, todos saludaron con respeto a HyukJae y algunos se quedaban a hablar con el, que los recibia amablemente. Una vez solo, sus ojos se encontraron conmigo. -¿Te entretiene mirarme?. -Si.- admiti y el se sonrojo un poco, pero lo disimulo bastante bien. -Entonces ven y mirame mas de cerca. -Voy.- tenia la opcion de dar la vuelta, pero simplemente salte por la ventana y atravece los arbustos que separaban el lugar. Mientras hice aquello, HyukJae cerro la puerta del patio. Llegue a el y nos miramos. -Quiero besarte.- susurro. Escuche ruidos dentro y mire sobre su hombro. -Es la señora de la limpieza.- aclaro. -Entonces podemos merendar hasta que ella se vaya. -Claro, toma asiento. Me sente y minutos despues me encontraba merendando con el. -¿Como te fue hoy? -Mal.- respondi.- Conocia a la dueña. -¿No deberia ser eso bueno?. -No porque la conoci de una manera de la cual me arrepiento. Lo penso unos segundos y asentio.- ¿Estuviste con ella de esa manera? -Si... -¿Y ella queria que lo hagas otra vez? -Si, no quise y no me dio el trabajo. -Pues es mejor asi, supongo que seria incomodo..- el mismo parecia incomodo por la situacion. -Te ves incomodo... -No es incomodidad.. simplemente me siento raro.- hizo una mueca.- Se siente como si quisiera ir a ese lugar y decirle palabrotas a esa mujer. Aquella inocencia en algo que suena horrible, me dio risa. -Supongo estas celoso... -No..- sonrio.- No me gusta que te haya tratado como si fueras un objeto.... tu quieres ir por un camino sano y se quiso interponer. Es una mala persona. Aquella preocupacion tan genuina me conmovio. Me puse de pie y lo abrace.
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