Capitulo 11

4562 Palabras
DongHae No habia marcha atrás. Ya habia pisado un terreno que no debia, ya habia quedado atrapado, sin tener una minima oportunidad de salir. Lo peor de todo eso, es que en el fondo a pesar de tantos pensamientos superficiales, yo no quería salir de alli. Miré a HyukJae que estaba sentado frente de mi, al otro lado de la pequeña mesa, apoyando la espalda en el respaldo de la silla, mirando el cielo que de a poco se oscurecia, y sonriendo como siempre ante esa vista. -¿Por que siempre sonries mirando el cielo?.- pregunté. Bajó su cabeza para mirarme, y no hice nada para evitar sus ojos sobre mi. Últimamente no evitaba nada que viniera de el, aceptaba todo... me habia rendido completamente ante HyukJae, muy a mi pesar. -Porque es hermoso. -¿Le sonries a todo lo hermoso?. -Claro, mientras no sean personas. -¿No te gustan las personas hermosas?. -No es eso...- cogio su vaso de agua y bebió un poco.- Pero creo que las personas no deberian ser valoradas por su fisico, las personas somos más que eso. -¿Y si te atrae alguien por su fisico?. -Está bien eso, somos humanos despues de todo, pero personalmente eso no importa para mi. -Tu prometida es bonita, ¿No te fijaste en eso?. -Es más hermosa de corazón que de fisico, y eso me importa más. Sentí un nudo en la garganta al escuchar esas palabras, pero al igual que los últimos dias, lo ignoré por completo. -Es tierno de tu parte pensar asi. -Tu tambien eres mas hermoso de corazón que de apariencia. -No se como se te hace tan facil decir ese tipo de cosas. HyukJae rió. -Solo soy sincero.. pero no tanto como en la madrugada. Recordé aquella conversación y me sentí un poco avergonzado. Al contrario de HyukJae que hacia dias me lo recordaba, y se ponía feliz de que a mi me gustara su compañía. -Hoy es tu despedida de soltero ¿Cierto?. -Si, y hablando de eso... creo que ya debo irme. -Pues vete. -Aunque no quiero.- hizo una mueca.- No me agradan mucho las reuniones de ese tipo ¿Sabes? No soy muy cercano a mis amigos de la congregación. -Entonces no son tus amigos. -Crecimos prácticamente juntos asi que si - de repente su sonrisa se borró.- Antes tenia amigos que me hacian sentir comodo. -¿Ya no son tus amigos?. -No.. -¿Por que? -Fueron expulsados de la congregación. -¿Y eso que tiene que ver? Fueron expulsados de la religión, no de tu vida. -No es bueno relacionarse con alguien que traición su fé. Hice una mueca. -Pero no te hicieron daño a ti... HyukJae apartó su mirada de mi, como si no quisiera seguir hablando de ello, y me sentí un poco mal por causar eso. -No responsas si no quieres. -No es eso... es solo que no se que responder. A veces dices cosas que me dejan pensando. Me haces dar cuenta de que no tengo respuesta a todas las preguntas, tal y como lo pensé toda mi vida. -No todo en la vida son respuestas HyukJae, a veces se trata de intentar vivir con esas preguntas. -Que bonito lo que dices..- sonrio otra vez y se puso de pie. -¿Te vas? -Me voy, pero primero debo guardar esto.- señaló la mesa. Nos encontrábamos en el centro comunitario luego de que el les diera merienda a los niños, y teóricamente enseñado la Biblia. Pero sabia que la mayoria de esos niños iban por la chocolatada y galletas, pues la pobreza que habia en el lugar era enorme. HyukJae llevó rapidamente todo adentro, y regresó a mi. -Intentaré venir mañana.- dijo. -No te metas en problemas si no puedes. HyukJae sonrió.- Vendré. Puso su mano en mi hombro y le dio un par de palmadas. Contacto "normal" para el y el mundo entero, pero para mi se trataba de algo que me hacia pensar toda la noche. -Adios DongHae~.- se despidió en un tono feliz. -Adios.- respondí, pero con ganas de gritarle que se quedara. Una vez que HyukJae se fue, regresé a casa, me duché, me vestí y salí como todas las noches. Un bar. Alcohol. Una mujer. Un hotel. Dinero. Pensamientos en HyukJae. Abrazos falsos. Besos pecaminosos. Y al terminar, volver a casa en la madrugada sintiendome peor que noches anteriores. Hacia ya una semana que decidí no pasar la noche con esas mujeres. Desde esa noche en la que habia prometido a HyukJae mandarle mensajes. Estúpidamente mis acciones últimamente, se basaban solo en HyukJae. En la mañana del sabado cuando desperté, de repente pensé en Ian. A quien no veia, a quien yo no iba a ver, ya sea por quedarme a merendar con HyukJae, o por sentirme demasiado sucio como para acercarme. Pero... lo extrañaba. Me levanté y busqué entre mis cosas, el papel con su dirección, que a pesar de ya saberla, queria tenerlo conmigo. Quizás era estúpido, pero ir a ese lugar me quitaba fuerzas, me hacia doler el corazón y sinceramente quedaba mi mente destrozada. Necesitaba aferrarme a algo y ese algo era ese papel. Quedaba lejos de mi casa, por lo que me tomó tiempo llegar, y en el transcurso mordí mis labios hasta llegar a lastimarlos. Hacia meses que no iba, pues era autodestructivo, sin embargo necesitaba verlo, saber que estaba bien. Al bajarme del taxi una cuadra antes, mis piernas se sintieron débiles, por lo que caminé despacio, casi queriendo dar media vuelta y volver. Me detuve al quedar a unos metros, justo cuando la vi. Casa grande, de color blanco y n***o, con ventanales de vidrios, con un patio inmenso y lleno de vida, tan parecido a cuando de niño jugaba alli. La casa donde nací, crecí y lamentablemente donde mis ganas de vivir murieron. -¿DongHae?.- escuché detras de mi. Maldecí.. me habian visto. Di media vuelta para mirar a la mujer que habló, lo cual hizo de nuevo ante mi silencio. -Tanto tiempo.- dio una pequeña sonrisa.- Estas tan adulto... -Mejor me voy.- di un paso hacia adelante y ella no me dejó avanzar. -No te vayas.- se la notó inquieta.- ¿Viniste a ver a Ian? -Si, pero es un error. -¡No!.- exclamó.- Tu sabes que puedes verlo cuando quieras, mi marido y yo no tenemos problemas con eso, es más... nos gustaría que Ian conozca a alguien de su familia biológica, y si se trata de ti.. es lo mejor... -No es lo mejor señora Kim.- dije serio.- lo mejor es que el no sepa nada de mi o de mis padres. -Pero... -¡Mamá!. Me quedé sin habla, sin respiración y con la mente en blanco. Ella le sonrió y recibió entre sus brazos al niño. A Ian. -Papá me dejó tomar helado.- le dijo riendo, mientras la abrazaba, pero segundos después sus inocentes ojos se dirigieron hacia mi. Sus ojos se parecian tanto a los míos, en cuanto a color, forma y hasta esencia. La gran diferencia era que los suyos estaban adornados de felicidad. -Hola.- saludó.- ¿Como te llamas? La señora Kim me miró preocupada, y esperé que ella hiciera algo, pero no lo hizo. -Yo me llamo Ian.- dijo ante mi silencio. -Hola Ian.- dije.- Soy DongHae. -Seamos amigos DongHae.- soltó mientras soltaba a su madre.- ¿Te gusta jugar a fútbol?. -Ian, tu aun no puedes jugar.- dijo la señora Kim.- Y tampoco debiste tomar helado, tu gripe aún no se fue. -Pero mamá.- le hizo un puchero. -Nada de peros, cariño.- le tomó.- Entremos, que te toca la medicina. -¡No! Es fea!. -Ve a tomar la medicina.- dije y le sonreí.- Si te recuperas podras jugar fútbol. -¡¿Y vendrás a jugar conmigo?!.- preguntó emocionado.- A papá no le gusta jugar y mis compañeros no saben. -Claro.- mentí. -¡Si!.- exclamó.- vamos mamá! Dame la medicina. La señora Kim me miró. -¿Quieres pasar?. Negué.- Debo ir a otro lugar. -Está bien, pero vuelve otro dia. No respondí, solo me detuve a mirar a Ian mientras tiraba de la señora Kim hacia adentro. Con las piernas débiles, caminé hasta encontrar un callejón muy cerca. Me senté en el piso, apoyé mi espalda en pared y suspiré. Estaba rodeado de oscuridad, de orina, de vómito, alcohol, basura y todas esas cosas que uno encontraba en un callejón. Pero seguia siendo un lugar mejor que allá fuera, con ellos. La voz de Ian... tan tierna e inocente, tan llena de vida, y felicidad. Su rostro lindo, y sonrisa con dientes chuecos. Me sentí malditamente feliz por el, porque su vida estaba rodeada de felicidad, tal y como queria, tal y como lo merecia. Detras de esa felicidad, también habia tristeza, demasiada tristeza por no poder ser parte de todo aquello. Pero sabia que mi presencia solo arruinaria todo lo bueno. Cerré mis ojos y lo recordé, tan pequeño en mis brazos cuando lo vi por primera vez. Recordé cuando sonrio por primera vez. Cuando yo volvia del colegio y lo primero que veia era a Ian en su cuna, durmiendo o jugando con algun objeto, mientras JiWon llegaba tambien con su uniforme de colegio a darle de comer. JiWon tambien estaba tan llena de vida... y el destino se la arrebató. Golpée con furia el piso. ¿Por que a ella? ¿Por que tanto sufrimiento a una niña? ¿Por que tuve que separarme de Ian? ¿Por que mi vida era tan triste? Preguntas que siempre me hacia, y aun no encontraba respuesta. Ninguno de nosotros merecía pasar por tanta crueldad, especialmente JiWon. Cuando sentí que mis piernas estaban mejor, me levanté de allí y comencé a caminar hasta encontrar un taxi y regresar a casa.. solo quería dormir. ****** Sabia que era el, pues solo HyukJae tenia mi numero y se atreveria a llamarme. Pero no sentia ganas de atenderlo.. no encontrándome como me encontraba. Triste y sin ganas de respirar siquiera. Miré la hora: 22:00 No era tan tarde, y no habia dormido tanto desde que llegué de ver a Ian. Cerré los ojos y me sentí un poco más triste. Que ganas de tenerlo en mi vida. Mi celular sonó otra vez, haciendome abrir los ojos. -¿No te rendiras hasta que atienda?.- dije mirando el celular. Atendí. -¡Hola DongHae! ¿Donde estás?.- su voz sonaba exaltada. -HyukJae no tengo ganas de hablar. -¿Que sucedió?.- dijo en un tono más calmado. -Nada.- mentí. -Hey no mientas.. -¿Que quieres?.- pregunté cambiando de tema. -Estoy en la vereda de tu casa. -¿Que? -Te dije que intentaria venir, y veo que fue lo correcto. -Pero a estas horas... -Te contaré cuando me dejes entrar. Suspiré. No podia dejar que me viera asi, mucho menos sabiendo que no podia ocultar mis sentimientos con el. -Vete HyukJae. -DongHae... -No quiero levantarme, ni encender la luz. -No es necesario que lo hagas, puedo entrar solo y buscarte en la oscuridad. Hice un puchero involuntario ante sus palabras. ¿Por que dejaba que tuviera tanto efecto en mi? -DongHae.... -Pasa, pero te aviso que si enciendes la luz te echaré. La llamada de cortó y me obligué a apagar el celular, no queria ninguna luz. Escuché como se abria la puerta principal, pasos y golpes que seguro se hizo al chocar con la mesa o el sofá de la sala. Cuando la puerta de mi cuarto fue abierta, no entró ningún tipo de luz, mientras que yo temblé por completo. La cerró y se acercó con pasos silenciosos, lo unico que escuchaba era su respiración. Una de sus manos cayó sobre mi rodilla que estaba cubierta por una manta, seguramente HyukJae buscaba la cama. Con solo ese toque me quedé sin respiración y dejé que tocara lo que quiera, que se acercara, que levantara la manta... dejé que HyukJae se acostara a mi lado, llevándo mis fosas nasales de su olor. La almohada al lado de mi cabeza se hundió, mi brazo se calentó con su cuerpo. -¿Puedes darme un poco de espacio?.- susurró. Sin dudar me acosté de costado, pegando mi espalda a la pared, seguramente quedando frente de el. HyukJae se acercó y sentí su respiración chocando contra mi rostro, nuestras piernas quedaron completamente pegadas. Aquello no era bueno, bajo ningun circunstancia. Apesar de la oscuridad, cerré mis ojos y me sentí mareado. -¿Te sientes mal?.- preguntó HyukJae. -Un poco.- dije. -¿Por que?. Suspiré y abrí los ojos. -No quiero contartelo. -Está bien.- dijo facilmente, y me estaba preguntando como es que lo aceptó tan rapido, cuando sentí su mano en mi cuello. -¿Que haces?.- susurré. HyukJae no contestó, su mano con suavidad subió hasta mi rostro, acaricio mi mejilla, una vez, dos veces y tres veces, hasta que subió más y enredó sus dedos con mi cabello. -Tienes el cabello suave.- susurró.- el rostro tambien. No entiendo porque no quieres que te vea, estas igual que siempre. -Tuve un mal dia. -¿Peleaste con alguien?. -HyukJae... no quiero hablar de ello. -Bueno... Lo sentí moverse un poco más, y su mano soltó mi cabello para viajar a mi espalda, y acercarme a el. Me rodeó con ese brazo. Mi rostro se levanto un poco, para quedar sobre la mejilla de HyukJae, esa vez su respiración chocó en mi cuello. Me estaba abrazando. Lo estaba haciendo tan intimamente que sentí demasiada vergüenza. -HyukJae... -Deja de pensar un rato sobre lo que te lastima. Aquello me conmovió, y me dejé abrazar, pero desde que el habia llegado no pensé en lo que me dolia. Toda mi atención estaba en HyukJae y en esas acciones que siempre me dejaban sin palabras, sin respiración y sin ganas de moverme. Me obligue a relajarme y poder disfrutar el momento, pero aquello no era del todo posible, no cuando su aliento caliente chocaba mi cuello, y hasta creí sentir sus labios rozandome la piel. Tragué saliva cuando entre mis piernas comencé a sentir un cosquilleo demasiado conocido. Debia hablar y alejarme si no queria que HyukJae lo notara. -¿Que haces tan tarde aqui?.- pregunte e hice un pequeño intento de separarme, pero el apretó el agarre. -No quería estar solo, y ahora veo que hice bien en venir. -¿No te regañaran? Digo... mañana es tu boda. -Piensan que estoy en mi nueva casa, creen que estoy reflexionando antes de casarme. -Ya veo... ¿Y no se supone que debes hacerlo? -Si, pero no quiero hacerlo. Además queria verte, aunque no te estoy viendo.- rió un poco. Se me erizó la piel. No pude contestar, no supe que. Sabia que estaba mal estar asi con el, teniendo en cuenta las reacciones de mi cuerpo, pero algo en mi no me dejaba, no podia y no queria moverme. "¿y si me dejo llevar?"- pensé. Quise no hacerme caso, pero otro pensamiento llegó a mi. "Mañana se casa, pronto se alejará de mi, aprovecha" -¿No hablaras?.- preguntó. No respondí, simplemente moví mi mano y la puse en su espalda para aferrarme a el. -Ya veo... quieres que te abrace. El brazo que tenia en el conchon se movió y con mi ayuda lo pasó por debajo de mi, para unir sus manos en mi espalda. Me sentia realmente bien... tan diferente a esos abrazos de mujeres que pagan por mi. Tan diferente a Liz... -Espero que esto te haga sentir mejor... -Callate HyukJae.- hablé. No queria recordar el porque de mi tristeza, queria reprimirlo u olvidarlo unos minutos. -No quiero estar en silencio ahora...- susurró. Mi cuello ya estaba caliente al tener su respiracion chocando con el. -Entonces habla de otra cosa. -¿De que? -De tu despedida de soltero, ¿Como te fue? -mmm... eso.- su voz se sintio incomoda.- Bien, pero hubo conversaciones que no me hicieron sentir cómodo. -¿Que hablaron?. -De sexo. Oir esa palabra en su boca intensificó el cosquilleo entre mis piernas. -Sexo...- dije casi sin querer. -De la noche de bodas... de hacer el amor con Yuri. -¿Y por que deberia incomodarte eso? Es tu novia después de todo... -Nunca hice tal cosa con ella.- confesó.- con nadie, a decir verdad. Mierda mierda mierda -¿Eres Virgen?. -No se si es correcto el uso de esa palabra, simplemente nunca tuve intimidad con nadie. -Pero tienes 23 años... -¿Y? Estuve esperando a casarme para hacerlo -Oh.. -Y estoy nervioso porque no se que hacer... Tragué saliva. Como si lo hiciera adrede, una de sus manos bajó lentamente hasta mi espalda baja, para acariciar alli. Pero algo me decia que no lo estaba haciendo consientemente. -No se como tocar para dar placer...- susurró. ¿No sabia? Mentiroso... Mordí mi labio inferior para no hacer ningun ruido extraño mientras el me acariciaba. -No tengo idea de donde debo besar para que se excite. Moví un poco mi cabeza, de manera que mi boca quedó pegada a su cuello, y mierda que olia bien. Los dedos de HyukJae se detuvieron unos instantes, pero siguieron un poco más abajo. La punta de estos estaban sobre mis nalgas y fue suficiente para que mi pene se pusiera duro como una piedra. El miedo de apoderó de mi, e intentando no ser brusco, me separé de el y me senté. -Creo que deberias irte.- dije. -¿Por que?.- preguntó sorprendido. Claramente no tenia idea de lo que me provocaba. -Debo ir a trabajar. HyukJae se quedó en silencio unos segundos hasta que habló. -No vayas.. -¿Eh? -Solo por esta noche, no vayas... -¿Por que? -Quiero quedarme aqui, contigo. -HyukJae... -Por favor DongHae.- por los sonidos que hizo, deduje que tambien se sentó.- Aunque parezca seguro siempre, ahora estoy nervioso por la boda, necesito a alguien conmigo y tu eres en quien más confio en estos momentos.- habló rapido.- Además tu estas triste y no puedo permitir que te vayas asi. Quedate. Suspiré. -Está bien.. -Gracias..- su mano me buscó y se encontró con mi hombro.- Prometo no molestarte tanto. Sentí aquel toque algo eléctrico. -Debo ir al baño primero.- con rapidez y a ciegas, salí de la cama, salí de mi habitacion y entré al baño donde encendí la luz. Miré el bulto entre mis piernas y maldije. ¿Me gustaban los hombres? Definitivamente la reacción de mi cuerpo gritaba que si. Y era algo nuevo, algo que no sabia como manejar. -Mierda..- dije entre dientes. Me senté en el inodoro y bajé mis pantalones, mi pene saltó erguido y con ansias de ser tocado. Lo empuñé con mi mano derecha y me mordó fuertemente el labio para no gemir alto. Comencé movimientos de arriba-abajo, llegó de repente la imagen de HyukJae desnudo que creó mi mente, su cuerpo palido y firme, marcado y con aroma exquisito. ¿Como se sentirá lamer su cuello? ¿Que se sentirá besar sus labios?... tocar su pene. Mi mano aumentó de velocidad. ¿A que sabrá su m*****o? ¿HyukJae querrá que le enseñe a follar...? A follarme...? En segundos me corrí, soltando semen a mi mano. Me habia masturbado... pensando en HyukJae. Un religioso que estaba a horas de casarse. Si que era un idiota. Me tomó unos minutos poder controlar mi respiración, una vez que lo hice me levanté para limpiarme bien. Una vez vestido otra vez, y con las piernas temblando, salí del baño, y entré a la oscura habitación. ¿Que debia decirle a HyukJae? ¿Como hablarle sabiendo que me masturbé imaginando su cuerpo? -HyukJae...- dije aun sin saber que decir. El no respondió, me pareció extraño. Me acerqué a la cama y toqué, el seguia alli. -¿HyukJae?.- pregunté otra vez. No obtuve respuesta. ¿Se durmió?. Con cuidado me senté y luego me acosté a su lado. En ese momento confirmé mis sospechas. HyukJae estaba respirando regularmente, tranquilo y bajo; definitivamente se habia dormido. En ese momento el tomó el lado de la pared, por lo cual me puse de costado dandole la espalda y rozando la orilla de la cama. Sabia que cualquier mal movimiento me haria caer al piso. Pero no importaba, solo queria mantener distancia de el, por lo menos esa noche, luego de dejarme llevar por mis pensamientos. Sin embargo.. Dejé que en algún momento de la noche, HyukJae me abrazara por detrás y recien pude dormir. Dormí como hacia tanto no lo hacía, tranquilo, en paz y mi cuerpo pudo descansar. ***** Sabia que HyukJae era quien tocaba mi cabello, que el era quien lo enredaba entre sus dedos y con insistencia queria dejar aquel mechon detrás de mi oreja. Sabia tambien que era de dia y la ventana estaba abierta. Y sabiendo aquello, no queria abrir los ojos. -Se que estas despierto.- susurró. -mmmm... -Buen dia.- soltó mi cabello y abandonó la cama. -Hola..- dije mientras abria mis ojos y me encontraba con HyukJae dandome la espalda. -Debo irme.- se giró para mirarme e hizo una mueca.- Estoy nervioso. Cierto... su boda. -¿Duran mucho las bodas?. -La boda no, pero la fiesta si. -Ya veo.. Bufó y se pasó las manos por el rostro. -Estoy siendo un cobarde y mal hijo de Dios. -Estas siendo humano, HyukJae.- solté y me senté.- Es normal que estes asi, es un evento importante. HyukJae sonrió un poco.- Gracias. Giré mi rostro hacia otro lado. -Pues vete, no querras llegar tarde. -Primero dime ¿Como estas? -¿Eh? -¿Te sientes mejor?.- la preocupación se hizo notar en su voz. -Si, estoy mejor que ayer. Eso no queria decir que estaba bien. -Me voy más tranquilo entonces.- estiró su mano para tocar mi cabello. -¿Que tienes con mi cabello?.- le pregunté. -¿Eh? Solo me gusta, es suave y te queda bastante bien. Sus palabras me avergonzaron, y tuve que mirar el piso. -Me voy.- suspiro y caminó hasta la puerta de mi cuarto, pero alli se quedó.- Si quieres ir.... Levanté mi cabeza para mirarlo, y me encontré con sus ojos. -Te dejé la direccion anotada en ese papel.- continuó, señalando en mi mesita de noche. Asentí y el salió, dejandome solo en casa y solo con mis pensamientos. Tomé el papel y mire la dirección, era la del lugar donde hacian reuniones los de la religion de HyukJae y la boda comenzaba a las 10 am. Miré el reloj y para aquello faltaban 1 hora y 10minutos. Lo mejor era no ir, no queria relacionarme más con HyukJae. Pero sin reprocharme nada y sin oponerme, me levanté a ducharme, vestirme para la ocasión, peinarme y salir de casa, con el papel en la mano. No podia ignorar la mirada de HyukJae cuando dijo que dejó anotada la direccion de ese lugar. ***** Habia mucha gente llegando a ese gran edificio. El estacionamiento estaba lleno de vehiculos, sin dejar ningún lugar vacio. Todos elegantes, y si no fuese por mi cabello largo, pareceria uno de ellos. Todos los hombres tenían cortes bajos, y por eso muchos me miraban.  Sin entrar ya me sentia incómodo. Intenté ignorar aquellos ojos que solo juzgaban y entré. La boda no habia comenzado, la gente aun no se sentaba y todos estaban haciendo vida social. Decidí quedarme a un costado, cerca de la puerta de entrada. Sin buscarlo, encontré a HyukJae con la mirada. Me daba la espalda y hablaba con un hombre que deduje era su padre, por el gran parecido. A su lado estaba una mujer, con una niña. La niña que habia rescatado hace tiempo, y si mal no recordaba, su nombre era Sora, la hermana de HyukJae. Me pregunté si debia acercarme, pero no lo hice, pues a ellos se acercó un hombre mayor, el cual al llegar, pasó su brazo por la espalda baja de HyukJae. El pelinegro dio un paso disimulando al costado, pero el hombre lo sostuvo con fuerza. Fruncí el ceño. ¿Que sucedia alli? Los hombros de HyukJae se pusieron alineados, rectos y tensos. Definitivamente no la estaba pasando bien. Estuve a punto de ir hasta ellos, pero se les acercó otro hombre que les habló y me miró. HyukJae, su familia y ese otro hombre me miraron. Yo sólo miré al pelinegro que me sonrió.  Aunque esa sonrisa parecia ser más con los ojos, que con la boca. Temblé por completo. Estaba guapo... HyukJae vino hacia mi, y los demás lo siguieron. -Viniste...- dijo como si no lo pudiera creer. -¿Quien es el HyukJae?.- preguntó su padre. -El es DongHae padre.. -¿Es un conocido?.- el hombre dijo con voz dura. -¡Oh!.- la niña exclamó.- Es usted quien nos defendio a Yuri y a mi cuando esos hombres nos atacaron. -¿Eh?... si. -Joven, muchas gracias por ayudarlas.- habló el padre de HyukJae.- Digame su nombre, por favor. -Lee DongHae.- dije. -Gracias joven DongHae.- agradecio Sora. -Muchas gracias por ayudar a nuestras jovencitas.- habló el hombre mayor.- Oh disculpa, mi nombre es Nae. "Nae" el hombre que obligaba a HyukJae a visitarlo todas las tardes, el mismo que habia adelantado la boda. -Un gusto conocerlos a todos.- dije. HyukJae estaba a punto de hablar, pero otro hombre aparecio en el escenario (cuya existencia recien noté). -Vamos a sentarnos.- dijo el padre de HyukJae. El pelinegro asentió. -Gracias por venir.- dijo y siguio a su familia. -Puedes sentarte donde quieras DongHae.- dijo ese hombre Nae. -Claro... -Desearia hablar contigo cuando termine el evento.- dijo estirando su mano. -Luego veré si puedo.- dije aceptando su mano, la cual aleje cuando el tipo me acaricio suavemente la palma con uno de sus dedos. -Igualmente te esperaré ansioso.- sonrio de manera repulsiva y se alejó. Se me hizo un nudo en la garganta. La gente comenzó a tomar asientos, y lo hice también en uno de las últimas filas. Alguien comenzó hablando cosas de la religión, a las cuales no les presté atención, tampoco lo hice cuando leyó algo de la biblia. Mi mente estuvo en las acciones de Nae, y en el mal presentimiento que me generaba. Esto fue hasta que HyukJae subió al escenario, acompañado de la muchacha que vi esa vez; con Yuri. El tomó el micrófono y comenzó hablar de Dios y de todos esos adoctrinamientos.  ¿Que hacia alli? Estaba comenzando a rendirme ante HyukJae, sabiendo que estaba a punto de casarse. Que gran error. Ni siquiera como amigo podia tenerme, si su mundo eran diferente al mio. El tan religioso, trabajador, buena persona, rodeado de Dios, de su familia y ahora de su esposa. Mientras yo estaba rodeado de tristeza, pasado oscuro, alcohol, sexo por dinero, depresión y cobardia. HyukJae tenia luz y seria egoista quitarsela con la oscuridad de mi alma. No era justo que yo esté presente en su momento tan importante. Me puse de pie y en silencio salí del lugar, pero antes de hacerlo, gire un poco la cabeza para ver como el le colocaba el anillo a su ya esposa. Comencé a caminar hacia afuera, hacia casa y en el camino, me atreví a mandarle un mensaje. "Felicidades por tu boda". 
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