HyukJae
12 dias de casado, y 7 dias desde lo ocurrido con DongHae.
Parecia una exageración que aun pasando tantos dias, aun tuviera el sabor amargo de mi boca cuando di el "si" y tambien el dolor de la herida en mi boca.
Herida que me costó muchas preguntas, primero de Sora, Yuri, luego de mis padres y finalmente de los ancianos, especialmente del señor Nae. A todos les dije que me cai, y DE CASUALIDAD, mi boca dio con la punta de una mesa.
Todos me creyeron, excepto obviamente Sora... "Fuera no hay ninguna mesa" dijo. Al ver que yo no le respondia, y me disponia a lavarme el rostro, ella dejo de preguntar y no dijo nada. Pero suponia que ella sabia que DongHae fue el resposable del golpe. ¿Quien mas seria? Si era el unico que estaba conmigo.
Una parte de mi creia que mereci ese golpe, pero solo por la manera en la que lo dije, seguia creyendo que tenia razon.
Si Dios dijo que eso esta mal, la homosexualidad es detestable. Para dejar de sentirme extraño, toda la semana me la pase repitiendo una y otra vez el pasaje de la biblia que aprendi desde que tengo memoria. ”’No te acuestes con un hombre tal como lo haces con una mujer. Es un acto detestable." - Levítico 18:22.
Claramente lo que pretendia DongHae de mi, era horrible y solo me alejaria de Dios...
Quizas el señor Nae tenia razon, y DongHae solo me estaba desviando del camino.
-¿Quieres mas?.- La voz de Yuri me saco de mis pensamientos.
Mire mi plato vacio, el cual deje asi sin darme cuenta.
-No gracias.- conteste levantandome de la mesa.- Ire a terminar unos trabajos, tu limpia y ve a la cama.
Deje a Yuri limpiando y fui al mini taller que tenia en el sotano de casa. Realmente no tenia ningun trabajo sin terminar, pues en los ultimos dias estaba desesperado por mantener mi cabeza ocupada, que me apresure a terminarlos a todos, horas despues de que los clientes me los entregaban.
Me sente en el sofa viejo que habia llevado desde la casa de mis padres y me permiti sacar mi celular, fui directo al chat de DongHae, el cual ya se encontraba vacio, hacia dias habia borrado todo. Pense que quizas me bloqueo, pues en ningun momento se puso en "Linea".
Ese dia de la discusion; los ojos de DongHae se veian mas tristes que de costumbre, y pocas veces lo habia visto asi.
Hice un puchero. ¿Por que eso me hacia sentir tan mal? La respuesta era facil, yo queria a DongHae, pero su beso y sus pensamiento eran suficiente para que deje de importarme.. ya quisiera, si todo el tiempo estaba pensando en el.
Considere mandarle un mensaje, para disculparme la manera en la que le hable, por hacerlo sentir triste y ademas para arreglar las cosas. Sin embargo sus otras palabras tambien me hicieron pensar, parecia que mi presencia lo hacia confundir y era algo que no podia controlar.
Se me hizo un nudo en la garganta. y supe que debia dejar de pensar. Me levante y fui a mi habitacion; donde Yuri ya estaba costada, leyendo la Biblia.
Ella era tan perfecta, tan amable y tan digna antes los ojos de Dios.. ¿Por que no podia sentirme bien a su lado?
Me acoste a su lado y ella dejo de leer, con timidez acerco su boca a la mia, para un beso tierno.. como todos los que nos dabamos.
Y eso me recordaba al que me dio DongHae, aunque se sentian completamente diferente.
Dejo la biblia a un lado y apoyo sus manos en mis hombros. Con delicadeza la rodee con mis brazos. Al quedar sin aire, nos separamos y le bese el cuello. Yuri temblo y se aferro a mi.
-Hyuk..
-Yuri..
Nos hablamos al mismo tiempo... como en noches anteriores.
No podiamos seguir.
Nos sentamos en la cama, sin mirarnos.
-Quizas.. debemos hablar con los ancianos.- dijo de un susurro.
-Si.- estuve de acuerdo.- sera lo mejor.. no podemos seguir asi.
-¿Crees que nos regañaran?.- noté un poco de miedo en su voz.
La comprendí y me hubiese gustado decirle que no, pero yo también tenia miedo.
-No se... es probable.
Observé como Yuri hacia una mueca, pensó y cambio de expresión, haciendo una sonrisa.
-Bueno eso nos ayudará ¿No? Aunque pasemos un momento de regaño, nos servirá para toda la vida.
Sonreí un poco ante sus palabras. Ella siempre buscaba ser tan positiva.
Ella se parecia a mi en ese sentido.
-Si.- acaricie su cabello, dejando atrás el momento incómodo.
-¿Terminaste el trabajo?.- preguntó cambiando de tema.
-Si.- mentí.- Mañana terminaré el resto, al volver de la reunión.
-Que bueno.- Yuri acaricio mi mano.- Por cierto, aún no invitaste a tu amigo a casa.
-¿Eh?
-Al señor DongHae.
La mencion de su nombre me cambio de repente el animo y la expresión.
-No he hablado mucho con el.- dije.- A decir verdad no lo vi.
-Ohh ya veo.- asentió.- Si tu quieres, cuando lo veas, invitalo.
-Ya veré.- me acosté y le di la espalda.
Ella captó que no debia seguir preguntando. Igual como lo hizo ese dia que me contó que lo vio.
El hecho de que ellos hayan hablando me daba una sensación rara en el estomago. Sé que DongHae fue amable con ella, lo conocía y tambien estaba seguro de que ninguno de los dos dijo algo que no debia. Por eso no sabía que era lo que me hacía sentir.
En algún momento me dormí, pero despertaba a cada rato.
********
Temprano llegamos para ver a los ancianos. Yo me había encargado de llamar al señor Nae para avisarle que iriamos a hablar.
Fuimos hasta la oficina donde se encontraban, y nos hicieron pasar.
-Buen dia.- dijimos los dos.
En el lugar solo estaba el señor Nae. ¿Por que?
¿Donde estan los demás ancianos? Quise preguntar, pero no lo hice.
-Buen dia.- dijo señalando las sillas detrás del escritorio.- tomen asiento.
Nos sentamos y Yuri me tomó de la mano.
-¿Cual es el motivo de tan linda visita?.
-Queremos consultarle algo.
-Soy todo oídos.
Sabia que debia decirlo yo, el señor Nae jamás dejaria que Yuri fuera la que hable de los problemas.
-Bueno...- comence.- Tenemos problemas maritales.
-¿En que sentido?.- preguntó más atento.
-En... la intimidad.- dije con vergüenza.
-¿Problemas?.
-Verá...- no quería decirlo.
¿Por que debia? Si era algo íntimo. ¿Por que nuestra religión mandaba aquello?
-Habla HyukJae.- ordenó y Yuri apretó mi mano.
-No tuvimos sexo aún.- solté.
El señor Nae abrió grande los ojos y luego frunció el ceño.
-¿Como es eso posible? Llevan más de una semana de casado.
-Es que... no podemos.- dije.
-¿Tan dificil es?.
-No.. pero es incómodo.
Sin esperar esa reaccion, el señor Nae se puso de pie y golpeó la mesa con las palmas de su mano.
Estaba enojado.
¿Tan malo era nuestro pecado?.
-¡¿Estas con alguien más HyukJae?!.- gritó.- ¿Por eso no te atrae tu esposa?
La imagen de DongHae besandome llegó a mi mente, y tuve que poner toda mi fuerza de voluntad para ignorarlo. ¿Por que pensaba en eso?
-Yo...
-Yo no me siento preparada.- Yuri me interrumpió.
-¡Callate!.- le gritó.- ¡No interrumpas cuando los hombres hablen!.
Yuri se encogió asustada.
-La culpa es de los dos.- dije.
El señor Nae bufó y pensó unos segundos.
-Yuri, debes estar preparada para el, aunque no quieras debes complacer a tu marido.- su voz era firme.- Dios lo dice asi, además HyukJae no te hará daño.
¿Le estaba diciendo que aunque no quisiera, debia tener sexo conmigo?... eso no parecia agradable.
-Si señor Nae.
-Ahora sal, ve a ayudar en el salón, que en unos minutos comenzará la reunión. Debo hablar a solas con HyukJae.
Yuri soltó mi mano y se puso de pie.
-Está bien.- dijo con la voz temblando.
Me dio una mirada antes de salir, y percibí lágrimas en sus ojos.
Me sentí terrible por ella.
Una vez solos, el señor Nae dio la vuelta por el escritorio y se dejó caer en la silla de al lado.
-¿Por que no estas con ella?.- preguntó.- ¿No es guapa desnuda? Porque lo dudo.
Sus palabras me sorprendieron.
-Yuri es linda.- me límite a decir. No quería hablar de ella con el.
-¿Entonces? ¿Te gusta otra?
-No señor Nae.
-No entiendo HyukJae. A tu edad deberia interesarte el sexo, con cualquier persona y en ese caso es tu esposa.. es correcto.
-Si lo se... pero algo me detiene.- dije sincero.- Y no se que es.
-¿Es por que ella no quiere? Pues obligala, ella debe complacerte.
-Yo...
De repente el señor Nae me comó del rostro con una mano, clavando sus dedos en mi mejilla. Me acercó a el.
-Tomala asi.- su respiración chocó en mi rostro.- Obligala a que te bese.
No se si fue mi imaginación, pero creí sentí rozar sus labios en mi barbilla.
-Abrele lás piernas con fuerza.- susurró.- Y entra en ella, veras lo bien que te sentirás.
De repente me dolió fuerte la cabeza, y tuve nauseas.
-Señor Nae...- susurré.
Quería decirle que me soltara.
-Hazlo o tendré que enseñarte.
Me soltó y recien pude respirar. Quede petrificado.
-Ahora sal de aqui que la reunión está por comenzar.
Con las piernas temblando me puse de pie y caminé hasta la puerta.
-HyukJae.- me llamó.
Muy a mi pesar, me di la vuelta.
-Recuerda que a esto lo hago para que sigas el camino de Dios.
-Si señor Nae.
Salí de la oficina, y me dirigí hasta el salón, el cual estaba casi vacio.
Fui hasta Yuri y me senté a su lado mientras ella limpiaba algunas lágrimas que se le escapaban.
Tragué el nudo que tenia y le acaricie el brazo.
-No llores.- intenté sonar lo mejor posible.- En un rato llegarán todos y no quieres que te vean asi.
-¿Estas bien?.- pregunto.
-Si.- le sonreí.- Ahora deja de llorar.
Asentió y comenzó a controlar su respiración.
¿Como era posible hacerle lo que queria el señor Nae? No quería ni siquiera imaginarlo.
El señor Nae salio minutos después acompañado de los demás ancianos, para ir a recibir a las personas que comenzaban a llegar. El ni siquiera nos miró.
Casi 15 minutos después el salón estaba lleno, y yo ya podia respirar bien. Delante de nosotros, se sentó mi familia. Para mi sorpresa mi padre me frunció el ceño.
No le di vueltas al asunto y miré al frente, para escuchar al pastor.
No presté atención, no supe de que hablaron. Si bien mis ojos estaban sobre el hombre que hablaba, mi mente estaba en el rostro del señor Nae, en la respiración sobre mi boca, en sus dedos que presionaban fuerte mis mejillas y en esa mirada que me atreveria decir, era malvada.
Nunca antes lo habia visto asi.
Supe que la reunión terminó cuando las personas comenzaron a ponerse de pie.
-¿Puedo ir a saludar a mis padres?.- me pregunto Yuri.
-Si, despues iré.- dije.
Ella fue hasta su familia y yo fui detras de la mia.
-Buenos dias.- les dije.
-Buenos dias Hyuk.- Sora me dio un abrazo, al igual que mamá.
-¿Como es eso que decepcionaste al señor Nae?.- cuestionó mi padre de repente.
-¿Eh..?.
-Nos lo contó, HyukJae. Ya eres adulto como para tener esos comportamientos.
Mi madre miró el piso, y Sora se veia preocupada.
-Lo siento.- me salió decir.
-La proxima vez intenta arreglar esos problemas tu solo, y deja de pasar vergüenza.- mi padre se giró y con una seña hizo que Sora y mamá lo siquiera.
Me dejaron parado alli, solo y sin saber que decir.
Miré a Yuri y a ella tambien su padre le hablaba mientras tenia el ceño fruncido. Y al parecer no eran a los únicos que le habían contaron.
Todos en el lugar me miraban, y hablaban entre ellos.
"Parece que es impotente". Escuché decir a alguien.
Sin decir palabras, me fui al estacionamiento y entré en mi coche.
¿Por que les habia contado?
Mis manos comenzaron a temblar demasiado, y era una sensación que nunca antes habia tenido.
Yuri llegó un par de minutos después, se dejó caer en el copiloto y comenzó a llorar.
Queria consolarla, pero no sabia como controlarme yo mismo.
Nos quedamos alli bastante tiempo, hasta que el estacionamiento estaba prácticamente vacio.
-¿Sabes conducir?.- le pregunté.
-Si.- contestó ella entre lagrimas.
Saqué las llaves de mi bolsillo y se las puse en su mano.
-Ve a casa.- abrí la puerta y salí.- volveré más tarde.
Ella solo asentio y yo salí caminando del lugar.
Apreté los puños e hice crujir mis dientes varias veces. Bufé, patee piedras y latas.
Estaba enojado.
Si, claramente lo estaba. A pesar de nunca haberlo estado antes.
No entendia bien en un propio, pero no podria ser otra cosa.
Estaba enojado con el señor Nae, por decir esas cosas y hacerme quedar mal, estaba enojado con todos los de la congregación, con mi padre, con los padres de Yuri. Estaba realmemte enojado conmigo mismo por haber dañado a DongHae.
-DongHae...- susurre dandome cuenta de aquello.
Miré frente de mi y me encontré ya en el centro comunitario.
Exacto... estaba molesto por gritarle esas cosas, por depresiarlo.
El jamás de hizo sentir mal, nunca fue su intención lastimarme. DongHae solo tenia sentimientos que no podia controlar.. y los demostró.
Tuvo razón en llamarme "imbécil". Realmente lo era.
Entré al centro por la puerta trasera. Alli en el patio se encontraban las latas y la pelota de DongHae.
Miré su ventana y se encontraba cerrada. Queria ir a golpearla, para hablar con el.
Necesitaba pedirle perdón. Era lo menos que podía hacer.
Pero primero queria tranqulizarme, aún me sentía enojado.
Apilé las latas y con toda la fuerza que tenia, comence a patear las pelotas. Queria sacar todo el enojo de adentro y el nudo en mi garganta.
Sin embargo no funcionaba, seguia sintientome igual.
-HyukJae...- casi de un susurro llegó a mis oidos.
Dejé de respirar y con lentitud me giré.
Su ventana estaba abierta, y el se asomaba por ella.
-DongHae...- dije.
El nudo en mi garganta se deshizo, y los malos sentimientos que gané ese dia, se perdieron.
El, tenia su cabello suelto, despeinado. Su rostro se veia palido, tenia ojeras y los labios completamente lastimados.
-¿Estas bien?.- pude preguntar.
El negó con la cabeza.
-Te lo prometo Hyuk... jamás te abrazaré otra vez.
Una lagrima salió y rodó por su mejilla.
-Nunca más te besaré. ¡Nunca más te golpearé y si quieres puedo mantener 10 metros de distancia de ti!
Más lagrimas salieron de sus ojos, su boca hacia pucheros. Estaba sollozando.
-Te prometo todo eso y lo que quieras...- sus manos apretaron las cortinas.- Pero no digas que no quieres volver a verme.
DongHae... llorando. El mismo que siempre se mostró duro, el que no llora por humanos, el fuerte.. que en ese momento estaba llorando por mi.
Dejé caer la pelota, mis pies se movieron solos. Corrí hasta el, y ante su triste mirada, crucé los arbustos y la ventana.
Dentro de su cuarto, lo abracé con todas mis fuerzas, lo apreté a mi cuerpo, de tal manera que el no pudo más que llorar en mi pecho. Pero segundos despues lo solté, para tomar su rostro entre mis manos.
-Perdoname.
Quiso decir algo, pero no se lo permití.
Lo besé. Tal y como el señor Nae dijo que lo hiciera con Yuri... pero a diferencia que esto era lo que realmente queria.