Capitulo 3.

2111 Palabras
Capítulo 3. Amalia quien escucha las palabras del doctor y de Mateo llora desconsolada, ¿Cómo es posible que simplemente no la recuerde como su esposa? Que solo sea su amiga en su mente, esto es una locura, ¿Cómo le explicará esto a sus hijos? — ¿Por qué? ¿Por qué nos pasa esto? ¿Es un maldito juego del destino? ¿Es una mala jugada que quiere separarme de él? Vamos Explíqueme, ¿Cómo que ella está hay con él? Todos se quedan sin palabras y Amalia se levanta enojada, quiere saber si él no la recuerda, todos la sigue hasta la habitación donde al entrar Lucas está besando a Leticia, su corazón se rompe en mil pedazos, un puñal atraviesa su pecho sin piedad. — ¿Qué haces? ¿Te aprovechas de la situación? — Amalia yo…— No tiene palabras para hablarle. — ¿Amalia? — Dice Lucas al verla su corazón se acelera, su respiración se agita activando la alarma, su cabeza le duele y no entiende la razón de este colapso. Los doctores entran a la habitación tratando de controlar el primer ataque de Lucas, una gran conmoción al ver Amalia, todos lloran al ver a Lucas agonizando, la situación es más grave de lo que pensaban y es impacto es muy fuerte para él, con suerte logran estabilizarlo, pero su cabeza le duele mucho, algo en Amalia lo hace sentir un gran dolor en su pecho, quiere entenderlo, Amalia espera en la sala de espera mientras discute con Leticia dándole una fuerte bofetada. — Eres una desgraciada, te estás aprovechando de la situación, eres una zorra. — Le grita Amalia siendo detenida por Melanie quién mira a Leticia. — No me aprovecho de nada, él me tomo a la fuerza, por más que me resisto él insiste en besarme, no puedes culparme por esto, si tú hubieras estado en sus pensamientos antes del accidente, quizás sería a ti a la que recuerde y no a mí. Duras palabras para Amalia quien no lo había pensado de esa manera, ¿Qué pasa con Lucas? No puede entenderlo, ¿Por qué pensaba en Leticia? ¿Acaso la ama? Aún la ama, por qué no tiene otra explicación, por más que quiera, no puede desaparecer a Leticia, eso le causaría a Lucas un nuevo colapso, no puede lastimarlo, por más que quiera no puede. Los doctores llaman a Amalia, Lucas desea verla, ella se calma entrando a la habitación, él la mira, su mirada es sería y la mira tratando de entender por qué hace que su corazón se acelere al verla. — Pasa, acércate, ¿Por qué lloras? Estoy bien, ven aquí. Amalia se acerca y él toma su mano, ese simple tacto emite a ambos una sensación eléctrica que los invade. — Te extraño, ¿Sabes? — Si, y yo a ti mi a…— Se detiene antes de terminar la palabra. — No sé que me pasó, ¿Me lo explicas? — Tuviste un accidente al ir a casa, quizás no lo recuerdes. — Entiendo, tengo mucha suerte entonces, si no hubiera sido por ese accidente no te hubiera vuelto a ver, darme un abrazo. Ella se abraza a su cuerpo llorando entre sus brazos, lo ama con locura y está situación la destroza. — Te quiero tanto hermosa, ¿Te he dicho que eres lo más bello que he visto? Estás muy hermosa, ya no eres la misma niña a la que deje aquí hace 3 años. Esas palabras hacen que Amalia se aleje, de verdad no la recuerda y eso la angustia. — Sé que tú y Leticia no se llevan muy bien, pero a raíz de este accidente, quisiera que tú me apoyaras, quiero que estés conmigo en mi boda con Leticia, la amo y quiero casarme con ella. — Las lágrimas recorren la mejilla de Amalia y lo mira. — Lucas por favor, solo escúchame, ¿Realmente no me recuerdas? — Por supuesto que siempre me acuerdo de ti, eres mi mejor amiga cariño, jamás me olvidaría de ti, ¿Por qué dices eso? — Lo mira entre lágrimas alejándose un poco, de él. — Perdóname, pero…— Cierra los ojos. — Lucas yo… — ¿Qué pasa? Solo dime, ¿Qué te afecta tanto? — Nada, yo… ¿Puedo darte un beso? — Amalia cree que si lo besa quizás él pueda recordarla, quiere salir de esta pesadilla. — ¿Un beso? ¿Por qué quieres besarme? Lo siento cariño, pero no está bien, no sería correcto, perdóname, pero si solo Leticia… Si ella nos ve, no puedo perderla, la amo tanto que no podría perderla. — Tienes razón, lo siento, yo… Perdóname, Dios esto… Yo, debo irme. — Hey, hey, tranquila, mírame.— La toma de la mano tratando de que no se vaya.— No te sientas mal por esto, prométeme que volverás. — Yo cuidó de ti, solo saldré un momento, ¿Está bien? — Sí, está bien, por favor dile a Leticia que pasé, quiero verla y dile a mamá y a papá que pueden pasar, quiero que mi madre ayude a Leticia con lo de la boda. Amalia no sabe cómo responder, no sabe cómo actuar en esta situación, esto la está matando, la destroza por dentro, sonríe y sale de la habitación derrumbándose en los brazos de su madre, todo sienten gran dolor al verla mientras Leticia camina a la habitación de Lucas, al entrar Lucas le sonríe, la necesita, sus recuerdos de ella haciendo el amor y sus momentos juntos pasan por su mente, solo que al tocarla no siente ese mismo apego que siente por Amalia, Leticia cuida de él durante el día, le da de comer y lo ayuda hacer sus ejercicios, ya que él solo quiere verla a ella, mientras Amala espera afuera, con Leticia llegaron a un acuerdo por medio del doctor que al ver la situación desgarradora lo lleva a interceder ante ambas, Leticia le cuenta a Lucas sobre su trabajo en la clínica y su vida como él la recuerda, le mintieron sobre sus padres diciéndole que están fuera del país en un viaje de negocios, se queda con él por las noches junto a Leticia quien también cuida de él. Ambos actúan como los viejos amigos, Lucas está feliz de ver qué puede compartir con las dos mujeres que quiere sin que el ambiente se tiene intenso, para Amalia es desgarradora ver a Lucas besar a Leticia, y no es por qué ella quiera, sino que él es así de intenso, tanto que la obliga, ¿Quién lo diría? Volvió a ser la mejor amiga de Lucas, tras tantos años de ser su esposa y es solo puede entender que prefiere una y mil veces ser su amiga a que él hubiera muerto, tiene la esperanza de que él se va a recuperar y volverán a ser la familia que solían ser, es algo que ellas graban en la mente para poder lidiar con todo esto, solo desea recuperar a su esposo quién se recupera muy rápido. — ¿Amalia? — Dice Lucas sentado en la cama, Viéndola dormida sobre el sofá. — ¿Lucas? ¿Estás bien? — Dice levantándose con nerviosa. Ha pasado una semana y él aún sigue en supervisión médica, hoy le harán unos exámenes para ver su mejoría y así darle de alta y que empiece con su terapia. — Tranquila, estoy bien, vete a casa, mira, no quiero ser grosero cariño, estoy apenado contigo, agradezco tu apoyo, pero no me gusta verte acostada ahí, ve a descansar a tu casa, Leticia cuidará de mí, al salir sin duda iré a visitarte, gracias por estar a mi lado hermosa, pero no quiero irrumpir en tu vida, ya estoy bien y…— La ve llorar causándole un sentimiento de culpa. — Por favor, no me pidas eso, no me alejes de ti, solo quiero cuidarte. — Y yo a ti cariño, lo hago por ti, sé que mi accidente te aterra, es la única forma que puedo entender tu actitud, pero Amalia, tengo una prometida, y tú tienes una vida, ella debe estar aquí, no tú, te quiere, eres mi mejor amiga, pero no sé porque siento que estás confundiendo las cosas, cariño, aún somos amigos, ¿No es así? — Si Lucas, somos amigos, si te hace sentir más tranquilo que me vaya lo haré, lo siento mucho, no sabes cuánto siento todo esto, yo…— Trata de controlarse para no romperse frente a él. Se da la vuelta y toma sus cosas, esto la lastima mucho, se acerca a él y le da un abrazo fuerte, él besa su hombro como solía hacerlo y ella se aleja. — Vete a casa, te veré pronto, por favor, no vuelvas, no quiero que me veas así, vete. Ella no tiene más remedio que irse, marcharse, en la sala de espera Melanie la espera, dándole un fuerte abrazo la lleva al coche, está destrozada, no sabe si se va a recuperar de todo esto, no puede ser honesta con su esposa y está tan triste que su mundo se derrumba sin pensarlo, tras dos días en cama Amelia y Arturo llevan a su hija a un sicólogo dónde la ayudan a reanimarse, visita a Lucas a la clínica, pero no entra a su habitación y no lo ve, ya está a pocos días de salir y todos los exámenes marchan bien, con suerte una buena terapia sicológica lo ayudará a recuperarse, mientras que Amalia trata de explicarle la situación a su hijo quién no deja de preguntar por su padre, aún Lucas no está listo para saber sobre los niños y ellos sufren mucho, tanto que Estrella se enfermó con fiebre emocional y Dylan ya no quiere jugar Fútbol y se encierra en su habitación, la familia que alguna vez, fue feliz, se derrumba en mil pedazos, todos reciben ayuda sicológica para poder recuperarse de esta situación, Amalia está consiente que quizás su esposo no recupere la memoria y esto la lastima. — Amalia, ahora tú eres el motor de esta familia, de ninguna manera Lucas abandonará a sus hijos, con el tiempo él entenderá, en el peor de los casos y debo ser honesta contigo, es que no te recuerde más que como su amiga, quizás al Saber la verdad él reaccioné de una manera diferente, solo te pido que seas fuerte, en pocos días él saldrá y no sabemos que acciones tomará. — Se quedará con ella, sin duda alguna doctora, yo seré más que un triste recuerdo, no quiere ni verme, no lo puedo entender si éramos tan unidos, esto… Esto me duele, me destroza verlo con ella. — Entiendo Amalia, pero debes ser fuerte, si deseas recuperar a tu esposo, no será fácil, pero debes luchar no puedes rendirte, lo primero que trataremos con él será la muerte de sus padres, esto será un golpe muy duro para él, pero si lo soporta, soportará el hecho de que está casado y tiene hijos, como te dije anteriormente debemos ir de espacio. — ¿si no me recuerda? Si no lo acepta, doctora, perderé al hombre que amo. — ¿Qué harás si eso pasa? Si se queda con ella, pero acepta a los niños, ¿Le impedirás ser feliz? Amalia debes dejarlo que haga sus propias elecciones, él siente que la vida le regaló otra oportunidad, y quiere comerse al mundo, no sabemos cómo vaya a actuar, pero debes ser fuerte, hermosa, sé y comprendo tu dolor, solo quiero que te armes a cualquier posibilidad por qué al tratarlo sé que él se rehúsa a verte, por alguna razón y no puedo entenderlo, no podemos obligarlo, ¿De acuerdo? Amalia no puede ni imaginar perderlo, pero ya lo ha hecho, Lucas se rehúsa a verla por qué le teme a lo que ella lo hace sentir, ese sentimiento extraño, esa ansiedad, trata de proteger lo que cree sentir por Leticia quien se ha vuelto su apoyo, ella entiende la situación como si la vida le hubiera dado otra oportunidad de empezar de cero como si la vida le brillara, no puede negar que lamenta lo sucedido y sí, acepta que al final quizás él recuerde todo, pero mientras tanto estará al lado del hombre que ama y que la hace feliz, Lucas volvió hacer el hombre que solía ser, amoroso y dedicado, la hace reír, él solo quiere verla sonreír, hacerla feliz es su mayor deseo, es la mujer que ama y no quiere dejarla, lo quiere todo con ella y está dispuesto a todo por ella.
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