capitulo-7

2891 Palabras
El golpe que recibí de ese bastardo hizo que mis tímpanos chillaran, y lo peor de todo es que me desplome al piso, él me sostuvo dentro de sus brazo y me llevó hasta la cama, no puedo moverme, aún estoy mareada. –Déjame en paz–exclamó con un gran temblor en mi voz. –El juego apenas comienza–ríe una y otra vez, su mano acaricia mi muslo. –Oye, déjame, no me toques–susurro, mi cabeza aún da vueltas, veo todo borroso, y escucho la voz de Yusuf a lo lejos, es como si estuviera lejos y a la vez tan cerca. –Silencio, ¿Acaso no escuchaste que seré cuidadoso contigo?-Apoyo mis manos en su torso para alejarlo de mí, pero él las retiró y las lleva encima de mi cabeza., siento su enorme cuerpo encima del mío. Empieza a besar mi cuello, tengo miedo de que en un intento otra vez de escapar este tipo me vaya a matar, solo con el puño que me dio ya mi carne tiembla, enserio el es un poco hombre. –Te voy a odiar por el resto de mi vida–digo, el quita de su cuello su corbata y con esta hace un nudo en mis manos, luego las lleva nuevamente encima de mi cabeza y con una de sus manos las agarra. El está muy ansioso tanto que arrancó mi camisa a las fuerzas ya que no pudo desabotonar los botones de mi camisa. Sus ojos se agrandaron luego de ver mis senos los cuales estaban cubiertos con mi sostén. –¡NO!—grite, el acaricio uno de mis picos, me sentí sucia e indignada. –Shhh, ya viene la parte que más le gusta a las mujeres–aparta su mano de mi seno, para el enfocar sus ojos en mi falda, no…no. eso sí que no. El sumergió su mano debajo de mi falda, y de un aventón la levanto, solo contaba con mi pantis azul, el analizo mi zona V, y se lamía los labios. –Bonita pantis, nena–paseo sus largos dedos por encima de mi privacidad, y eso ocasionó un extraño cosquilleo en mi. Es la primera ves que un hombre me toca, lo miro a la cara y lo fulminó con la mirada, el sabe que lo que está haciendo es realmente malo, pero aún así sigue. Cerré mis piernas con fuerza para que el no siguiera manoseando mis partes. –Deja de hacerte la difícil, y abre esas piernas–ordena. lo ignoro y aparto mi rostro, el hace un chasquido en sus labios y añade–Si quieres irte de aquí, haz lo que te pida–hace énfasis en la palabra "pida" –No lo haré, ya te dije que no lo haré. ¿Cómo te hago entender que no quiero estar contigo? ¡Monstruo!–cerré mis ojos esperando otro de sus golpes, pero no…no fue así. –Entonces yo mismo lo haré–respondió y rápidamente bajo mi pantis. –¡Oye!–grite de la impresión, no podía creer que el estuviera viendo mi zona, con tanta determinación y una sonrisa de felicidad se dibujara en sus labios. Parecía el mismísimo Satanás en carne y hueso. Llevo su mano directamente a mi clítoris, y lo toco de manera suave. mis mejillas están ruborizadas de la rabia. –Emily, eres muy hermosa–comento, empezó a frotar mi clítoris una y otra vez, mis vellos se erizaron, al igual que los picos de mis senos, tengo tanta incomodidad que en estos momentos deseo estar muerta. Cómo si fuera poco, su dedo medio atacó en sumergirse en mi interior, de no ser por el grito que doy juro que en estos momentos ese dedo hubiera quitado mi virginidad. ya que era grande y gordo. –¡Ya basta!–el detuvo sus manos, y me miro detenidamente. –Cariño ¿pasa algo?–pregunto muy curioso. –Si vas a violarme, adelante, hazlo, pero no juegues con mis partes íntimas, solo hazlo de una buena vez–una lágrima recorrió por mi mejilla y pude sentir lo frío que estaba esa pequeña lágrima. –¿Eso quieres?. –Si, hazlo– aparte mi cara, solo quiero que esto pase rápido, que sea lo más rápido posible. Finalmente sacó su m*****o y lo fue introduciendo en mi interior, me duele, me duele como el demonio, tanto que me está ardiendo, aguante el inmenso dolor, mientras que el me miraba con cara de culpabilidad, y si, eres el culpable de todo , maldito. De pequeña pensé que esto seria genial y que no dolería, pero ya veo que es solo una expectativa, pensé que mi primera vez iba a hacer con alguien a quien amara, pero no… esta vez fui violada. –¿Te duele?–me pregunta, y yo asiento, sus estocadas son suaves, bueno por lo menos no fue salvaje conmigo, pero aún así no deja de ser una violación, realmente no sé si estoy sintiendo placer o es solo la reacción de la perdida de mi virginidad. Elevo mi rostro y veo a Yusuf totalmente excitado, sus pupilas están dilatadas y los latidos de su corazón resuenan como tambor. Su frente está empapada de sudor y unas cuantas gotas caen en mis senos. Mordí mi labio inferior, deseando que esto acabe, no quiero seguir viendo cómo su m*****o termina de acabar con lo poco que me queda de virginidad. –Emily, estás…–hace una pausa y suelta su agarre de mis manos–sangrando–me avisa. –¡Que!–lleve mis ojos hacia lo que el me indicaba, y si, estaba sangrando. El se levanta de la cama y limpia su m*****o con las blancas sábanas, dejando en estás el color rojo de mi sangre. Me desata y de inmediato me limpio, que asco, mira nada más está sangre, oh, no. y para colmo me duelen las caderas. Mientras yo me limpiaba el no dejaba de mirarme, su mirada era perdida, y su sonrisa tonta, me daba mucha irá verlo como si nada mientras yo me Moria de dolor. –¿Y ahora qué?–digo mientras intentaba abotonar mi camisa pero no…está totalmente dañada. El se sentó en la cama y frunció el ceño. –Ahora vivirás conmigo. –Prometiste dejarme ir. –Emily por dios, no empieces. ¿si?–dice con voz cabreada–ese maldito infeliz, me mintió. Estoy destrozada, traicionada y lo peor de todo humillada. –Por hoy nos quedaremos aquí, mañana nos iremos a la mansión–añadió. Está bien, me quedaré no armare pleito pero en cuanto tenga la oportunidad, me largo. Me acosté en la cama con la espalda hacia la pared, Yusuf se acostó a mi lado y me estaba observando, sus ojos verdes se encontraron con los míos. Por segundos dejaba de mirarlo pero luego me di cuenta que era inevitable, es que su belleza era tan única que me hacía dudar de lo que había dicho horas antes. –Emily ¿sabes cuánto soñé con tenerte a mi lado?–niego–siempre que te veía mi corazón hacía "Bum" "Bum" y estaba muy pendiente de aquel bastardo que se acercará a ti. en ese momento te convertiste en mi joya mas valiosa. –Si en verdad me quisieras como dices, no me tendrías aquí encerrada. –Amor, no seas tonta, está fue la única manera que se me ocurrió, sabía que eras orgullosa, caprichosa y más aún sabiendo que nunca iba a estar a tu nivel. Lo ignoré y me volteé quedando con la mirada hacia la pared, el frío que pegaba en mi espalda era horrible, la noche aquí es insoportable. Escuché los suspiros de Yusuf acompañados de sus bruscos movimientos en la cama, parecía como si no cupiera en esta. Cerré mis ojos y me quedé sumamente dormida. A la mañana siguiente desperté y Yusuf no estaba, ¡Eso es! Tengo que salir de aquí lo que pasó Anoche se queda en esta Maldita cabaña. Me puse de pie. —Auch me duele, mi entrepierna duele–caminó semidesnuda hasta el baño casi que cayendo. Tomé una toalla que estaba en el baño y salí a la terraza, afuera había un auto marca. Mercedes Benz. Salí a echarle un vistazo, mientras camino hacia el auto, la voz de Yusuf me espanta. –Amor, Mira–me muestra una bolsa–estaba comprando algo de ropa para ti. Intenté correr pero me caí al piso no podía correr, mi entrepierna me jugó una mala pasada. –Todavía intentas escapar. ¿Qué no la pasaste bien anoche?—se acerca y me ayuda a levantarme. –Eres una escoria, me violaste—su mirada es apenada, pero sus labios no dejan de formar esa sonrisa burlona que me da piedra cada vez que la veo. en el momento que Yusuf iba a responder mi pregunta, se escuchó un disparo. –Emily entra de inmediato al auto—me ordena y tira la bolsa que trae consigo, él abre la puerta del carro y me obliga a entrar. Entre muy asustada y él se subió más atrás. Encendió el auto y se devolvió en dirección a la mansión. Tenía mucha rabia, no podía hacer algo para escapar de él. Minutos después llegamos a la mansión, uno de sus escoltas se acercó hasta el auto y con voz cordial dijo. –Bienvenidos, señor y señora lember. –Gracias–respondió Yusuf, al parecer todos lo tratan muy bien, me imagino que la paga es buena aquí–Bueno mi princesa llegamos–Es obvio que llegamos pedazo de animal. Él se baja del auto, camina hacia mi puesto y me abre la puerta. Me estrecha la mano para ayudarme. –No me toques, además–tape mis senos ya que mi camisa estaba abierta–estoy semidesnuda– le dije en voz baja. No podía bajar porque sus hombres estaban. Yusuf se quitó la camisa y la puso sobre mis hombros. Me bajé del auto y él colocó su mano en mi cintura, nuestros pies van en dirección hacia la entrada de la mansión. Entramos a la sala de estar y él dijo con una sonrisa ladina. –Emily, espera, tengo una sorpresa para ti. –¿Sorpresa?–respondí confusa. Elevó sus manos y apoyó sus suaves palmas encima de mis ojos, no podía ver, que clase de sorpresa sería. –Ven, vamos–camino dejándome guiar por el. Subimos unas escaleras, tenía miedo de caer pero él siempre fue cuidadoso conmigo y jamás permitió que se me doblará ni una uña. –Ya casi llegamos amor–escuche el crujir de la puerta. Entramos y él dijo–Solo espero que te guste. Lentamente fue quitando sus manos de mis ojos, los cuales se abrieron como búho. –Princesa esta es nuestra habitación y estas son tus llaves–me las entrega en las manos. –¡No!, no las voy a aceptar –mire las llaves con odio y las arrojó al piso. Él me tomó por el mentón muy fuerte y gruñó, muy molestó. –No me levantes la voz-me estruja el brazo –Hagas lo que hagas, jamás, me enamoraré de ti. –Eso lo veremos dentro de poco–me suelta y luego acaricia mi mentón. Tenía ganas de llorar, estoy metida en la boca del lobo, sin siquiera poder escapar–Por cierto, te compre mucha, pero mucha ropa. Espero que sean de tu agrado–añade. aparte mi cara para que no siguiera tocando mi mentón–¿Ves lo que me haces hacer? Nunca me lleves la contraria, ¿Escuchaste linda?–asentí ya que no tenía otra alternativa. Él cubrió mi rostro con la palma de sus manos y después me dejó un beso en la frente. y salió de la habitación. De inmediato me dirigí al closet para cambiarme, estaba sucia y mal oliente. Estos vestidos están muy hermosos, imagino que todos están hechos por los mejores diseñadores, me llamó mucho la atención un vestido rojo, está muy lindo. luego de ver los mil vestidos, zapatos, joyas, perfumes Etc. Fui al baño que estaba dentro de la habitación y tomé una ducha. Lave mi cabello muy bien, y restregué mi piel con una esponja, me sentí sucia al recordar cómo ese hijo de perra, tocó y abusó de mí, de inmediato, mis lágrimas derramaron como un lago sin rumbo, mientras desaparecen bajo el agua. TOC Toc. tocan la puerta. –Señora Emily el almuerzo está listo–aviso la señora Sara. –¡Muchas gracias señora Sara, pero no tengo apetito!–grité mientras enjuagaba mi piel. Fui al cambiador, solo tomé un vestido rosa muy sencillo. El cual me quedo a la perfección. Baje las escaleras con cuidado, y detuve mis pasos luego de escuchar la voz de un tipo con acento mexicano. –A darle que es mole de olla–Dijo. – ¡Te noto nervioso hermano! No vengas, Con tus cosas como aquel día que dejaste el barco solo–Dijo Yusuf. Con mucha precaución me asome, y lo que vi, hizo que mi corazón estallara de miedo. Él hombre saco un arma y le apunta en la cabeza a Yusuf. –Te voy a matar hermano–dijo con una sonrisa en sus labios. Yusuf arqueó una de sus cejas y se acercó más a él arma del tipo, su frente tocaba la boca del arma. ¿Le va a disparar?. ¿Qué haces Yusuf? –Vamos, dispara–lo incita. El tipo bajó su arma. –Otro día te mato, hoy no–respondió y soltó una carcajada al igual que Yusuf. Mi corazón estaba a mil por el susto, pero cuando vi que era una broma me sentí aliviada. –Martín, la mercancía está por llegar. ¿Le has avisado a Lucas?– preguntó Yusuf. –Si, ya le he avisado carnal–el tipo dio media vuelta y se acercó a una mochila que estaba en el sofá, sacó un paquete y se lo enseñó a Yusuf, ambos estaban de espalda, y la puerta estaba abierta. Tengo que bajar. Con mucho cuidado, baje las escaleras y contuve mi respiración ya que estaba agitada. Ellos están ensimismados en aquel paquete. Eso es, camino de puntitas ya falta poco para salir por la puerta. Cuando escucho la voz de Sara. –¡Señor, su esposa se escapa!–gritó. De inmediato corrí, cuando estoy afuera uno de los hombres de él me sujeta por el brazo. no tengo ni idea de dónde salió este tipo, imagino que estaba vigilando afuera de la mansión. –Amor, ¿a dónde vas?– preguntó Yusuf mientras se acercaba a mí. –¿Amor?– preguntó el mexicano. –Esta es mi mujer–me toma de la mano–desde hoy quiero que todos la respeten ¿Vale?–me presume ante todos, mientras que sus empleados asienten. Él mexicano sonrió y estrechó su mano para saludarme–Hola Cuñada soy Martin ¿Cómo estás?–Yusuf estiró su mano y golpeó la del hermano con una fuerte palmada. –Quiero que estés a metros de mi mujer. El rostro de Martin es curvilíneo, tiene unas pestañas grandes que esconden sus ojos verdes, son iguales a los de Yusuf, su color de piel es más clara y tiene unas cuantas pecas en sus mejillas. –Perdona que mi hermano sea tan celoso–mira a Yusuf horrible –bueno como te decía me llamo Martin, vivo en México, y Debes en cuando vengo a visitar a Yusuf, o más bien al amargado. No podía decir nada, me quedé muda ante este misterioso hombre. Su voz es como la de un adolescente y su actuar como la de un niño. –No es necesario que le cuentes tu vida–manifestó Yusuf. –Por lo menos déjala que interactúe con la familia, no seas tan intenso. –¡Cállate! y vamos a trabajar, Princesa Nos vemos más luego–da media vuelta no sin antes guiñarme un ojo. Luego lo veo que le susurra algo a uno de sus escoltas y este asiente mientras me mira. De inmediato el escolta me tomó del brazo y me hizo caminar a punta de empujones. Subimos las escaleras y me hace entrar a la habitación, dejándome encerrada. Otra vez no. Dios mío. Estoy aburrida en estas cuatro paredes, empiezo a buscar dentro de la habitación algo con que entretenerme. Fui al closet y revisé muy bien todos los cajones. Hasta que encontré una fotito que me dejó extrañada. Este es Yusuf…está acompañado de una mujer de ojos claros. La mujer está abrazando a Yusuf mientras que él rodea las caderas de ella con sus brazos. Mis ojos se agrandaron al ver el rostro de felicidad que se reflejó en Yusuf, es como si fuera el hombre más afortunado del mundo. La mujer sonríe cálidamente, como si se tratara de algún ángel. Volteó la foto y está tiene un mensaje. «Cada día me enamoro más de ti. Eres ese ser que faltaba en mi vida, juro que si no hubieras venido a mi vida, en estos momentos estaría muerto»
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