Habían estado un trecho del camino juntos. Algunos se habían ido dispersando, tomando caminos separados... Hasta que había llegado el momento. Habían parado con la pantera y algunos más a descansar. — Creo que llegó el momento de separarnos...— le dijo Ada al macho alto con mirada apesadumbrada. La pantera, que aún no sabía cómo se llamaba, estaba tomando agua del río agachado... de hecho estaban siguiendo el camino del caudal del agua. Ella lo miró mojarse el cabello y no pudo dejar de pensar en lo atractivo que era. Él se levantó y la miró grave. — ¿Estarás bien??? La joven asintió con la cabeza y sonrió. A pesar de que tenía días de embarazo una pequeña redondez había comenzado a asomarse en su vientre. Ella podía escuchar reír a sus hijos en su cabeza. — Estaremo...estaré bi

