Capítulo 29: Confesiones honestas Un día antes del sábado desperté a medianoche, las imágenes aparecían salteadas, no entendía nada. Nina había dejado de insistir, pero a Zoe le entraba en la cabeza la idea de que estaba enamorada del Doctor Coffey. Tuve que mentir a mi tía diciendo que debía ir a comprar algunas cosas para un trabajo de clase. La nieve me parecía el mejor lugar para tumbarme, en mis sueños todo aquello sucedía en la etapa del verano, aún seguía en la escuela. Esperaba en la entrada del parque con el celular en mi mano, esta vez llevaba mi cabello suelto, estaba congelándome. En minutos un auto completamente gris de cristales oscuros apareció frente a mí, la puerta se abrió y pude verlo. Al subir y cerrar,

