Capítulo 30: Como debía ser Antes de poder arrepentirme y correr lejos de allí, Jessie abrió la puerta obligándome a entrar primero. No quería que sus padres me vieran tomando su mano, sabía que no estábamos haciendo nada malo, todo estaba bien ahora, pero...me incomodaba de alguna forma. La alfombra del suelo silenciaba los pasos, un elegante jarrón de cerámica se encontraba sobre la pequeña mesa que descansaba junto a la pared, un cuadro de tamaño mediano colgaba de allí, una excelente foto familiar. Sentí algo de curiosidad, quería acercarme y observar, pero los nervios volvieron a apoderarse de mí. —¿Te ayudo con eso? —preguntó refiriéndose a la chaqueta, dejé que la deslizara por mis brazos colgándola en el pe

