Anabel Salí de su casa con maletas, vacías, de ilusiones, pero llena de mi amor, de mis cosas personales, yo soñaba con formar una familia, con hacer una vida, con envejecer a su lado, deje caer los hombros, mire hacia la casa, deseando que el viniera tras de mi, me quede parada, deseando ver abrirse esa puerta, el chofer dijo. - Señora, las maletas ya están en el auto. - Gracias, Roberto- le di una sonrisa, el se quedo a un costado del auto, me miro la puerta estaba abierta, con una sonrisa fingida. entre, el cerro, subió y condujo, mis ojos seguía mirando esa casa, la puerta no se abrió, el chofer condujo , yo luchaba con mis lagrimas, me sentía derrotaba e incluso me sentía inferior a ella, al llegar a casa de mis padres, el chofer se estaciono, bajo, abrió la puerta- gracias Rober

