Anabel Estaba segura, era lo mejor, yo tenía dudas, miedos e inseguridades, sus ojos se posaron en mi, tomo mis manos. - Ana, yo estoy enamorado de ti- la mire a los ojos. - Yo no quiero ser tú escape, tú tabla de salvación, no quiero ser , el clavo que saque a otro clavo- el se quedó en silencio, yo respiré profundo, caminé hacia la salida, el se quede parado sin decir, sin hacer nada, salí de la casa. Aineth Entre a mi habitación, me recosté, sin darme cuenta, me quede dormida, a la mañana siguiente, desperté, eran las nueve de la mañana, me levante de prisa, fui a la habitación de mi hijo, el no estaba, camine hacia la sala, ahí había una nota que había dejado, Ricardo, se había ido al colegio, y luego a la oficina, regrese a la habitacio, fui a la ducha, al salir me prepare para

