Cecilia se apresuró a explicarse, con una sonrisa algo forzada: —El tiempo de cortejo nunca es demasiado largo. Aún quiero que Adrián me persiga un poco más. —Eso es cierto, eso es cierto —respondió alguien con cortesía—. Además, la familia Lennox no debería permitir que la señorita Cecilia se case tan pronto. Al ver que no lograba complacer a Adrián, el señor Black se retiró con torpeza. Cecilia tomó del brazo a Adrián con un gesto brusco, el agravio reflejado claramente en su expresión. Al notar su cambio de ánimo, los ojos de Adrián finalmente mostraron una emoción llamada suavidad. —¿Qué ocurre? ¿Te sientes mal? —Dentro de diez días cumpliremos un año juntos —dijo ella en voz baja—. —Sé que muchas personas están ansiosas por vernos fracasar… esperando el día en que terminemos.

