De lo contrario, seguiría causando daño a otras personas. Adrián no toleraría que Aria volviera a herir a Cecilia. —Aria, ¿de verdad crees que puedes escapar?— Aria no tenía la menor posibilidad de huir de Adrián. Descalza, salió corriendo del dormitorio y chocó de frente contra el pecho firme de alguien. —No tengas miedo. Soy yo.— Dereck la sostuvo por el brazo para estabilizarla. —Déjame llevarte a casa.— —¿Y adónde crees que la llevas?— Adrián la siguió con paso lento y una sonrisa burlona. —Hace unos días actuabas como el hijo ejemplar. ¿Y ahora te atreves a proteger a Aria?— —No hay mucha diferencia entre un hijo filial y uno que no lo es.— Adrián continuó con frialdad—. ¿Te atreves a enfrentarte a la familia Moretti? Si mi padre se entera de que peleas conmigo por una simple

