—¿Dónde está Draco?— preguntó Sabrina a los niños que jugaban. —Él dijo que entrenaría— respondió uno de ellos. —Gracias— Sabrina dedicó una sonrisa para ellos y después se giró. Pensó en darle una sorpresa y llegar a entrenar con él, pero cuando llegó al lugar de entrenamiento el niño simplemente había desaparecido. —¿Draco?— lo llamó, al mismo tiempo que comenzó a buscarlo —¿Dónde estas? Sabrina caminó desesperada al no hallar respuesta de su hermano. Ella lo buscó como loca, pero el niño ya no se encontraba ahí. Regreso a la aldea, tal vez con suerte su hermano estaría ahí, pero su búsqueda fracasó. El niño ya se encontraba lejos del lugar. Sabrina se sentó en cuclillas a mitad de aldea, las lágrimas se habían comenzado a formar y solo fue cuestión de tiempo para que las liber

