Sabrina buscó la magia de la princesa y cuando la encontró fue al lugar en el que ella se encontraba. La princesa se encontraba cerca del lago, mirando hacia el fondo y pensando en su madre. Las lágrimas ya se habían formado en sus ojos y pronto brotarían y caerían. Sabrina permaneció sobre el árbol, mirándola detenidamente, después se descolgó y tomó su forma original. Dio pequeños pasos y se colocó a su lado. La princesa notó su presencia, así que rápidamente volteó a verla —¿Quien eres tú?— preguntó ella completamente sorprendida. —Sabrina— Sabrina volteó a verla —Sabrina Hellena. La princesa la miró detalladamente y cuando logró reconocerla se alarmó —¿Eres tú la chica que huyó? —La misma— Sabrina le dio una sonrisa. —Pero ¿cómo? ¿Por qué estás aquí? ¿Cómo lograste entrar?

