Tara se quedó viendo por la ventana, vio el suelo lleno de nieve, aunque no había salido del hotel pensaba en que ya debía haberse endurecido lo suficiente para que sus pies no su hundieran al caminar, había terminado de leer las cartas que aparecieron por arte de magia en su habitación, incluso había dejado fuera las fotos que Arthur le había enviado a Abigail eran fotos de su nueva vida, su esposa e incluso sus dos hijos.
- ¿Te encuentras bien’-la voz de Linda la hizo dar un pequeño salto del susto, se dio la vuelta y vio a la mujer entrando y cerrando la puerta después de hacerlo, se llevó una de sus manos al corazón
-Me asustaste-dijo viendo que la caja aún seguía sobre la cama, eso pareció aliviarla un poco, no parecería loca si la mencionara en frente de ella-Eso apareció hace como una hora-señalo la caja y Linda la miro
- ¿Qué es? -dijo confundida mientras se acercaba
-Cartas que Arthur le mando a Abigail, durante dos años-dijo ella y miro la caja y después las fotos que Linda estaba a punto de tomar
- ¿Cómo las obtuviste? -dijo Linda levantando una de las fotos de los hijos de Arthur, la miro detenidamente y después a ella
-No me creerías si te lo digo-sonrió ligeramente, se acercó a la cama y se sentó para después mirar a Linda- ¿Hay muchos autos en el estacionamiento? -la mujer la miro confundida ante esa pregunta y espero a que ella le dijera mas
- ¿Por qué lo preguntas?
-Tengo una idea, es una algo alocada, pero antes de decírtela, tengo que saber sobre los autos
-Supongo que si-dijo Linda con una mueca en el rostro- ¿Qué piensas hacer?
- ¿Sonaría muy descabellado para ti quemar el hotel? -cuando ella termino los ojos de Linda se abrieron más de lo normal, miro hacia otro punto y después la miro, se dio cuenta de que no estaba bromeando, lo estaba diciendo enserio
- ¿Quemar el hotel? -dijo con una risa algo tímida-Tara, ¿estas segura?, es un crimen provocar un incendio y si alguien sale herido
-Por eso debemos asegurarnos de que todos los huéspedes salgan de aquí antes de hacerlo, incluidos nosotros-se puso de pie y camino hacia su computadora-He investigado sobre incendios y creo que es la mejor opción-dijo y el recuerdo de estar atrapada en las llamas llego hacia ella
- ¿Vas a decirle a ellos? -Tara la miro y asintió lentamente
-Pero necesito hacer algo antes-dijo y camino hacia la puerta para salir
Subió al elevador y presiono el último piso, paso por la recepción que se encontraba totalmente vacía, miro hacia la puerta de entrada y se preguntó cómo era que nunca había visto a nadie entrar por ella durante su estancia, camino hacia la puerta que llevaba hasta el estacionamiento y bajo las escaleras para llegar hasta donde estaban los coches, se dio cuenta de que solo había tres coches además del suyo, pero eso no iba a detenerla con su plan, abrió la cajuela de su auto y se dio cuenta de que ahí estaban los galones de gasolina, uno de ellos ya estaba casi vacío pero aun así podría rellenarlo si le vaciaba el tanque a los demás coches.
- ¿Qué haces? -la voz de Christopher se escuchaba un poco lejos, lo miro mientras bajaba por las escaleras hasta caminar al auto, ella tenía uno de los galones en su mano
- ¿Qué parece que hago? -dijo y Christopher miro a su alrededor-Voy a vaciar los tanques de gasolina de los autos, tengo un plan
- ¿Este es el plan? -dijo con tono incrédulo
-Quisiera decir que tuve más opciones, pero no es verdad, es algo que me vino a la mente después de ver cosas
- ¿Todavía ves cosas? -dijo él mirándola fijamente- ¿Qué viste?
-Como todo el hotel se consumía en llamas, no sé si es una respuesta a todo lo que está pasando, pero no puedo descartarlo, además hay muchas cosas que no entendemos y que no decimos al igual que Abigail, leí todas las cartas que Arthur le envió
-Abigail dijo que él había encontrado la forma de superarlo, incluso si no sabía que Eveline murió, pudo encontrar la forma de salir adelante-dijo Christopher y se acercó para tomar el galón-No perdemos nada con intentarlo
Comenzaron a vaciar los tanques de los otros tres autos, cuando terminaron Tara se sentó en el cofre del auto y miro hacia el estacionamiento, estaba cerrado con una reja de color n***o y pudo ver una cadena con un enorme candado, se bajó y camino hasta ella, miro hacia afuera y vio lo mismo que cuando llego, un lugar totalmente vacío con solo un hotel en la zona, ni siquiera veía autos pasar o sonidos que vinieran del exterior, era como si estuvieran aislados y eso la empezaba a poner mal.
- ¿No te parece extraño? -dijo sin mirarlo mientras aun veía hacia afuera-Que no haya nadie haya afuera o que en estos días solo se han personas, pero no han llegado nuevas
-La verdad es que suele ser un poco normal por aquí, sobre todo en esta época del año-dijo él sin ningún tipo de emoción en la voz- ¿Hablaste con tu madre?
-Si, la asuste un poco con mi mensaje, supongo que fue algo muy drástico, pensé que no saldría de esa habitación con vida-lo miro y sonrió levemente
-Creo que es tiempo de que le digamos más a Abigail-dijo y ella asintió, Christopher fue el primero en darse la vuelta y caminar hacia las escaleras, ella se quedó unos minutos y dio un último vistazo a la reja y hacia el exterior sin lograr ver nada todavía
Ambos subieron las escaleras, pero antes de que pudieran llegar a la puerta esta se cerró de repente dejándolos en el estacionamiento, el pulso de Tara se aceleró mientras se daba cuenta de que de nuevo podría ser parte de su imaginación ese momento, miro hacia el gran estacionamiento frente a ella y busco a tientas la mano de Christopher y cuando la encontró la tomo para presionarla levemente sabiendo que no estaba sola.
- ¿Qué está ocurriendo? -escucho la voz de Christopher algo entrecortada, ella miraba a su alrededor sin saber bien que buscar o que hacer
-Nada bueno-fue lo único que dijo, decidió bajar los escalones con cuidado y llevar a Christopher con ella, recordaba cuando vio algo en aquel lugar, una niña que la miraba fijamente y esperaba no encontrarla de nuevo-No hay que separarnos-dijo mientras caminaba con pasos lentos por el estacionamiento
Camino a través del lugar y en ese momento vio la reja abierta de par en par, era extraño, pero ahora si podía escuchar algunos ruidos del exterior como si todo este tiempo hubiera estado sorda, eran algo ensordecedores los claxon de los autos o los murmullos de la gente que pasaba, lo único que quería era salir y fue hacia ella para hacerlo, cuando lo hizo se sintió aliviada, pero se dio cuenta de que ya no tomaba de la mano a Christopher se dio la vuelta y vio el hotel en llamas con los gritos de los demás adentro. Abrió los ojos de golpe y se dio cuenta de que estaba frente a la reja todavía, no podía creer lo que estaba pasando, acerco una de sus manos a la reja y la toco, estaba realmente fría como el hielo.
- ¿Nos vamos? -Christopher estaba ahí viéndola mientras cargaba uno de los galones de gasolina, ella solo asintió un par de veces algo nerviosa y camino hacia él para salir del estacionamiento
Sabía que debía tener una expresión de miedo en el rostro porque Christopher la miro preocupado, pero no quiso decirle lo que había visto, no sabía si podía hacerlo en algún momento mientras estuvieran en ese hotel, se dieron cuenta de que Linda los estaba esperando en la recepción, parecía muy atenta a la puerta por la cual entraron.
-El plan ya está en marcha-dijo levantando una ceja mientras veía los galones de gasolina
-Tenemos que ir armándolo con el poco tiempo que tenemos-dijo ella para después ir hacia el mostrador y abrir la pequeña puerta que estaba ahí, los dos la siguieron y dejaron los galones en la habitación detrás de este-Estarán seguros aquí mientras hablamos con Abigail-los miro a los dos
Sabía que era ella quien tenía que hacerlo a solas, no sabía cómo iba a reaccionar la mujer al plan, pero fuera cual fuera su reacción no se iba a dar por vencida e iba a hacer todo lo posible por mantener a todos a salvo.
-Yo hablare con ella, ustedes deben de pensar en una forma de sacar a los demás del hotel-dijo y los dos asintieron algo indecisos
Ella subió lentamente hasta el piso donde estaba la habitación de Abigail, en él solo había unas pocas habitaciones y todas les pertenecían a las personas que trabajaban en el hotel, pero ella no recordaba haber visto a nadie más que a Christopher y a la enfermera en el hotel o atendiendo a los demás, ni siquiera ningún chef en el comedor como solían estarlo en algunos otros lugares.
- ¿Abigail? -dijo cuando se detuvo frente a la puerta, espero a que ella le diera permiso de entrar
-Adelante-escucho decir débilmente a aquella mujer que seguramente seguía en la cama recuperándose, abrió la puerta lentamente y no la encontró en la cama
Abigail estaba viendo por la ventana de su habitación, parecía que estaba ahí desde hace un tiempo, no se dio la vuelta para mirarla cuando ella entro y cerró la puerta detrás de sí, no sabía como empezar a hablar y tenía miedo de la reacción de Abigail ante su plan.
-Tengo algo importante que decirte-dijo ella y la mujer se dio la vuelta, Tara la miro, podía decir que se veía mejor que hace unas horas
Abigail se alejó de la ventana y camino lentamente hacia la silla que estaba cerca de la cama para tomar asiento, Tara sintió como las ideas abandonaban su cabeza, no sabía como empezar a decir lo que ya tenía planeado, pero Abigail parecía dispuesta a esperar a que ella hablara.
-Leí las cartas de Arthur-fue lo primero que dijo y alzo la mirada, Abigail parecía no haberse inmutado ni un poco con aquella confesión, simplemente bajo la mirada-Todas, incluso las que no abrió
-Entiendo-dijo la mujer y puso sus manos sobre su pecho, como si algo hubiera empezado a dolerle, su mirada estaba sobre el suelo y no hizo nada más para moverse- ¿Cómo las encontraste? -aquella pregunta la tomo por sorpresa
-Estaban en una caja-dijo algo confundida, Abigail parecía igual de confundida-Creí que las habías guardado por lo mismo
-Hubo un tiempo en que él me escribía, pero un día la caja y todas sus cartas desaparecieron, pensé que sería mejor así, me dolía tener que leerlas todas, pero de todas formas lo hacia
-Estaban en mi habitación de alguna forma extraña-dijo ella, no se había movido de su lugar junto a la puerta, Abigail la miro esperando que ella le contara algo más-Arthur volvió a casarse y tuvo dos hijos-Abigail volvió a bajar la mirada y dejo caer sus manos a los costados de la silla, sabía que era algo que iba a pasar después del tiempo separados
-No respondí ni una sola carta, esperaba que con el tiempo lo superaría, igual que perder a mi hija-dijo con una leve sonrisa y la miro mientras sus ojos volvían a cristalizarse- ¿Ya tienes un plan? -Tara abrió la boca, pero no pudo articular ninguna palabra
-Tengo uno-dijo no muy convencida-Pero creo que es demasiado drástico para llevarlo a cabo
-Dime cual-dijo ella con tono curioso, Tara bajo la mirada hacia el suelo
-Creo que podemos considerar que la salida más fácil es terminar con todo-dijo ella sin darle una pista a la mujer sentada en aquella silla, ella la miro esperando que le dijera las palabras correcta-Tenemos que quemas el hotel-Abigail la miro de manera aterrada ante la idea que acababa de sugerir
- ¿Quemar el hotel? -se puso de pie y fue hasta el tocador, se quedó con la mirada perdida y después la miro a través del espejo- ¿Cómo sabes que funcionara?
-Para ser sincera, no lo sé, pero no podemos perder más tiempo, no ha habido otra muerte porque no los has dejado, pero sigue teniendo control de ti y de tu hija
- ¿Mi hija está atrapada? -se dio la vuelta y la miro, Tara asintió lentamente como respuesta
-Creo que eso es lo que usa, además creo que las cartas desaparecieron para que no salieras adelante como Arthur lo hizo, para que lo necesitaras
-Entonces, hay que hacerlo, si es la única manera de ser libres al fin, hay que destruir lo único que lo ata-dijo en tono convencido
-Tenemos que hacer que el resto de los huéspedes dejen el hotel antes de iniciar el fuego-Abigail asintió
-Mañana, cuando me encuentre mejor yo misma hare que todos dejen el hotel-dijo y Tara se sintió aliviada por la respuesta de Abigail, ella se acercó a la cama y se sentó
-Hay algo más, hable con Arthur y le dije lo de Eveline, creí que era mejor que lo supiera después de todo-Abigail la miro de manera diferente
- ¿Qué dijo él? -Tara se acercó a ella y se inclinó, la mujer parecía esperar una respuesta que ella no tenia
-Pensó que todo era una mentira, ni siquiera me creyó que estuviera hospedada en el hotel-dijo Tara dejando escapar un ligero suspiro, Abigail solo asintió y no dejo caer ni una sola lagrima
-Creo que después de todo, solo nos dejó ir-sonrió sin ganas
Tara subió a su habitación cuando se hizo de noche, había tenido tanto miedo de que de nuevo la hicieran ver cosas que en realidad no estaban pasando, pero en ese momento todo parecía avanzar con normalidad, dejo la caja con todas las cartas y fotos sobre el tocador de la habitación, no sabía si podría dormir esa noche con todo lo que estaba pensando sobre el día de mañana, la puerta de su habitación se abrió y dejo ver a Christopher y de pronto toda la preocupación que había sentido se esfumo, realmente estaba feliz de verlo.
-Hola-dijo él con una leve sonrisa-Imagine que necesitarías compañía
-Creo que es buena idea-dijo con una leve sonrisa
-Nunca pensé que tendría que hacer algo así-dijo Christopher cuando los dos estaban recostados en la cama, solo viendo el techo de la habitación
- ¿Acaso esperabas descubrir todo esto? -dijo dándose la vuelta, Christopher hizo lo mismo
-La verdad es que siempre pensé en algo más de ficción, Abigail escondiendo al asesino de mi hermano y poder decirle algo creíble a la policía-dijo con una ligera sonrisa-Ahora, si nos arrestan por provocar un incendio, ¿qué historia debemos contar?
-Creo que eso no está planeado todavía-dijo suspirando-Christopher necesito pedirte algo-él la miro, los recuerdos de los gritos de los demás estaban en su mente y aunque no fuera lo mejor, tenía que hacerlo-Necesito que te asegures que todos salgan del hotel
-Eso hare-dijo él sonriendo
-También tú, necesito que estes afuera cuando todo pase-él pareció no entender lo que estaba diciéndole-Tengo que ser la única que este dentro, solo así podrá saber que funcionara, pero no puedo explicarlo
- ¿Estas segura?
-La verdad, es que creo que si-dijo y puso sus mano sobre su mejilla parra acariciarla y después darle un beso.
Tara se despertó, en ese momento no sentía segura de nada, podría ser solo una visión más como el resto de lo que había visto, pero al menos tenía que intentarlo, bajo junto con Christopher y ambos se dieron cuenta de que Abigail ya estaba ahí con algunos de los huéspedes que aún quedaban en el hotel, se acercó un poco para escuchar lo que les estaba diciendo, pero solo se detuvo al lado de Linda.
-Les está diciendo sobre una fuga de gas-dijo como un susurro, Tara asintió y se dio cuenta de que era la única opción que tenían para que todos salieran, esperaba que no estuviera nevando y que todos salieran bien
-Todos se irán antes del anochecer-dijo Abigail acercándose a ellos, era cierto lo que decía Christopher, se veía mejor que el día anterior y eso la tenía algo desconcertada
-Los galones de gasolina están en el cuarto-dijo y ella asintió
-Solo hay que esperar a que todos se vayan-dijo Linda y Tara los miro
-Ustedes también-las mujeres la miraron de manera desconcertada-Todos deben estar afuera antes de que el incendio se propague, confíen en mí
Tara vio a los demás huéspedes irse uno por uno con las personas con las que habían llegado, sintió que debía llamar a su madre, pero le quedaba muy poco tiempo, antes de hacer otra cosa empezó a llenar los pasillos con gasolina, sabía que las puertas de madera funcionarían y serian de mucha ayuda, empezó a abrir todas las puertas incluidas la número 333, se aseguró de poner suficiente golosina en aquella, continuo con los demás pisos hasta llegar a la recepción donde empezó a poner gasolina y con cuidado la hizo llegar hasta la puerta, miro la recepción y encendió uno de los cerrillo y lo arrojo para que todo empezara a envolverse en llamas, antes de salir pudo ver a Eveline cerca de las escaleras, ella no dijo nada y solo subió por ellas para desaparecer, sabía que no podía seguirla esta vez y salió antes de que fuera tarde. Cuando salió vio como por las ventanas el fuego iba consumiendo poco a poco el hotel, se dio la vuelta y no vio a nadie más con ella, los busco y se dio cuenta de que el lugar había cambiado, en el lugar habían algunas casas e incluso una gasolinera, vio a muchas personas y escucho las sirenas.
Tara estaba en una sala de interrogatorios, tenía que haber contado con eso, pero todo parecía muy extraño para ella, miro a todos lados esperando que alguien entrara y le dijera algo, cualquier cosa, finalmente alguien entro, un hombre de cabello castaño con algunas canas se sentó frente a ella.
- ¿Sabe por qué esta aquí?
-El incendio-dijo ella, sabía que no era buena idea negarlo
-Quiere explicar que hacia en el lugar-dijo el hombre sentado frente a ella, ella soltó un suspiro y lo miro
-Era del huésped del hotel, llegue hace como una semana tal vez dos-dijo y la mirada del hombre cambio
- ¿Era huésped del hotel? -dijo confundido y ella asintió en respuesta
-Si, sé que suena extraño, pero la manera de confirmarlo es preguntarle a las personas que estaban conmigo
- ¿Había alguien más con usted?
-Si, Linda, Christopher y Abigail, la dueña del hotel
- ¿Por qué estaba en el hotel? -dijo después de mirar al espejo que se encontraba en la sala
-Iba rumbo a la casa de mis padres, por el cumpleaños de papá, hace mucho tiempo que no lo veía, así que decidí darle una sorpresa, pero no podía conducir durante mucho tiempo así que pare en el hotel
- ¿Hablo con su madre durante el tiempo que estuvo ahí?
-Le hice un par de llamadas-dijo ella con una ligera sonrisa, ¿ya hablaron con ella?, ¿los demás están bien?
-Señorita Owen, hay algunas fotos que quiero mostrarle-dijo y ella solo asintió, el hombre puso un folder sobre la mesa y saco lo que había dentro- ¿Son estas las personas que vio en el hotel? -ella miro las fotos y se dio cuenta de que era Abigail, Linda y Christopher
-Si, son ellos, ¿están bien?
-Ahora tengo que enseñarle algo más-dijo sacando unos folletos de personas desaparecidas con las mismas fotos
-No esto no puede ser posible-dijo mientras leía lo que cada folleto decía, incluso estaba la fecha, era de hace cinco años-Yo estaba con ellos en el hotel-dijo con una ligera sonrisa
-Tengo que llevarla, entenderá mejor-dijo y se puso de pie, otro hombre entro y la ayudo a ponerse de pie
El viaje en la patrulla no fue largo, pero ella solo estaba mirando por la ventana esperando el momento en que esas personas le dijeran que era mentira lo que le habían dicho, ellos no podían estar desaparecidos, el auto se detuvo y el hombre le abrió la puerta, ella bajo y vio el hotel, pero esta vez lo vio en realidad, estaba cercado y tenia un aviso de la policía que decía que era un área restringida, pero el fuego si lo había consumido parcialmente.
- ¿Qué? -fue lo único que pudo decir, miro al hombre a su lado
-Hace cinco años recibimos una llamada del hotel, decía que había personas en peligro, pero cuando llegamos no había nada y nadie, en ninguna habitación, pero pudimos ver el teléfono descolgado-explicó el hombre ante su mirada
-Las muertes que ocurrieron en el hotel
-Después de la muerte de la hija de la dueña y de la pareja, esto se clausuro, pensamos que no era seguro para nadie
- ¿Lleva cinco años clausurado? -dijo ella viendo lo que quedaba del hotel
-Si, lamento tener que decirle esto también, pero hablamos con su madre y nos confirmo que su padre esta muerto desde hace cuatro años-ella parpadeo un par de veces ante lo que el hombre había dicho-También la investigamos y descubrimos que hace seis años tuvo un accidente donde su amiga murió y fue diagnosticada con amnesia traumática
Tara no pudo ser culpada por lo que había hecho en el hotel, estaba tan traumatizada que lo mejor que pudieron hacer fue ponerla en un centro psiquiátrico y seguir un estricto tratamiento, su madre la visitaba constantemente después de todo seguía siendo su hija, pero ella tampoco le creía su historia, solo tenia una prueba de que todo era real, aquellas marcas que eso le había hecho no se desvanecían y parecían no querer hacerlo jamás, todas las noches en su habitación aparecía Eveline, como un recordatorio de que había cometido un gran error al quemar el hotel y eso iba a acompañarla por el resto de su vida.
Fin.