Mi mente se apoderó de mí. Mi corazón se quebró. No salía ninguna palabra de mi boca. Mi sangre se sentía fría. Una corriente fría me traspasó por todo el cuerpo al oír esas palabras “Lo sentimos, hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos”, ¿Por qué les pasan estas cosas a las personas más hermosas y buenas de este jodido y miserable mundo? ¿Por qué la vida es tan injusta? Cat merecía más que esto, no sólo 19 años de vida, ella se merecía mil años más de disfrutar esto, mi respiración iba demasiado rápida y mis ojos se nublaron. -¡No puede ser cierto! –Grité desesperado- Está mintiendo, Cat está bien, yo sé que está bien –grité llorando, mi padre trataba de abrazarme pero no podía estarme quieto. -Lo siento mucho –dijo la doctora con los ojos llorosos. -¡No es verdad! –grité ante
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


