-Hijo, Joe, despierta –escuché la voz de mi padre mientras me movía del hombro. -¿Qué pasa? –dije dormido aún. -Joe levántate, date prisa, algo pasó. –prendió la luz de mi habitación, lo que ocasionó que tapará mis ojos. -¡LA LUZ! –grité y mi papá me seguía tocando el hombro. -Levántate y sube al auto, ya –me dijo- Es una emergencia. -¿Qué tipo de emergencia? –contesté de mala gana por haber interrumpido mi sueño, me senté en la cama esperando su respuesta. -Es sobre Cat, hubo un accidente en su casa. –dijo y sentí que el tiempo se quedó congelado. -¿Qué pasó? –pregunté parándome de prisa mientras buscaba mis zapatos y me ponía la camisa que estaba tirada en el suelo. No me importaba estar en pijama. -Su casa se incendió. -¿Cómo está ella? –dije demasiado preocupado y alterado, sa

