Habían pasado 2 meses desde que no veía físicamente a Cat, la universidad nos tuvo atrapados y no fue tan fácil ir y venir cada fin de semana, pero independientemente de eso, ya por fin hoy la vería, decidí esperarla en su habitación, y justo cuando escuché a un auto estacionarse en la calle, me asomé cuidadosamente por la ventana, donde vi a mi hermosa novia parada ahí saludando a su madre y a su amiga mientras su hermano bajaba sus cosas del auto, después vi como ella se metía a la casa, seguro venía para acá. -¿Quién anda por ahí? –la escuché del otro lado de la puerta mientras la abría. -¡Cat! –dije mientras ella corría hacía mi para abrazarla, Dios, la extrañé demasiado- Te extrañé. -Hey, yo lo hice más –contestó mientras nos dábamos un dulce beso de bienvenida- De verdad lo hice.

