—¡Estas desnudo y mojado!, ¡Y Alex estás encima de mi!.— hice una mueca de dolor al sentir el hormigueo en mi espalda y su peso sobre mi. —¡Azul!...— Alex no termino de hablar y se quedó mirandome.— ¿Que te hiciste?. —¡Auchhh! Puedes levantarte, me estás aplastando. —Claro. Alex se puso de pie y me dió una mejor vista de todo su cuerpo. Lo vi y al instante me cubri la cara con las manos de la vergüenza, sentí que el rostro lo tenía completamente rojo y comenzaba a sudar. —¿Qué? Porqué te cubres jaja— Alex comenzó a burlarse de mi— que tierna eres. —Cubrete idiota.— dije sin quitarme las manos de la cara. —Listo, pues ahora puedes verme. Me quite las manos de los ojos para verlo pero el muy idiota me engañó, seguía estando desnudo y estaba burlándose de mi. Volví a taparme los ojos

