Estaba terminando de arreglarme cuando algo en mi cuello llamó mi atención, me ví en el espejo y era un asqueroso chupón. No lo podía creer, Liam me había marcado y ahora que rayos haría, me solté el cabello y tape la marca para bajar a desayunar. Al llegar al comedor saludé a todos y me senté para desayunar, todos comenzaron hablar acerca del desfile que tendría mi madre dentro de unas semanas y en el que Emily sería una de sus modelos, su plática me fastidió y me levanté para irme. -Azul esa corbata arreglatela, no piensas ir así a la escuela o sí.- mamá arrugó el ceño. -Papá me ayudas. -Claro mi Azulada. Me acerqué a mi padre y el comenzó a ser el nudo. -¿Qué es esto?- Papá me rozó el cuello con su pulgar. -No es nada.- cubrí la marca con mi cabello. -Es un chupón.- ante su resp

